Lo que se sabe de la muerte de tres presos en La Picota

Una de las hipótesis habla de problemas de convivencia entre las víctimas. Guardias del Inpec dudan de esta versión y sospechan que hay algo más. El Ministerio de Justicia advirtió que el puesto del actual director de la cárcel está en riesgo.

Los guardias del Inpec encargados de la seguridad en el Establecimiento de Reclusión de Orden Nacional (ERON), en la cárcel La Picota, aún no entienden cómo pasó lo que ocurrió el jueves en horas de la tarde. Cuando acudieron al llamado de los presos, encontraron a Roberto Guillermo Cumplido colgado de una cuerda en su propia celda. Minutos después, personal de la cárcel que atendió la emergencia encontró -también muertos- a Jesús Alberto Martínez Durán y Víctor Eduardo Mejía Rodríguez. Todos compartían celda.  

¿Qué pasó? Más allá de lo evidente, esa es la respuesta que tendrá que ofrecer la investigación que ordenó iniciar el viceministro de justicia, Juan Francisco Espinosa, quien advirtió que, de los resultados de las pesquisas, depende la continuidad en su cargo del actual director de La Picota, coronel Germán Rodrígo Ricaurte Tapias.

La investigación avanza. Sin embargo, en el interior del patio número 13 del ERON, guardias e internos, sabían que, desde hace al menos un mes, la convivencia entre Cumplido, Durán y Rodríguez, era cada vez más tensa. Lea también: Investigan muerte de tres reclusos en cárcel La Picota

En las últimas horas, uno de los presos del patio 13, filtró un audio en el que cuenta que Jesús Alberto Martínez Durán y Jesús Víctor Eduardo Mejía Rodríguez, reclamaban - cada vez con más violencia - a Roberto Guillermo Cumplido por, entre otras cosas, los constantes ronquidos.

“Le dije que se saliera de ahí, que buscara otro paisano para evitar problemas. Me dijo ‘no marica, yo no le voy a dar gusto a esos hp. Si siguen chimbiando mucho, yo al final mato a esos dos hp’”. Además: ¿Qué puede hacer un preso con dinero en La Picota?

Aunque el recluso que cuenta esta versión no le dio crédito a la amenaza, señala que en los últimos días Cumplido, quien estaba condenado a 37 años de prisión por secuestro, se empezó a comportar de manera extraña. Cada vez lucía más aislado.

Audio completo de preso de La Picota

 

“El día anterior (al crimen) tuvieron un agarrón durísimo. Se fueron casi a los golpes y varios tuvieron que intervenir”, cuenta un funcionario del centro penitenciario que atendió la emergencia y que hará parte de la investigación.

El preso que grabó el audio y al que tuvo acceso El Espectador, habló de la forma en la que, se supone, se dieron los hechos. “Ese man primero mató a uno y lo metió debajo de la plancha esperando que el otro llegara, que estaba en el patio. Cuando ese subió, lo aseguró también. Sacamos conclusión que mínimo el man cuando entraban (a la celda) les pegaba el palazo y ahí mismo los apuñalaba (…) luego el man (Cumplido) cogió un lasito y se ahorcó. Fue un compañero el que empezó a gritar que había un muerto. Salimos corriendo y vimos a Cumplido ahorcado”.

Hay otra línea de investigación por la que se puede inclinar la Fiscalía. Guardias del centro penitenciario consultados por este diario, consideran que “es muy extraño que se hable de problemas tan graves de convivencia en este patio. Ese es uno de los patios en los que menos se registran riñas. Hay patios peores, donde los problemas entre presos son realmente serios. La investigación puede encontrar que ahí hay algo más. Yo creo que ese crimen duró varios meses planeándose y hasta plata de por medio pudo haber habido. Lo más probable es que haya contado con varias personas más". 

A esta hora, la celda en la que se registró el homicidio está acordonada. Las víctimas son Jesús Alberto Martínez, quien fue condenado, entre otros, por fraude procesal al haber faltado a la verdad en el caso de la muerte del joven estudiante de la Universidad de los Andes, Luis Andrés Colmenares Escobar, ocurrida el 31 de octubre de 2010.

También está Roberto Guillermo Cumplido –quien fue condenado a 37 años de prisión por el delito de secuestro extorsivo y que fue capturado en agosto de 2008– y Víctor Eduardo Mejía, quien purgaba una condena de 25 años por los delitos de secuestro y hurto. Había sido capturado en diciembre de 2009.