Monterodro es la segunda mansión en la mira de la CAR

Los procesos contra los dueños de los cerros

La demolición de la estructura que se construía en el predio El Bambú es el primer paso para saldar el daño ambiental por la construcción y ampliación ilegal de mansiones en los cerros orientales. Otras cinco edificaciones están en la mira de las autoridades ambientales.

La demolición de la estructura en el predio Bambú tardará cuatro meses. Buscan reducir al máximo afectar esta parte de los cerros. / Mauricio Alvarado

La demolición de la mansión de 14.000 m2, denominada El Bambú, en medio de los cerros orientales, marca el punto de partida para saldar la deuda que tiene la ciudad con esta importante reserva ambiental. Allí, por falta de control, en menos de 10 años se construyeron seis mansiones, que no solo invadieron terreno de la reserva protectora del Bosque Oriental de Bogotá, sino que generaron otros daños al talar, captar ilegalmente agua de quebradas e invadir el área ecológica.

Si bien, vale resaltar que los sitios donde se levantaron las cuestionadas edificaciones son predios privados y en algunos casos existían algunas viviendas, lo que dio pie a todo este proceso fue que, supuestamente, sus dueños construyeron justo después de que el Consejo de Estado catalogó a los cerros como zona de protección. Sin importar las advertencias y las restricciones, levantaron sus mansiones en el sector de Bagazal y por esta razón, hoy enfrentan causas penales y ambientales.

A la fecha el caso más avanzado es el del predio El Bambú. A pesar de que por tres años sus dueños usaron todos los recursos legales a la mano para evitar la demolición, a mediados de este año la Corporación Autónoma Regional (CAR) asignó el dinero y firmó el contrato para tumbar la estructura.

Sin embargo, todo apunta a que ésta no será la única: la autoridad ambiental adelanta procesos similares contra los propietarios de cinco mansiones más, por infracciones a las normas ambientales.

En total, la CAR adelanta en el Bagazal 19 procesos contra los dueños de las mansiones. Así mismo, se busca determinar si otras construcciones se hicieron antes o después de que el Consejo de Estado emitiera el fallo que ordena la protección de los cerros.

Si bien, se comenzó la demolición del Bambú, el reto para la CAR estará en el plan de acción que ejecute para recuperar ambientalmente la zona, pues nunca antes se había hecho un proceso similar y que desde ya advierten, no tardará menos de 20 años. Estos son algunos de los detalles de los predios que están en la mira de las autoridades y sus dueños.

El Bambú (14.000 m2)

Esta era la construcción más grande que se adelantaba dentro de la zona del Bagazal. En el predio se alcanzaron a levantar las bases de una edificación en la que, al parecer, se iban a instalar oficinas. No obstante, tras las sanciones de la CAR, las obras fueron suspendidas y la construcción quedó a medias. El encargado era la Comercializadora Kaysser CK SAS, que pertenecía al zar del contrabando Jean Feghali Walked. Esta empresa fue sancionada con una multa por $8.300 millones, por ocupación de quebradas, obras hidráulicas y nivelación de terreno. Contra el dueño de la constructora, quien salió del país, existe una medida de aseguramiento.

En 2016 se ordenó la demolición de la estructura, pero debido a diversos recursos legales, solo hasta mediados de este año la CAR ratificó la orden y la puso en marcha. “Durará entre dos y cuatro meses, pues se busca que no generen mayor impacto medioambiental”, señaló el director de la CAR, Néstor Franco. Luego se tendrá que adelantar el proceso de restauración que podría durar más de 20 años.

Monterodro (6.500m2)

El proceso es uno de los más adelantados. En este caso, la CAR ordenó suspender las obras. Pese a ello, la mansión se terminó y se alcanzó a amoblar. Este, junto al Bambú, son los únicos en los que la CAR ha ordenado la demolición de las edificaciones. En este caso no se ha podido avanzar, debido a que sus dueños se acogieron a un principio de oportunidad y el proceso está congelado, mientras se resuelve un recurso de reposición.

Este predio le pertenece a Inversiones Team Sol S.A.S. y a Fernando Arturo Soler, rector de la Universidad ECCI. En este caso, los dueños son acusados de captación ilegal de agua, aprovechamiento forestal y nivelación del terreno. Una de las cosas que más ha llamado la atención de este predio es la construcción de una casa de muñecas que tiene alrededor de 45 m2.

Arrayán (6.970 m2)

Aunque la CAR impuso una sanción por $23.000 millones, debido a las afectaciones ambientales, se espera que en los próximos meses avancen las acciones penales contra los dueños, por el incumplimiento a la sentencia del Consejo de Estado que protege los cerros.

Recientemente, los habitantes del barrio Rosales lanzaron una alerta por la aparición de maquinaria y trabajadores dentro del predio, pero sus dueños, una filial de Grupo de Inversiones Imaco, de Panamá (mencionado en los Panama Papers) aseguró que se trataba de trabajos de reforzamiento de un muro de contención, que se construyó en 1984 y que contaba con el permiso de la CAR.

Tuno (6.500 m2)

A pesar de que esta mansión se hizo antes de que se prohibiera la construcción en los cerros, a su dueño se le imputaron cargos por la construcción de una cancha de tenis sintética y desvío de la quebrada Rosales para crear una piscina natural. Por su parte la CAR, adelanta investigaciones contra la Sociedad Inversiones Nube Blanca S.A., por la construcción de tres viviendas en la zona y la ocupación, alteración y modificación del afluente.

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2019-08-14T22:00:00-05:00

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Dilia Reyes - Mónica Rivera

Bogotá

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