Jóvenes: los que más se contagian, de cara al tercer pico de la pandemia

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A la espera de un nuevo repunte del COVID-19 crecen los contagios en menores de 30 años, que son los que tienen mayor movilidad. Expertos piden reforzar estrategias de seguimiento epidemiológico y vigilancia genómica.

El aumento de casos de COVID-19 en Bogotá ha encendido las alarmas y ha obligado a las autoridades locales a decretar nuevas medidas para contrarrestar los contagios en la ciudad, de cara al tercer pico previsto este mes. Pero las cifras no solo demuestran un aumento considerable en la positividad en las pruebas y en el ingreso a las unidades de cuidados intensivos (UCI), sino que este tercer pico podría afectar a poblaciones más jóvenes.

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Las cifras muestran cómo en los últimos meses esta tendencia se ha marcado. El año pasado las tasas más altas se encontraban en las poblaciones más adultas. Ahora estas se concentran en los grupos entre los 20 y 39 años, que registran entre 204 y 213 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que en los mayores de 60 años este mismo indicador no pasa de 158 casos por cada 100.000 habitantes.

Algo similar ocurre con los casos activos. De los 12.529 que registra la Secretaría de Salud, el 53 % están entre los 20 y 40 años, mientras que al analizar los casos más graves el mayor número de casos se sigue presentando en los mayores de 70 años. La diferencia ahora es que comparados con los menores de 50 años, la brecha no es tan grande como al principio.

Para Luis Jorge Hernández, experto en salud pública de la Universidad de los Andes, esto se debe a que en el primer pico los principales afectados fueron los adultos mayores, en el segundo entraron los de edades medias y ahora el efecto se replica en adultos jóvenes. “Esto es porque están teniendo mayor movilidad y están más susceptibles al contagio, y aunque tienen menos letalidad, sí corren más riesgo al contaminarse de llevar el virus al resto de la casa”.

Para Claudia Vaca, farmacoepidemióloga y directora del Centro de Pensamiento en Medicamentos, Información y Poder de la U. Nacional, este cambio en el comportamiento de la pandemia puede preocupar. “Con más frecuencia hay casos de menores de 40 años que entran a UCI, que puede estar asociado con el comportamiento de las personas y el rol de los jóvenes en el contagio, pero además se requiere más información de las variantes del virus e investigar los patrones de cambio”.

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En este sentido, los expertos coinciden en que se requiere mayor investigación genómica del virus, para tener mayores perspectivas y posibilidades, así como fortalecer estrategias de rastreo que, más allá de la identificación, deben “caracterizar a la población que está llegando a UCI, la que está muriendo y el lugar donde se están infectando, para cortar esas cadenas de transmisión”, dijo Hernández.

Por su parte, Fabián Rosas, presidente de la Asociación de Urgencias y Emergencias, asegura que se ha visto en ciudades como Barranquilla y Medellín, donde ya se han disparado los casos, una mayor tendencia a que personas entre los 40 y 50 años entren a UCI. “En Bogotá todavía es prematuro decirlo, porque tenemos capacidad en UCI, pero es claro que se está dando un preocupante aumento de casos generales, que si no se atiende puede llegar a ser peor que el segundo pico”.

De hecho, de acuerdo con Rosas, en hospitales como el de Kennedy o El Tunal se ha visto mayor presión en las UCI, mientras que en otras con mayor capacidad, como la Clínica Colombia y la Cardioinfantil, se han empezado a llenar con casos de COVID-19. Por ello han pedido a los gobiernos Nacional y distrital acelerar la vacunación, realizar el confinamiento estricto de las UPZ con mayores tasas de contagio y dejar en claro a la comunidad que el avance en la inmunización por ahora no representa nada. “Decirle a la comunidad que hasta ahora se han aplicado dosis al 0,7 % de la población, por eso todavía se tienen que mantener las medidas de autocuidado”.

El Distrito por ahora les apuesta al pico y cédula y a las cuarentenas generales los fines de semana, tal como se aplicaron en el segundo pico. Además, han recomendado a quienes salieron de viaje o tuvieron reuniones en Semana Santa optar por el aislamiento voluntario de al menos una semana. Vaca señala que en este punto es necesario garantizar la suficiente ventilación cuando hay reuniones de más de cinco personas y usar permanentemente el tapabocas.

Hernández, por su parte, insiste en que se necesita mayor compromiso en la identificación y el rastreo de casos, debido a que, pese a las críticas que se dieron en el segundo pico, por cada contagiado solo se está haciendo el seguimiento epidemiológico a dos personas de su círculo cercano, cuando en promedio se debería estar haciendo a seis.

Con los casos en aumento, se espera que las nuevas medidas en Bogotá tengan efectos inmediatos. El Gobierno Nacional prometió una nueva revisión de las cifras la próxima semana, mientras se sigue apelando al autocuidado especialmente ahora que comienzan a cambiar las condiciones, no solo de quiénes son los contagiados, sino por variables como los esfuerzos de vacunación.

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