Estará rodando en 2025

Los fantasmas que rondan a las empresas que quieren construir el metro de Bogotá

Siete consorcios solicitaron la participación en la licitación para construir y operar el metro elevado. Aunque el Distrito hizo una primera depuración de consorcios, descartando firmas vinculadas a casos de corrupción o sin capacidad técnica o financiera, aún quedan empresas con cuestionamientos por obras en el mundo que no salieron del todo bien.

En la puja por la construcción y operación del metro hay siete consorcios, compuestos por 23 empresas, la mayoría provenientes de España (5), China y México (4).Empresa Metro.

Entre sorpresa y complacencia, la cúpula del Distrito informó sobre la fase final de la recepción de propuestas para construir el metro elevado que, si todo sale como se espera, estará rodando entre el Portal de Las Américas y la Calle 76 con Caracas en 2025. El gerente de la Empresa Metro, Andrés Escobar, y el alcalde Enrique Peñalosa, se mostraron complacidos por el interés que mostraron siete consorcios para construir y operar la primera línea de un sistema de transporte esquivo para la capital. La sorpresa radicó en que, según dijeron, no esperaban tal cantidad de oferentes, algo que a la larga se traduce en un gran soporte para el proyecto.

Para llegar a este punto, los siete consorcios tuvieron que avalar su experiencia, reunir acreditaciones y demostrar que tienen la capacidad financiera suficiente para desarrollar el metro elevado. Ahora, la Empresa Metro se tomará un plazo de un mes para evaluar todos los documentos presentados por los consorcios, para verificar el cumplimento de los requisitos.

En marzo, tras el filtro, se conocerán los finalistas que estarán en la puja por quedarse con la construcción y operación del metro. Y aunque el Distrito hizo una primera depuración de consorcios, descartando así firmas vinculadas a casos de corrupción o sin capacidad técnica o financiera suficiente, en la lista aún hay empresas con serios cuestionamientos y fantasmas de obras en Colombia y otras partes del mundo que no salieron del todo bien.

En este momento hay siete consorcios compuestos por 23 empresas. La mayoría son de España (5), China y México (4), y Brasil e Italia (3), algunas de ellas en asocio con empresas colombianas. Acá un breve listado de cada consorcio con sus empresas, a quiénes pertenecen, los procesos en que ha participado en Colombia y el mundo y las alertas sobre posibles cuestionamientos sobre dichos procesos.

Consorcio Metro de Bogotá

El consorcio está conformado por la firma mexicana Promotora del Desarrollo de América Latina, que hace parte del holding Impulsora del Desarrollo y el Empleo en América Latina, especialista en creación y desarrollo de infraestructura.

Esta empresa aparece en la lista junto a las empresas FCC Concesiones de Infraestructura y Carso infraestructura y construcción S.A., que hacen parte de la filial de concesiones entre la firma española y el grupo Carso de Carlos Slim, con la que buscan entrar en el mercado latinoamericano de construcción de metros, obras ferroviarias o de puertos.

De las tres organizaciones la que mayor experiencia tiene en metros es FCC Concesiones, que ha estado detrás de la construcción de Metro de Lima, el de Panamá, el de Ryad, en Arabia Saudita, y el de  Doha, en Qatar.

Esto no los ha hecho exentos de escándalos. FCC Concesiones se demoró 13 años construyendo el túnel de Coatzacoalcos, el primer túnel sumergido de Latinoamérica, que tuvo sobrecostos, y que reciente ha sido cuestionado por la aparición de goteras y deterioro del techo.

APCA Metro Capital

Este es el consorcio más grande de los siete que se presentaron a la puja. Está conformado por dos empresas mexicanas, dos europeas y una china, que han tenido experiencia en la construcción del metro elevado en India, un parque eólico en Reino Unido, los ferrocarriles de Venezuela y los metros de Quito y Dubai.

Dentro de las cinco firmas se destaca la mexicana ICA Constructora S.A., que obtuvo el contrato para poner las losas de la segunda fase de Transmilenio y que abandonó en el 60 %.

China Railway Group Limited

El consorcio está conformado por una única empresa, que tiene el mismo nombre. Provienen de China, y ya saben qué es empezar megaconstrucciones en Latinoamérica: quedaron a cargo de la construcción del ferrocarril Anaco-Tinaco, en Venezuela, que se convertiría en el primer tren bala del continente. Sin embargo, el proyecto ferroviario está detenido desde 2010 y, según reportan medios locales, desde 2015 los directores chinos del proyecto se fueron calladamente del país. Incluso, el abandono llevó a saqueos de las oficinas y fábricas.

