Lleva 40 años desempeñando esta labor

José Sánchez tapa huecos por monedas

A pesar de la tarea que actualmente realiza la administración para mejorar la malla vial, hay zonas que no alcanza a cubrir. José Sánchez aprovecha la situación para ganarse la vida apelando a la caridad de los conductores.

José Sánchez, de 58 años, tapa huecos por monedas en Bogotá. / Mauricio Alvarado.

Bogotá cuenta con 13.989 kilómetros de carriles de vía, un poco más del diámetro de la Tierra. De ellos, el 49 % corresponde a vías en los barrios y, según el último diagnóstico que hizo el Distrito en junio de 2018, más del 48 % está en mal estado. Aunque cada año se aprueba presupuesto para mejorar las calles, a cargo de la Unidad de Mantenimiento Vial (UMV) y las alcaldías locales, el atraso es tan grande que no se puede cubrir toda la ciudad. Es aquí donde aparecen personajes como José Sánchez.

Para él, las zonas que no cubre el Distrito se convirtieron en una oportunidad de sustento y ya cumple 40 años tapando huecos por monedas. Por estos días se le ve quemando asfalto en una batea, sobre un andén de la calle 87 con carrera 69 H, al lado del río Arzobispo. Explica que, una vez la mezcla está caliente, la tritura con una tabla, que también usa como pala para esparcirla sobre los hoyos en las vías.

Con un cartel que dice “Tapahuecos voluntario, Colavoren gracias (sic)”, llama la atención de los conductores para que aporten a su “causa”. Los que a diario circulan por este corredor conocen el deterioro de la calle y la incomodidad para transitar. Por eso, muchos se animan a darle hasta billetes. Aunque Sánchez podría quedarse todo el día recibiendo dinero, prefiere ponerse una cuota diaria, y al alcanzarla da por terminada su jornada, para seguir al día siguiente.

Este obrero de 58 años no es un principiante. El oficio lo aprendió de un afrodescendiente cuando llegó a Bogotá con 18 años. Desde entonces ha sido su modo de ganarse la vida, con días en los que llegó a recoger tanto dinero como para sentirse millonario y otros en los ni le alcanzaba para pagar la pieza en la que vive en el sur de la ciudad.

Hace años, cuenta, cuando encontrar cráteres en las calles era más frecuente, él y otros dos socios tapaban hasta 30 huecos en zonas críticas y lograban recolectar hasta $2 millones en un día, principalmente en la 170, Toberín, la avenida Ciudad de Cali y la calle 80. Hoy, por cuenta de los trabajos de la administración para recuperar la malla vial, es cada vez más difícil dar con un sitio para ejercer su “voluntariado”. Por eso ahora trabaja solo y alcanza a tapar dos huecos en un día. Esto se nota en los días en que solo alcanza a reunir $15.000.

¿Dónde consigue los materiales? Como parte de su jornada recorre las zonas donde el Distrito adelanta intervenciones viales y obtiene allí escombros. Busca pedazos de calzada compuestos por asfalto y grano de caucho reciclado. Prácticamente usa lo mismo que aplica la Unidad de Mantenimiento Vial desde 2015 en sus labores especializadas de rehabilitación de calles.

La disminución de las zonas en las que José puede trabajar no es gratuita. Aunque tapar todos los huecos de la capital es una labor que costaría casi $2,1 billones, las últimas administraciones han destinado millonarios recursos para tratar de poner al día las calles.

En esta tarea interviene, por ejemplo, la Subdirección Técnica de Mantenimiento y Mejoramiento de la UMV, que se encarga de recorrer toda la ciudad inspeccionando las vías y priorizando las zonas a intervenir. ¿Cómo decide? A través de un puntaje que le asigna a cada corredor. Si está cerca de un hospital o un colegio o conectado a una vía principal, le asigna una calificación que define qué tan urgente es su arreglo.

El presupuesto que se definió para la UMV en esta administración, por ejemplo, fue de casi $400.000 millones. Actualmente se estima que tapa aproximadamente 400 huecos por noche y en lo corrido del año ha intervenido casi 300 kilómetros lineales de carril. Según la Unidad, en 2018 ha tapado 102.330 huecos en carriles de ciclorrutas e infraestructura vial local.

Su meta es intervenir 1.083 kilómetros de carriles en toda la ciudad, cifra que corresponde a casi el 12 % de la malla vial local o el 7 % de las vías de toda Bogotá. Hasta la fecha, de acuerdo con el Distrito, se ha cumplido el 65 % del objetivo, con la orientación de esfuerzos en conservación y rehabilitación de corredores. Por su parte, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), con un presupuesto de casi $2 billones, interviene las troncales y vías arteriales, donde hay mayor circulación de vehículos.

A pesar de cualquier esfuerzo institucional, es claro que, por el deterioro de las vías que genera el constante aumento de vehículos en la ciudad, tener al día toda la malla vial será complicado. Por esto, seguirá siendo normal ver en algunas calles a personajes como José, quien dice que al menos por dos años más trabajará tapando huecos por monedas. Después cambiará su labor para pedir dinero en los semáforos.

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2018-12-26T10:27:40-05:00

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Diego Santamaría / [email protected]

Bogotá

José Sánchez tapa huecos por monedas

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