Las tres licitaciones cuestionadas en Bogotá

Tras el anuncio de la investigación en contra del secretario de Movilidad, por desconocer una advertencia de la Procuraduría, se encuentra que hay otros dos procesos cuestionados por los entes de control.

El Espectador

Servicio de patios y grúas; la red de semáforos, y la licitación de aseo son las tres licitaciones que el Distrito tiene en curso y que han sido cuestionadas por los entes de control. A pesar de esto, la administración ha insistido en seguir adelante y, por esta situación, este lunes la Procuraduría tomó la decisión de abrir investigación contra el secretario de Movilidad, Juan Pablo Bocarejo. Estos son los procesos cuestionados y las razones:

Semáforos inteligentes

La ciudad lleva 10 años tratando de renovar la red de semáforos, pero los intentos han terminado empantanados por denuncias. La reciente licitación que abrió la Secretaría de Movilidad, por $200.000 millones, no fue la excepción. Desde el anuncio, la Procuraduría hizo reparos y criticó la falta de claridad del secretario de Movilidad, Juan Pablo Bocarejo. El Ministerio Público cuestionó los cambios al convenio con la ETB, para operar el sistema; un posible conflicto de intereses de los que estructuraron el proceso, y que no armonizó el plan con la modernización del transporte.  (LEA: La Procuraduría encuentra posibles anomalías en licitación para semáforos inteligentes).

Los fracasos en este proceso tienen antecedentes desde 2008, cuando Movilidad abrió una licitación que declaró desierta porque nadie cumplía las condiciones. En 2009 la abrió de nuevo, por $215.000 millones, pero la cerraron por falta de presupuesto. Ante ese panorama, planteó dividir la modernización en tres fases, que culminarían en 2012, pero tampoco la realizó. El último intento lo hizo la administración Petro en 2015, pero se cayó luego de que la Procuraduría advirtió inconsistencias en los pliegos. La licitación suscitó especial interés, debido a que la Movilidad había fracasado en la compra de insumos para modernizar la red de semáforos, que le valió una investigación al exsecretario de Movilidad Rafael Rodríguez y al concejal Conservador Severo Correa, quien al parecer medió entre los contratistas y el Distrito para cerrar el negocio.

La historia parece repetirse, y lo que preocupa es que la gente debe seguir lidiando con la vieja red semafórica que atenta contra la agilidad del tráfico en Bogotá. Esta es una de las secuelas del incumplimiento de un macroproyecto que buscaba crear un Sistema Inteligente de Transporte (SIT), que pretendía controlar el tráfico desde un centro tecnológico, donde se manejarían los tiempos, de acuerdo con la situación en la que se encontraran las vías.

Servicio de patios y grúas: otra licitación con advertencia

Antes del 31 de marzo de 2018 se espera conocer al nuevo operador del servicio de grúas y patios en Bogotá. Sin embargo, esta es otra de las licitaciones cuestionadas por la Procuraduría. Incluso, a comienzos de mes también le sugirió a la secretaría de Movilidad suspender el proceso, antes de recibir documentos a los oferentes. No obstante, el Distrito omitió la petición y hace una semana dio a conocer los oferentes en el proceso. (LEA: ¿Quiénes pujan por el negocio de patios y grúas en Bogotá?) 

Los peros a este proceso tienen su antecedente. En 2016, la Secretaría de Movilidad contrató una consultoría para que se encargara de adelantar los estudios técnicos, legales y financieros que permitieran estructurar la licitación. Como resultado de ese proceso, el contratista le sugirió al Distrito hacer una alianza público-privada a la hora de adjudicar el contrato. No obstante, el Distrito decidió elegir al contratista por prestación de servicios. (LEA: Patios y grúas, el negocio del medio billón). Para algunos, esto es señal de que el proceso podría estar direccionado, pues se les pide a los oferentes contar con las 120 grúas, 120 operarios y un número de metros cuadrados específicos para los patios.

