Reconocimiento económico se hará sin descuentos

Lo que el Distrito les ofrece a los pequeños transportadores del Sitp

Durante 38 meses, los afectados han reclamado que les paguen sus vehículos y la renta pactada desde que comenzó la implementación del Sitp.

La Superintendencia de Sociedades declaró el año pasado la quiebra de Egobús y Coobús. / Jorge Londoño

Con la quiebra y liquidación de dos operadores del Sistema Integrado de Transporte (SITP), Egobús y Coobús, los más perjudicados fueron los pequeños transportadores. No sólo se truncó su sueño de hacer parte de empresas que competirían en las grandes ligas del transporte público, sino que entregaron en vano su único capital, sus vehículos, para poner en marcha el proyecto.

Como todos saben, los números jamás cuadraron y al final la Superintendencia de Sociedades declaró en quiebra a estas empresas. Sus inversionistas no recibieron un centavo por los buses que entregaron, a pesar de que en los contratos quedó estipulado que si los operadores no cumplían con su parte, Transmilenio debía asumir la deuda. Durante 38 meses, los afectados han reclamado que les paguen sus vehículos y la renta pactada desde un comienzo.

Después de tanto tiempo, este miércoles el alcalde Enrique Peñalosa anunció que los pequeños propietarios que se vincularon a las empresas fallidas Egobús y Coobús recibirán un reconocimiento por el valor actualizado de su vehículo a diciembre 31 de 2016, sin descuentos. El mandatario aclaró que no se trata de la compra del bus, ni el pago de las rentas, sino de un beneficio por haber sido los más perjudicados en el fracaso de los operadores.

Alexandra Rojas, gerente de Transmilenio, aseguró que este ofrecimiento “es lo que jurídicamente pueden hacer después de un estudio legal juicioso, porque en Colombia no existen esquemas de salvamento de transporte público”. Según la administración, se llevaron a cabo 64 reuniones en las que participaron 737 propietarios de 867 vehículos. Entre las dos partes construyeron el proyecto de acuerdo del decreto reglamentario del artículo 78 del Plan de Desarrollo Distrital, con el que esperan aliviar un poco la crisis que enfrenta el Sistema Integrado de Transporte.

Rojas agregó que no se asumirán rentas porque, según el Distrito, con recursos públicos no se pueden cubrir compromisos contractuales entre terceros ajenos a la administración. También resaltó que se tendrá en cuenta cada caso en particular, “ya que existen propietarios que chatarrizaron sus vehículos, algunos que no han recibido rentas y otros que están en el SITP Provisional”.

Para este pago, el Distrito destinará $139.000 millones, de los cuales este año se ejecutarán $90.000 millones y el resto en 2018. En promedio se pagarán $160 millones por bus. Adicionalmente, señala Rojas, en el Concejo cursa un proyecto de acuerdo que pretende dar alivio al pago de los impuestos, sanciones, intereses y multas de cada vehículo.

Ante esta propuesta, los pequeños transportadores manifestaron estar inconformes. Aunque reconocen que este es un paso para aminorar los efectos de la quiebra de los operadores, consideran que lo justo es que también se les pague la renta. “Solo vamos a recibir un 50 % de lo que nos prometieron cuando comenzó la implementación del Sitp”, dijo Humberto Santana, secretario de Asocsitp, una de las agremiaciones de los transportadores.

Santana aclaró que no se trata de un acuerdo, sino de una propuesta. Aunque muchos se negarán y demandarán a la administración para que se les pague lo pactado en los contratos, otros tendrán que aceptarla por su crítica situación económica: “Muchos necesitan urgente el dinero. Lo han perdido todo y tiene que volver a empezar. Les toca agarrar las migajas”. (Lea: “No queremos entrar al SITP”: dueños de buses provisionales)

La quiebra

Desde que comenzó la implementación del SITP empezaron a verse los problemas de Egobús y Coobús. La Superintendencia de Puertos y Transporte los intervino tras hallar irregularidades que pasaban por fallas de gobernabilidad, ausencia de un plan de negocios definido para garantizar su balance financiero, inconsistencias en pagos, incumplimiento en los acuerdos con Transmilenio y cuentas por pagar en mora de hasta un año. Luego vino el plan de salvamento que les lanzó el exalcalde Gustavo Petro, que no dio frutos y era la última carta para mantener a flote a esas empresas, que representaban la idea de democratización de la operación del SITP.

En Egobús y Coobús se reunían alrededor de 3.000 pequeños propietarios, vinculados por décadas al transporte en la ciudad. El fin de ambas sociedades significó un drama para cientos de familias cuyo sustento dependía de la circulación de sus buses. Ahora tendrán que conformarse con el pago que hoy les ofrece el Distrito y una capacitación de emprendimiento para comenzar de nuevo.

Temas relacionados