Jalón de orejas a Transmilenio

Aunque el número de usuarios del servicio ha aumentado en los últimos meses, la empresa Transmilenio S. A. no ha adecuado sus esquemas de seguridad para prevenir tragedias ante el aumento de la demanda de pasajeros.

Según la Personería Distrital, tampoco ha implementado las recomendaciones hechas por ese ente de control hace más de un año. Situación que en su momento negó dicha firma.

Justo en la semana en que el choque de tres articulados en la Autopista Norte alertó sobre los riesgos de las actuales operaciones de este sistema de transporte, el personero encargado para la movilidad, Heráclito Landínez, encontró cinco irregularidades en el servicio.

Conductores suplentes

Según los manuales de operación de Transmilenio, las empresas que prestan el servicio en cada línea deben tener tres conductores de relevo en sus respectivos portales; sin embargo, la Personería no encontró uno solo. “Si un conductor se enferma, no hay cómo reemplazarlo”, dijo Landínez.

Primeros auxilios

Sólo dos portales cuentan con una ambulancia para la atención de emergencias (Norte y Suba). En las Américas sólo está en horas valle y en el resto no hay ninguna unidad móvil, en completo desafío a las directrices del acuerdo 334 de 2008.

Botiquín

Los investigadores de la Personería encontraron en un botiquín una botella de desmanchador. Botiquines sin medicamentos, bolsas altamente contaminadas y funcionarios sin el entrenamiento ni el tiempo para emplear el botiquín hacen parte del panorama.

Mapas poco claros

La señalización de las salidas de emergencia se encuentra a medias. La aglomeración en horas pico es, de la misma manera, preocupante.

Estado deficiente

Escaleras con goteras, ascensores que cierran sus puertas abruptamente y cables de la luz fuera de las tapas, son algunos de los riesgos latentes en numerosas estaciones y portales.