Los argumentos de Rafael Uribe para pedir de nuevo su libertad

La defensa del arquitecto acusado de abusar, torturar y asesinar a la pequeña Yuliana Samboní, argumenta que su cliente no obstaculizará el proceso. Permanece recluido en La Picota.

Colprensa

Hay indignación en el país tras conocerse la solicitud de libertad que hizo el arquitecto Rafael Uribe Noguera, señalado de ser el responsable del brutal crimen de la pequeña Yuliana Samboní, de 7 años, quien fue abusada sexualmente y torturada hasta ser asfixiada en un edificio del norte de Bogotá. (Lea: Uribe Noguera sí mató a Yuliana Samboní y el vigilante de Equus 66 mintió)

Como es normal en cualquier proceso judicial, la defensa de Uribe Noguera apeló la decisión de la jueza 79 de control de garantías, que la semana pasada decidió enviarlo a la cárcel por su presunta responsabilidad en el crimen y por considerarlo un peligro para la sociedad. La jueza consideró que en libertad, este sujeto podría entorpecer la investigación. 

El abogado defensor solicitó la libertad inmediata argumentando que Rafael Uribe tiene un arraigo familiar, no obstruirá el proceso penal, tampoco abandonará el país y por lo tanto asistirá a todas las diligencias. La decisión final está en manos del juez de segunda instancia que deberá decidir si concede o no la libertad. (Lea: ¿Quién es Rafael Uribe Noguera, señalado por el feminicidio de Yuliana Samboní?)

Entre tanto, se conoció que la Fiscalía ya tiene listo el escrito de acusación en contra de Uribe Noguera, el cual sería radicado esta tarde, en el que busca que sea condenado a 60 años de prisión por su responsabilidad en los delitos de secuestro, tortura, violación y asesinato, presentando las contundentes pruebas obtenidas hasta el momento.

Una de ellas es el informe de Medicina Legal de la necropsia al cuerpo de la menor de 7 años, en el cual se establece que hay material biológico que vincula a Uribe Noguera en la muerte y abuso sexual de Yuliana; también el registro de las cámaras de seguridad cerca a la vivienda de Yuliana en el que se observa cómo el sujeto hizo seguimiento a la niña; la inspección a la camioneta de Uribe Noguera, entre otras.

Además, tras el allanamiento de su oficina en Chapinero y la incautación de cinco computadores, la Fiscalía analiza si detrás del caso de Yuliana se escondía una red de prostitución infantil.

Hay una parte de la investigación que sigue generando dudas: la muerte Fernando Merchán Murillo, de 58 años, el vigilante del edificio Equus66, donde hallaron el cuerpo de Yuliana. A él lo encontraron sin vida el pasado viernes en su casa, con varias heridas de arma blanca y se habló de un posible suicidio, pero esta hipótesis está en entre dicho tras el resultado inicial de la necropsia que le realizaron y permite concluir que las heridas en sus piernas, brazos y cuello no fueron las que causaron su muerte.

“Tenía heridas cortantes en el cuello del pie, en las articulaciones de las manos y en la base del cuello. Sin embargo, a pesar de la hemorragia, estas no tienen la gravedad como para causar su muerte”, afirmó Carlos Valdés, director de la entidad.