Pero eso no es lo más delicado. El grupo China Railway fue acusado de corrupción y fraude por el propio Banco Mundial, que hace parte de la banca multilateral que otorgará los recursos para las obras del metro elevado.

Consorcio Sunrise

El consorcio tiene una particularidad. Es uno de los que más experiencia tiene en la construcción de metros en el mundo, y a su vez es una sobre la que recaen más cuestionamientos. Sunrise es un consorcio conformado en un 75 % por empresas italianas: Impregilo International Infraestructures N.V.;

Ansaldo STS S p.A. y Hitachi Rail Italy S.p.A. El 25 % restante está a cargo de una firma colombo-española: Acciona Construcción S.A.

Esta última compañía, por ejemplo, hizo parte del consorcio que construyó el Metro de Medellín. También tiene experiencia en otras megaobras, como en la construcción de centrales hidroeléctricas como El Guavio, Santa Rita y Río Grande II. Sin embargo, la empresa tiene un expediente sancionatorio por, presuntamente, amañar su participación en licitación públicas. La firma también participó de la construcción del Metro de Quito, en Ecuador, y el de Dubai, en Emiratos Árabes Unidos.

Respecto a las empresas italianas del consorcio están Impregilo, que participó en la construcción de la Ruta del Sol, sector III, y fue investigada por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), y Hitachi Rail, que tiene múltiples denuncias por problemas técnicos y retrasos en entrega de trenes en EE.UU., Dinamarca, Holanda, Suecia y Noruega.

APCA Transmimetro

Este consorcio chino está conformado por las empresas China Harbour Engineering Company Limited y Xi’an Metro Company Limited.

Entre su experiencia está la construcción de un metro urbano en su país, y la participación en múltiples proyectos de ingeniería naval, dragado y recuperación, carretera y puente, ferrocarril, aeropuerto, proyectos de desarrollo inmobiliario e importación y exportación de negocios de bienes y tecnología.

Consorcio Línea 1

Este consorcio está conformado por dos empresas brasileñas (Andrade Gutiérrez Engenhaira S.A. Sucursal Colombia y CCR S.A.), una firma colombo-brasileña (Camargo Correa Infra construcoes S.A) y otra colombo-española (Obrascon Huarte Laín S.A. Sucursal Colombia).

Las empresas brasileñas cuentan con amplia experiencia en construcción de metros, al estar detrás de líneas de metro en São Paulo y Río de Janeiro, y el Expreso Transolímpico, también en Río. Una de estas, Andrade Gutiérrez Engenhaira, forma parte del consorcio Hidroituango, y CCR participó en la construcción del Acueducto metropolitano de Cúcuta.

El consorcio colombo-brasileño, por su parte, hace parte de Camargo Corrêa Group y participó en la ampliación del metro de Ciudad de México, pero tiene como mancha el haber estado involucrada en el caso Lava Jato.

Unión Metro Capital

Este consorcio es multinacional. Está confotrmado por Sacyr Concesiones Colombia S.A.S. (colombo-español), Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles CAF Colombia S.A.S. (España), Hyundai Engineering & Construction Co Ltd Sucursal Colombia (Corea del Sur) y STOA S.A. (Francia).

La firma que cuenta con toda la experiencia es CAF, que tuvo participación en la construcción del sistema de ferrocarriles suburbanos de México, el metro automático de Helsinki y Santiago de Chile, un tren de alta velocidad en España y dos más en Sao Paulo y Fortaleza, Brasil. En Colombia, la empresa también ha estado interesada en la construcción de autopistas de cuarta generación.

Como lunar, el consorcio tiene lo ocurrido recientemente con Sacyr, que estuvo involucrada en la construcción de los puentes Pumarejo e Hisagura, que es noticia desde noviembre de 2018 por su extraña apariencia que se asemeja a un acordeón.

La casa coreana, por su parte, es la más grande en cuanto a ingenieria y construccion de Corea del Sur. Hace parte de Hyundai Automotriz y Hyundai Corporate.

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Redacción Bogotá - [email protected]

Bogotá

Los fantasmas que rondan a las empresas que quieren construir el metro de Bogotá

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