Los nuevos detalles de la Primera Línea del Metro de Bogotá

Se conocieron pormenores del proceso de definición del trazado que hizo Systra. El cronograma ya está determinado: a final de año esperan escoger a la empresa encargada de hacer los estudios de ingeniería básica. En 2017 se abrirían licitaciones.

Cortesía Alcaldía de Bogotá

El pasado 17 de septiembre, el presidente Juan Manuel Santos y el alcalde Enrique Peñalosa anunciaron cómo sería la primera línea del metro de Bogotá (PLMB). Y aunque se conocieron detalles, como que será totalmente elevado y en sus dos primeras etapas llegará hasta la avenida Caracas con calle 72, quedaron muchas dudas. Sobre todo, porque no se dio a conocer el resultado de la consultoría de Systra, la empresa encargada de los estudios de prefactibilidad del proyecto. (Lea: Así será el “alto y esbelto” metro del alcalde Peñalosa)

En medio del Foro Metro de Bogotá, organizado por la Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI), Andrés Escobar, gerente de la empresa Metro; Joaquín Ortiz, la cabeza de Systra para este proyecto, y Diego Sánchez, ingeniero de la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN), dieron a conocer detalles del trabajo que hizo esa firma francesa, y de lo que se proyecta, será el esperado proyecto férreo.

Para definir el recorrido de la PLMB, Systra generó ocho alternativas de trazado, algunas elevadas y  otras mixtas (elevadas y subterráneas). Esas opciones fueron comparadas en un trabajo que tomó tres meses y para el cual se establecieron 31 criterios de evaluación, que incluían variables económicas, paisajísticas, sociales, ambientales y aspectos como la experiencia del usuario. (Lea: Santos anuncia que en los próximos días estará listo el Conpes para el metro de Bogotá)

Tras el análisis, ganó la opción D1. Obtuvo 4,8 puntos sobre 5. La segunda mejor ranqueada, obtuvo 4,63. En general, las alternativas que contemplaban el metro elevado quedaron mejor posicionadas. Sin embargo, tuvieron puntajes menos satisfactorios en aspectos como el impacto de la obra en el espacio público.

De la opción D1 salió el trazado, que saldrá del Portal de Las Américas (en el suroccidente de la ciudad), recorrerá la avenida Primero de Mayo y luego tomará la avenida Caracas hasta la calle 72 (Este tramo se construirá en dos fases). Una ruta que le gusta al Distrito, entre otras cosas, porque resulta fácil de prolongar hacia el norte, la zona de crecimiento de la ciudad, donde va a concentrarse la mayor demanda de transporte en el futuro. 

Asimismo, la firma francesa definió cómo usar los $13,9 billones disponibles para la obra. Para eso, establecieron posibles canastas de inversión (es decir, posibles líneas del metro junto a rutas alimentadoras de Transmilenio). Las evaluaron para determinar cuál le aportaría más a la ciudad. Así, se construyeron muchas canastas, incluso una para hacer el ejercicio con el metro completamente subterráneo. Según el análisis, un recorrido bajo el suelo, con el presupuesto disponible, solo llegaría hasta la calle 53 (17 kilómetros) y no alcanzarían los recursos para rutas alimentadoras. Tras esa evaluación, se definió que el trazado hasta la 72, de 25 kilómetros y con 15 estaciones era el apropiado. (Lea: ¿Otro cheque chimbo para el metro?”: Angélica Lozano)

Con esa hoja de ruta que planteó la consultoría de Systra, el Distrito definió las primeras actividades a realizar antes de que el proyecto (que está en etapa de prefactibilidad) empiece obras. Lo primero, y que se va a hacer este año según señaló Escobar, es definir el grado de sufrimiento que está dispuesta a resistir la ciudad. Es decir, en cuántos frentes de trabajo simultáneo van a avanzar los trabajos. De eso dependerá la duración de la construcción de la PLMB, que, sin embargo, se espera que esté lista en 2022.

Entretanto, para el primer semestre del año entrante están proyectadas dos actividades: la adquisición de los predios –se calcula que son 349- por compra o expropiación, y el traslado de las redes de servicios, una actividad determinante y que ha sido causa de retrasos de otras obras, como la del deprimido de la calle 94, que lleva siete años entre prórrogas y adiciones a los contratos. La tarea no es sencilla, pues las redes que se tienen que mover le pertenecen al menos a 19 empresas, con las que tendría que entrar a negociar la Empresa Metro.

En cuanto al diseño de las 15 estaciones (cada una, en promedio, va a tener 15.000 m2),  Escobar aseguró que su destino no será exclusivamente comercial, sino que se usarán para ofrecer otros servicios. Por ejemplo, señaló, "que las personas lleven a sus hijos a una guardería en la estación y puedan ir a trabajar y pasar a recogerlos de regreso a casa".

Para definir qué empresas quedarán a cargo de la construcción de las estaciones, se va a evaluar cuál le deja más porcentaje de rentas a la ciudad, pero también el valor arquitectónico de la obra. Los recursos de los arriendos de los locales irían a una fiducia que repartiría el recaudo entre el constructor y la Empresa Metro, que no pondría nada para la construcción. Es decir, parte de los recursos de la renta de los locales servirían para financiar el servicio del metro.

Todo esto, sin embargo, sigue solo en el papel. De hecho, el trabajo de Systra solo corresponde a la etapa de prefactibilidad del proyecto. En plata blanca, con esos estudios no se pueden abrir licitaciones. Lo que viene ahora es que se realicen los estudios de ingeniería básica, para los cuales, según Sánchez, de la FND, ya hay seis empresas preseleccionadas y se espera que a final de este año ya se haya escogido a la encargada de hacer el trabajo.

En el cronograma del Distrito está que en julio del año entrante ya estén los prepliegos de la licitación para adjudicar la obra y que el proceso para escoger contratistas podría durar hasta seis meses. Luego de eso, las obras arrancarían en mayo de 2018. Pese a que se conocieron más detalles del trabajo de Systra, lo concreto es que sus directrices podrían cambiar durante la fase de estudios de ingeniería básica. Es decir, el diseño de la PLMB sigue en obra negra.

Otros detalles de la PLMB:
- Cada tren tendría 6 vagones.
- Se espera que se transporten 4,5 pasajeros por metro cuadrado (TM ha llegado a una cifra de confort de más de 7 usuarios por m2.
- 14% de usuarios irían sentados.