Los tropiezos que tienen agonizando a Transmilenio por la Séptima

El recorte al andén del Parque Nacional, los puentes vehiculares que se deben construir en la calle 85, y la armonización de las obras con el proyecto que se construye en la calle 100, son los tres puntos que tienen detenido el proceso. Aunque el Distrito apelará, la palabra la tienen los jueces y entes de control.

La troncal iría de la calle 32 hasta la calle 200 y constaría de 21 estaciones. El costo del proyecto es de $2,4 billones, que ya están asegurados. IDU.

La troncal de Transmilenio (TM) en la Carrera Séptima está agonizando. El proyecto, que se convirtió en una de las banderas de la administración Peñalosa, pasa por su momento más complicado al tener en contra decisiones de jueces y entes de control.

Lo que parecía no ser más que una actualización de los estudios y diseños hechos en 2007 para la troncal que se empezó a considerar desde ese entonces, terminó convirtiéndose en un dolor de cabeza para el Distrito, que hoy se encuentra con el tiempo en contra y apelando todas las decisiones que ponen en duda la troncal. Vale aclarar que, prácticamente desde que se posesionó el alcalde Peñalosa, se conformaron grupos ciudadanos para hacerle oposición no solo a la troncal en la Séptima, sino a otros proyectos de infraestructura que esta administración considera claves, y que hoy se encuentran detenidos por órdenes de la justicia.

La idea del Distrito es llevar una línea de TM desde la calle 32 hasta la calle 200 por todo el borde oriental de la ciudad. La troncal, que tiene un valor de $2,4 billones, constaría de 21 estaciones y conexiones con las troncales de la calle 26, la avenida Caracas, la Autonorte y, a futuro, con la troncal de la Av. 68.

Para el Distrito, la obra es necesaria para descongestionar el borde oriental de la ciudad, que hoy tiene un tráfico vehicular que llega a moverse a 13 km/h. Y para ciudadanía que se opone, generalmente vecinos de zonas tradicionales de Chapinero y Usaquén, el proyecto irá en detrimento de su calidad de vida y de la imagen del histórico corredor. Son ellos quienes han interpuesto las tres acciones jurídicas que tienen detenida la adjudicación de la licitación, para la que se decidió dividir la troncal en ocho tramos.

Los tres puntos que tienen detenido el proceso son el recorte al andén del Parque Nacional, los puentes vehiculares que se deben construir en la calle 85, y la armonización de las obras con El Pedregal, proyecto que se construye en la calle 100 con Séptima.

Parque Nacional, sin planes de conservación

La decisión más reciente tiene que ver con el Parque Nacional. Se conoció esta semana y fue emitida por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que falló una demanda interpuesta por la abogada Karin Kuhfeldt. En la acción popular, la abogada, quien recibió respaldo de 1.780 vecinos y transeúntes del parque, pidió medidas cautelares debido al carácter patrimonial del lugar y cuestionó la inexistencia de un plan director y un Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP).

El juez le dio la razón al grupo que interpuso la demanda y ordenó al Distrito abstenerse de realizar cualquier intervención en el Parque Nacional, donde se ubicaría la primera de las 21 estaciones que conformarían la troncal. La abogada Kuhfeldt afirma que “el parque, como cualquiera de carácter metropolitano y distrital, requiere de un plan director para ser intervenido. Ese plan se encarga de regular temas ambientales, paisajísticos, de administración del parque y articulación con estructura ecológica. La troncal, a la altura de la calle 39, implica una intervención significativa en el área histórica del parque”.

Esta decisión fue apelada y se espera que en 10 días haya un fallo. Si se sostiene la decisión, al Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) le toca ajustar los diseños. Según la abogada que interpuso la demanda, “por ahoram por lo menos el parque no pueden tocarlo. Ahí correspondería hacer un cambio en los diseños y son costos que el Distirto no tiene contemplados”.

El cuestionado PEMP debe ser expedido por el Ministerio de Cultura y el plan director le corresponde al Distrito, a través del Instituto de Recreación y Deporte (IDRD). Ambos, según Kuhfeldt, toman un buen tiempo de realizar y, además, deben estar armonizados y ser compatibles. Por esto, considera que difícilmente al Distrito le alcanzarán los tiempos y cree que las decisiones judiciales son el último suspiro de la troncal. “Lo que queda claro es que el proyecto no cumplía con la normatividad en varios aspectos para sus diseños y licitación. El proyecto se pretende hacer en contravía de la normas y el presupuesto de un proyecto de esta naturaleza”.

