Los reparos de los gremios al decreto para transporte de carga

Fenalco y Camacol aseguran que los horarios nocturnos son ideales pero que la administración debe prepararse para ello en seguridad y movilidad. Cuestionan dificultades que tendría la calle 13.

La idea con la que el Distrito cambió las normas del transporte y los horarios de carga y descarga en la capital, con un decreto que dio a conocer el pasado lunes, fue dar un primer paso hacia una "Bogotá 24 horas". Al menos así lo propuso el secretario de Movilidad, Rafael Rodríguez, en la tarde de ayer cuando explicó el contenido de la norma expedida el 13 de noviembre de 2013. Sin embargo, la idea no les suena del todo a los gremios involucrados.

Con la nueva medida, la administración básicamente definió una serie de horarios de pico y placa, dependiendo del tipo de camión en ciertas zonas de la ciudad. Para ello, determinó tres grandes zonas donde aplicarán las medidas (que presentamos en un gráfico). Una de éstas contempla la libre circulación durante las 24 horas en un sector al occidente de la capital, donde están sectores como la Zona Franca, Fontibón San Pablo, tramos de la Avenida Boyacá, el aeropuerto El Dorado y la calle 13, entre otros.

En esta zona se concreta la propuesta de transporte de carga nocturno. Los gremios la ven con buenos ojos pero aseguran que aún faltan condiciones que garanticen su buen funcionamiento.
Juan Esteban Orrego, director de Fenalco Bogotá, explica que mientras la medida sería perfecta para los grandes industriales, los pequeños comerciantes tendrán dificultades debido a que sus trabajadores gastarían más dinero en su propio transporte al tomar un taxi ya que no hay oferta de transporte público más allá de Transmilenio que opera hasta las 11:00 p.m.

Otro aspecto que les preocupa a los gremios es la seguridad en el horario nocturno. “Hay sectores donde los camiones tienen que ir escoltados a las 11 de la mañana, así que como será en la noche. Es muy interesante esta medida pero hay que estar preparados”, dice Orrego. La falta de iluminación en algunas zonas de la ciudad, las restricciones por ruido que pueden generar la actuación de la Policía en ciertos lugares y los posibles atracos, también son aspectos que inquietan a Martha Moreno, gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca.

En cuanto al tema de movilidad, Orrego señala que es inquietante que todo el tráfico de carga se enfoque en el corredor de la calle 13, pues es la vía libre de restricciones como lo dijo el lunes el secretario Rodríguez. “Hay conectividad del Llano y el Pacífico cuya entrada va a quedar limitada y el uso de la 13 va a ser un tapón para la ciudad”, dice el representante de Fenalco.

Precisamente, este lunes en un encuentro intergremial organizado por Fenalco, el gobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz, señaló que lo ideal es descentralizar los temas de movilidad y conectarlos con la región. Además, le preocupa que el Distrito sólo tenga en cuenta el corredor de la calle 13 para el ingreso de carga, cuando se ha planteado la necesidad de la construcción de la Avenida Longitudinal de Occidente para este objetivo.

La subsecretaria de política sectorial de Movilidad, Constanza García, señaló el lunes que la razón de liberar de restricciones la calle 13 es que allí está concentrada la entrada de carga de la ciudad y que el acuerdo con los residentes es que el Distrito monitoreará los flujos de circulación para hacer ajustes y mitigar un posible aumento de vehículos.

El decreto 520, expedido el 13 de noviembre, tiene un mes para entrar en vigencia, de manera que los empresarios y comerciantes puedan hacer ajustes de logística. Luego vendrá una semana de sanciones pedagógicas y, finalmente, las sanciones de verdad si no se siguen las reglas de juego.