La pandemia influyó en la disminución de delitos, pero aumentó la percepción de inseguridad en Bogotá

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Así lo indica un informe de ProBogotá, titulado “La Seguridad Urbana en tiempos de pandemia”. En el documento la fundación expuso el balance de seguridad en Bogotá durante el año pasado concluyendo que la llegada del COVID-19 modificó las dinámicas de la delincuencia e influyó en las prioridades de las autoridades.

Este miércoles ProBogotá presentó un balance sobre la seguridad en Bogotá durante 2020 en el que hizo énfasis en la baja considerable de delitos de alto impacto como el homicidio y el hurto a personas, pero también del incremento en la percepción de inseguridad de los bogotanos, que alcanzó un 76 %.

En el documento, titulado “La Seguridad Urbana en tiempos de pandemia”, se menciona el objetivo del Distrito de “inspirar confianza y legitimidad para vivir sin miedo”, enfocándose en estrategias y acciones para disminuir violencias contra mujeres, niños y adolescentes, y la importancia de la prevención como herramienta para la reducción del crimen. Sin embargo, la entidad concluyó que llegada de la pandemia, además de cambiar los porcentajes de delitos que más se cometen, también aumentó la desconfianza de los ciudadanos.

De esa manera hay que resaltar que, durante 2020, varios delitos de alto impacto disminuyeron. Por ejemplo, los homicidios bajaron un 1,9 % con respecto al año anterior, alcanzando la cifra de 1.032 registros en el año. De igual forma, el hurto a personas tuvo una disminución del 35,4 % en los registros, al pasar de 127.828 casos a 82.567. En cuanto a las lesiones personales se evidenció una disminución del 23,4 %, al pasar de 22.804 casos en 2019 a 17.457 en 2020.

No obstante, esta disminución contrasta con el aumento de otros delitos que debido a las circunstancias de aislamiento que vivía la ciudad se presentaron con mayor frecuencia. El ejemplo más claro es el hurto a bicicletas, delito que vino en alza durante el año pasado con un incremento del 32,9 % y dejó una cifra de 10.802 denuncias registradas. A este le sigue la extorsión, que tuvo un aumento del 11,2 % al pasar de 908 reportes en 2019 a 1.010 en 2020 y, por último, la violencia intrafamiliar, que con la mayoría de ciudadanos confinados en sus casas se incrementó en un 2,3 % con 37.014 denuncias en el 2020.

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Lo anterior demuestra la adaptación de las estructuras de crimen organizado, modificando sus formas de operar teniendo en cuenta la coyuntura. A esto se suma que las prioridades de las autoridades también tuvieron que cambiar, ya que sus responsabilidades se vieron ampliadas no solo a la preservación de la seguridad sino a la verificación del cumplimiento de las medidas de restricción y ahora en 2021, al apoyo a la provisión de vacunas. Esto, según el informe, habría producido un desgaste en sus capacidades operativas y afectado la confianza de la ciudadanía en las instituciones.

Así las cosas, la sugerencia del documento es que la capital combata durante este año el crimen en las calles y la desconfianza en las casas, además de otras problemáticas como las que menciona la fundación ProBogotá en las que se incluye la violencia intrafamiliar, la deserción escolar, el desempleo juvenil, la incapacidad de inclusión socioeconómica de migrantes, la provisión de justicia formal y no formal, las condiciones en los centros penitenciaros y carcelarios, entre otras.

Para hablar más del tema, ProBogotá presenta este miércoles un foro virtual hablando de los resultados del estudio realizado, contando con la participación de los concejales Carlos Fernando Galán (Bogotá para la Gente) y Gloria Díaz Martínez (Partido Conservador), ; Hugo Acero, secretario de Seguridad; Santiago Tobón, profesor e investigador de la EAFIT, y César Restrepo, director de Seguridad Urbana de ProBogotá.

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