Según el concejal Emel Rojas (Movimiento Libres), el no haber acatado la sugerencia del estudio y cambiar el contrato a prestación de servicios genera un aumento en el precio que pagarán los usuarios. “Además disminuye la participación del Distrito en las utilidades (al pasar de 39 % del recaudo a 17,6 %) y no se sabe a 10 años qué va a pasar con los vehículos que no reclamen de los patios. La licitación viene con un detrimento patrimonial, al no aceptar las recomendaciones de la consultoría”, asegura el cabildante.  (LEA: Pese a advertencias, este año se conocerá nuevo operador de patios y grúas en Bogotá)

La Secretaría de Movilidad defiende su decisión de hacer la contratación por prestación de servicios, pues considera que el principal componente de esta concesión son los servicios. “Se acogieron las recomendaciones de la estructuración técnica. Lo que se está planteando es tener un concesionario con experiencia en el manejo de flotas de vehículos pesados, como grúas, de transporte de otros vehículos, y en el manejo de los carros en las zonas de patios o estacionamientos”, manifestó el secretario de Movilidad, Juan Pablo Bocarejo. (LEA: Retrasos de la ALO beneficia a los Nule)

Es importante aclarar que el nuevo operador tendrá que mejorar la tecnología y el servicio, y ya no contará con lotes públicos para operar. La licitación establece que tendrá que conseguir por su cuenta los parqueaderos para prestar el servicio, ya que los terrenos que se utilizaron por 14 años son del IDU, entidad que los reclamó para su propósito inicial: la construcción de la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO).

 

Licitación de aseo

La licitación para asignar los contratos para la recolección de basuras es otro de los procesos que está cuestionado. Por un lado, cursa una acción popular en un juzgado administrativo, que busca tumbar el proceso. Por el otro, la Personería pidió la semana pasada la suspensión, argumentando que no había claridad sobre la inclusión de los recicladores.  En este caso, la Uaesp suspendió el proceso tres días y este lunes dará a conocer los oferentes del proceso. (Lea: Licitación de aseo: ¿proceso innecesario?)

La solicitud de la Personaría, que ha formulado una serie de cuestionamientos al proceso, apunta a que en la licitación se establecen privilegios a los concesionarios, los cuales “desconocen labor” de esta población.  De acuerdo con el organismo, al margen del modelo de servicio de aseo que se adopte, la Uaesp (Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos) debe garantizar a los recicladores el acceso al material aprovechable, así como la defensa de su trabajo en condiciones de igualdad, “medidas que no están contempladas en las condiciones del proceso licitatorio”. (LEA: Más reparos a la licitación de aseo)

Entre otros, el ente de control indica que el acceso de los recicladores a los contenedores no es claro, en tanto está prohibida la clasificación del material en vía pública, acción que les acarrearía la imposición de multas. La Personería señala también que la estrategia pone de frente a los recicladores a la guerra por el material, entre organizados y los no organizados.  (LEA: Esquema de aseo, con nuevas condiciones)

Por otro lado, la Personería advierte que en el proceso se privilegia a los concesionarios por encima de los recicladores, teniendo en cuenta que se contempla una “protección especial” a los primeros, pese a que ambos actores son prestadores del servicio público de aseo.

La tecnología y el acceso a internet es otro de los aspectos que preocupa al ente de control. En ese sentido, la Personería indica que, aunque se establece que los recicladores pueden conocer con anterioridad la información de rutas, frecuencia y horarios de recolección por parte de los concesionarios –quienes deben divulgar estos datos en su página web– se trata de un aspecto excluyente, dado que “no responde a las condiciones sociales y de vulnerabilidad de los recicladores, quienes evidentemente no tienen acceso a este tipo de tecnología”. (LEA: Nuevo esquema de aseo de Bogotá será adjudicado en diciembre)

Por último, el organismo se declara preocupado ante el hecho de que el Distrito traslade a un particular la responsabilidad de garantizar los derechos de una población de especial protección. La Personería sostiene que la administración está delegando su tarea de permitir que, de “manera cierta y segura”, se pueda acceder al material aprovechable.  (LEA: Tribunal anula la facultad del Acueducto de Bogotá para prestar el servicio de aseo)

“Es el mismo operador el más interesado en recolectar mayor cantidad de residuos, pues la rentabilidad de su negocio está directamente relacionada con el volumen de desechos que recolecta y transporta”, recuerda el ente, que también critica que se le asigne al operador la responsabilidad de formar a los ciudadanos en la cultura del reciclaje, “cuando debería obedecer a una política distrital, que lleva dos años sin avance”.

Con anterioridad, el alcalde Enrique Peñalosa advirtió que alrededor de la licitación había muchos intereses y esfuerzos para que el proceso se caiga. “Hay unas empresas interesadas en que se caiga la licitación y que Bogotá quede en un sistema de libre mercado. Hay quienes quieren también que las cosas sigan como estén. Se trata de intereses privados y distintos a los de la sociedad, son intereses de negocio y de personas a las que les importa cinco lo que pase con el servicio y el aseo”, declaró el mandatario.

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