Los retos de la Empresa Metro

El Distrito anunció que en 2022 estaría operando la primera línea. El primer paso, la creación de la entidad encargada del proceso. Defensores del metro subterráneo se preguntan: ¿con qué estudios harán un metro elevado?

Una vez más, el metro de Bogotá tiene fecha de inicio. Así como en las últimas décadas, la administración de turno anunció los plazos que se fijó para sacar adelante la megaobra. Según los cálculos del alcalde Enrique Peñalosa y de su equipo, la licitación para construir la primera fase de la primera línea se abriría el próximo año; la obra empezaría en 2018 y, posiblemente, en 2022 entraría en operación. Sin embargo, pese a que el anuncio busca acallar las voces que dicen que el proyecto no tiene futuro con este mandatario, se vienen meses de desafíos que, de no superarlos, alargarían otra vez los tiempos.

La primera meta será la creación de la Empresa Metro, que se encargará de construir, administrar y operar el nuevo sistema. Esta es una exigencia de la Nación y del Banco Mundial que busca que el proyecto tenga una cabeza autónoma para sacarlo adelante.

Vale recordar, no obstante, que la iniciativa no es nueva. Tiene un acumulado de 36 años de fracasos, que comenzaron en 1980 cuando el alcalde de la época, Hernando Durán, intentó constituir la sociedad; luego lo hicieron Jaime Castro, en 1994, y Samuel Moreno, en 2009. El último que lo intentó fue Gustavo Petro, que en agosto de 2014 llevó su iniciativa al Concejo, donde la hundieron al considerar que no contaba con sustento técnico ni financiero.

Hoy el panorama parece distinto. Peñalosa cuenta con el cheque simbólico que le entregó la Nación al Distrito el año pasado como forma de garantizar el compromiso del alto gobierno; también tiene a la mano unos diseños (que busca modificar). A eso se suma el respaldo de las mayorías en el Concejo. Para iniciar la discusión sobre la nueva entidad, convocará a sesiones extras después del 10 de marzo y espera la aprobación en mayo.

¿Cuál será el papel de la Empresa Metro? Según el alcalde, no solo permitirá sacar adelante la construcción, sino gestionar programas de renovación urbana entorno a la megaobra. Para Andrés Escobar Uribe, que será el gerente, la figura llenará un vacío que ha tenido desde el comienzo, ya que ninguna entidad tiene la experiencia para conducir estudios, diseños, licitación de obra y equipos y, sobre todo, supervisar obras.

“Es necesario construir esa capacidad y acumular la experiencia para futuras líneas. La empresa también es necesaria para recibir los aportes de la Nación sin mezclarlos con el presupuesto general, y para que en la junta directiva participe la Nación, que aportará $9,6 billones”, precisó Escobar. Si bien ni siquiera está listo el borrador de la propuesta que se llevará al Concejo, agregó, trabajan duro con el apoyo del Banco Mundial y el equipo del Metro de Medellín.

Frente a la modificación de los diseños, que será otro reto que él enfrentará como gerente, explicó que los estudios incluyeron las proyecciones de los tráficos que tendrá cada estación en 2021 y 2050, y que “toda esa información se utilizará en el dimensionamiento y los diseños de las nuevas estaciones, que ya no serán subterráneas, sino parcialmente elevadas y parcialmente al nivel del andén. Cuando se defina el 100% del trazado, a mitad del año, se diseñarán las estaciones”.

Explicó que la mejor forma de llevar a cabo este proyecto es con fortaleza institucional. “Este será el proyecto más grande que hará Bogotá en su historia. Es importante que tengamos una empresa fuerte y consolidada”, sostuvo Escobar, quien hizo énfasis en que la ciudad no se puede equivocar y que se está trabajando “seriamente con los presupuestos que existen en la Nación y el Distrito”.Fabio Prieto, líder de la veeduría Vecinos del Metro (que busca que se respeten los diseños del metro subterráneo), señaló que los anuncios son, sencillamente, una barbaridad. “Cómo piensan constituir una empresa para un proyecto que, con las modificaciones propuestas, nadie sabe para dónde va. El alcalde insiste en que lo hará elevado, pero no tiene estudios ni diseños que digan que lo puede construir por donde él quiere. Y aunque insiste en que modificará los ya existentes, esos no le sirven para ese propósito. Al convenio que se firmó para hacer los diseños y que ya estaba terminado, ahora le hizo un otrosí por $7.000 millones. ¿Es creíble que luego de que los diseños costaron $70.000 se piense, con un presupuesto mínimo, cambiar todo el proyecto? ”.

A pesar de la discusión, para Ramiro Márquez, que fue gerente del Metro de Medellín por 14 años, el anunció de Peñalosa es un paso fundamental, pues se trata de crear una institucionalidad que tiene que ser competente no solo en transporte, sino en lo técnico, jurídico y ambiental. “Con la empresa Metro se crea un interlocutor muy válido frente a los intervinientes: ministerios, banca, financiadores y proveedores. Es una institución que dinamiza el proyecto para agilizar diseños, compras de predios y licencias ambientales”, agregó.

Definitivamente elevado

A pesar de que sigue viva la polémica sobre metro subterráneo o elevado, para Peñalosa la discusión está zanjada. Ayer anunció que los primeros 15 kilómetros, hasta la calle sexta en el centro, serán elevados. La construcción, desde ese punto hacia el norte (tramo con mayor demanda de transporte), aún está por definir. “No habría posibilidad de hacerlo todo subterráneo con los recursos que están asignados, porque con el incremento del dólar estaríamos lejos de tener los recursos para cubrir un metro subterráneo. Esto, sin tener en cuenta los riesgos de sobrecostos. La diferencia de este metro frente a los del pasado es que sí lo vamos a hacer”, concluyó el Alcalde.

618842

2016-02-25T23:21:05-05:00

article

2016-02-26T10:00:27-05:00

ee-admin

none

Redacción Bogotá

Bogotá

Los retos de la Empresa Metro

30

6132

6162