Altos de la Cabrera, un edificio con poder

La segunda decisión que tiene en vilo la troncal de TM por la Séptima es quizás la que más preocupa al Distrito. Se trata de una demanda interpuesta por un grupo de residentes de un edificio ubicado en la calle 85 con Av. Circunvalar, quienes afirman que las obras para construir dos puentes vehiculares allí van a tener impactos en su calidad de vida, en especial en su seguridad.

Por eso, el juez 49 administrativo de Bogotá decidió suspender la obra, argumentando que no están todos los estudios geotécnicos y análisis del suelo para la construcción de los pasos vehiculares sobre la calle 85. Además, según el juez, los diseños actuales de los puentes tampoco respetan la reglamentación sobre los andenes. pues en esa zona estarían entre 1,70 y 2,40 metros, cuando la norma dice que debe ser de 3,5 metros de ancho.

Para el IDU, que también apeló dicha decisión, el juez no tuvo suficientes elementos técnicos para considerar su fallo. Incluso, la directora de la entidad, Yaneth Mantilla, lo acusó de haberse basado en estimaciones de internet para dar su veredicto. “No entendemos como un juez toma una decisión basado Google Earth porque los estudios demuestran que los puentes y el espacio público sí se pueden hacer”, dijo la directora del IDU cuando conoció el fallo.

El Distrito también rechazó la decisión del juez pues, según dice, el edificio estaría ocupando una franja de reserva vial de 11 metros, que no se podía utilizar pues el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) vigente indica que parte de los terrenos sobre los que están construidos los exclusivos apartamentos son reserva vial para el proyecto de TM.

Este fallo también tiene medidas cautelares y tendrá vigencia hasta que se profiera la sentencia de segunda instancia o hasta que el IDU realice las modificaciones al proyecto que permitan hacer un nuevo análisis de factibilidad técnica y económica. Así mismo, se deberán resolver todas las inquietudes frente a la obra que plantearon los vecinos del edificio en la acción popular instaurada.

¿Falta de armonización?

Pese a la molestia del Distrito con los jueces debido a los fallos que tienen detenida la licitación de la troncal, fue la Procuraduría la que hizo tropezar el proyecto por primera vez. A finales de abril, el ente de control le pidió al IDU suspender la licitación, debido a la falta de certeza sobre la armonización de las obras que se ejecutarán en el plan parcial de renovación urbana El Pedregal, ubicado en el costado occidental de la calle 100 con Séptima, algo que, según la Procuraduría, podría generar una eventual parálisis en la construcción del proyecto.

El organismo de control reconoció que el IDU respondió al promotor del plan parcial El Pedregal que las obras a ejecutar ya se encuentran armonizadas con los diseños aprobados en noviembre de 2016. Sin embargo, la Procuraduría afirmó  que no hubo evidencia de que los estudios y diseños se hubieran modificado y concertado con el constructor.

Por este motivo, la directora del IDU tomó la decisión de acatar la petición hecha por el organismo de control para aclarar todo lo relacionado con el plan parcial El Pedregal. “Nosotros lo hicimos, pero ahora organizaremos mesas de trabajo con la Procuraduría para demostrarle que el proyecto está armonizado", dijo Mantilla en su momento.

Aunque estos tres son los procesos que en este momento tienen detenida la construcción de la troncal, hay muchas otras acciones que no han sido falladas o que ya fueron rechazadas por la justicia. Lo único cierto por ahora es que el proyecto cuenta con una férrea oposición, que, aunque reconoce que es necesario adelantar alguna obra para mejorar la movilidad en el borde oriental, se niega a aceptar la línea de TM, que sin embargo está contemplada en la red original del sistema y es la conexión natural con la troncal de la Cra. Décima. Los días pasan y aumenta la incertidumbre por el futuro de la troncal, cuya palabra final está en los despachos de jueces y entes de control.

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Redacción Bogotá - [email protected]

Bogotá

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