"Llegó la hora de las obras"

Se puso en servicio el puente Antonio Nariño, que reemplazará al antiguo puente Los Suspiros, en la vía que conecta a Tocaima con Agua de Dios.

Así quedó el puente Antonio Nariño, entre Tocaima y Agua de Dios. / Gobernación
Así quedó el puente Antonio Nariño, entre Tocaima y Agua de Dios. / Gobernación

La obra, que costó cerca de $10.000 millones, permitirá una mayor conectividad en el corredor vial Chía-Mosquera-La Mesa-Girardot, e incluso se conectará al corredor vial nacional concesionado Autopista Bogotá-Girardot, a la altura de Tocaima. Con este acto empieza un nuevo ciclo en la gobernación de Álvaro Cruz: la entrega de obras.

Según el mandatario, el puente Antonio Nariño (que recibió ese nombre pues el prócer es la figura a resaltar en el bicentenario de la independencia del departamento) “generará un mayor flujo turístico y de productos en municipios como Ricaurte, Agua de Dios, Tocaima, Jerusalén y Nilo”. Los estudios, diseños y ejecución fueron hechos por el Consorcio del Desarrollo Vial de la Sabana (Devisab), cuya operación y mantenimiento se extenderán hasta el año 2035, cuando pasará a manos del Estado.

La construcción del puente, que tiene 111 metros, sin incluir los accesos, había estado parada desde la gobernación de Pablo Ardila. Por problemas con la contratación y falta de presupuesto quedó abandonada en 2007. “Retomamos desde el año pasado, porque vimos que el puente Los Suspiros, que es patrimonio nacional, no aguantaba más. La carga pesada estaba arruinando el patrimonio histórico del departamento. Ahora vamos a tener cómo mover la mercancía y los turistas, y vamos a revisar si es necesario hacer refacciones en Los Suspiros”, dijo el gobernador.

La otra obra que está lista es la que conecta a Anapoima y Mesa de Yeguas, un corredor turístico que tenía problemas de movilidad desde hace 20 años aproximadamente. Pese a que no es un tramo con un tráfico pesado, la Gobernación prevé que uno de los grandes beneficios para Anapoima es que la inversión en la región se reactivará con la construcción de hoteles e infraestructura turística. La obra se terminó en sólo seis meses y fue elaborada con personal de la región.

Por otro lado, el miércoles de esta semana, el Instituto de Desarrollo Urbano de Bogotá (IDU) y la Gobernación llegaron a un acuerdo para la obra que conectará a la localidad de Suba, en la capital, con el municipio de Cota. La vía, que tendrá una calzada de dos carriles, ciclorruta y paso peatonal, tendrá un costo de $3.000 millones. “Por ahora, contamos con $1.700 millones. Pero en 2014 vamos a presentar un proyecto de presupuesto a la Asamblea para que la obra pueda ser construida en el menor tiempo posible”.

El año pasado la Gobernación se comprometió a conseguir los recursos para hacer las obras que reactiven y mejoren la conectividad de Chía con la capital. Los tres accesos que funcionan actualmente, incluido el de Guaymaral, estuvieron inundados por las olas invernales de 2011 y 2012. Ya se cuenta con los estudios previos y las licencias para iniciar la construcción. La gobernación ha conseguido $10.000 millones y, según prometió Cruz, los trabajos comenzarán en julio.

Las otras obras que, según el Gobernador, estarán listas antes de que termine su mandato son las entradas a los municipios de Sibaté, Granada y Silvania. Sin embargo, Cruz tiene una preocupación por la Autopista Bogotá-Girardot (la doble calzada). La Agencia Nacional de Infraestructura ha dicho que todavía no se han terminado de adquirir los predios y que esa es la demora en una obra que estaba presupuestada para entregarse el año pasado. Según conoció este diario, un plan de la ministra de Transporte, Cecilia Álvarez, permitiría que la obra fuera entregada a final de 2013.

 

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