‘Los herbarios siguen siendo útiles para apoyar las investigaciones’: José Luis Fernández

El licenciado y Doctor en Ciencias Biológicas de la Universidad de Salamanca explica la importancia que tiene en una ciudad como Bogotá un herbario, a propósito de que hace más de un mes fue inaugurado uno de estos en el Jardín Botánico José Celestino Mutis.

José Luis Fernández Alonso es licenciado y Doctor en Ciencias Biológicas de la Universidad de Salamanca. Mauricio Alvarado

José Luis Fernández Alonso es licenciado y Doctor en Ciencias Biológicas de la Universidad de Salamanca. Trabaja en el Real Jardín Botánico de Madrid y es miembro del Comité de la Organización Flora Neotrópica y de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

Desde 1996 hasta 2000 fue Director del Herbario Nacional Colombiano, del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, en Bogotá. También fue profesor en esta misma institución.

El experto en temas de botánica en una entrevista con El Espectador habló acerca de la importancia que tienen los herbarios como registro histórico de las especies de plantas que tiene un país. Asimismo, resaltó su desacuerdo con quienes creen que este tipo de espacios deben desaparecer, ya que, con las nuevas herramientas tecnológicas, no serían necesarios.

¿Cuál es la importancia de los herbarios?

Un herbario es el armazón permanente en el que se puede acumular la información de todo lo que va pasando en ese jardín. Las plantas pasan, pero los pliegos quedan. Las muestras preservadas están diseñadas para que perduren muchos años y mucha gente las usa por la información que contienen.

Los herbarios son como una biblioteca. En el caso de la flora de Colombia aún falta investigar muchas familias de especies y dejar su registro en estos lugares. Cabe destacar que por la diversidad de plantas que cuenta el país hay muchas de las cuales no se conocen sus características y estos espacios son los indicados para registrarlas.

¿Un herbario en una ciudad como Bogotá qué beneficios tiene?

Quiero resaltar la importancia de fortalecer un herbario en una ciudad como esta, que cuenta con diversas especies de plantas. Además, es curioso encontrar un herbario dentro de un jardín botánico, donde se conservan plantas vivas. Y resulta beneficioso porque en la ciudad hay muchos colegios y universidades, que pueden usar como fuente de investigación la colección del herbario del Jardín Botánico de Bogotá. Las etiquetas de la colección cuentan con la localización geográfica, morfológica, geobotánica y diversos usos locales de las plantas.

Al hablar de la conservación de especies de plantas ¿Qué papel cumplen los herbarios?

En términos de especies en peligro y conservación es muy importante, porque la forma de catalogar el estado de amenaza y conservación de una taxonomía de las especies es sabiendo la secuencia histórica. Esa memoria histórica se guarda en muestras en los herbarios. Esos espacios son críticos para el tema de protección, ya que contienen información fehaciente, que permiten ver la evolución de la planta y los distintas amenazas que tuvieron durante los registros de los botánicos.  Luego, otro peso gordo de la conservación recae en los viveros por la propagación, en los estudios de biología para su reintroducción o restauración de las poblaciones que están amenazadas en territorios determinados.

De ahí la importancia de que los botánicos registren las plantas y dejen esta información en los herbarios, porque si esos datos se quedan en los cuadernos de campo guardada, se pierde. Lo ideal es que este tipo de investigaciones quede institucionalizado para que otros investigadores puedan consultar y, quizá ampliar los datos.

¿Cómo ve los avances de Colombia en el tema de herbarios?

Colombia en el tema herbarios se encuentra muy bien y eso es gracias a la huella que dejó la expedición botánica de Mutis en la que estuvieron muy ligados sus discípulos y colaboradores, quienes fueron dejando un precedente, que siguieron las siguientes generaciones. Por ello, el país se ha caracterizado por liderar sus proyectos de botánica. En otros países, los encargados de esta labor fueron instituciones foráneas.

¿Y en botánica?

La botánica es un tema muy amplio, porque cuenta con diversas líneas de investigación y acción, pero tener buenos expertos en una flora tan compleja como la Colombia es un tema de agradecer, ya que es muy difícil dominar y reconocer las más de 30 mil especies que hay en el territorio. El reto que tienen los botánicos acá en el trópico es grande, porque hay más especies para estudiar que en otras zonas como, por ejemplo, la península ibérica que no llega ni a los 7.000 mil especímenes.  Ellos llevan muchos más años estudiando sus plantas con mucha más gente, en cambio aquí hay menos gente, menos años de estudios y más especies.

¿Cree que las nuevas bases de datos y tecnologías desplazarán los herbarios?

Hay gente que dice que los herbarios están abolidos y que eran muy útiles en el siglo XIX, porque ahora las nuevas tecnologías como la fotografía y los registros génicos, tienen todo. Pero considero que los herbarios suministran un montón de información y siguen siendo útiles para apoyar un sinfín de investigaciones, por es muy importante resaltar la vigencia que tienen hoy en día.  Este lugar es constantemente visitado por médicos, farmacéuticas, veterinarios y muchos otros usuarios, que apoyan su trabajo en los datos de botánica.

 

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