Partidarios y detractores enfilan baterías

Los últimos impulsos en el choque por Transmilenio en la Séptima

Aunque siguen en reserva los estudios, una alianza hizo recomendaciones para hacer el proyecto más atractivo a la ciudadanía. Los opositores comienzan su camino legal para tratar de detener la obra.

Render del proyecto a la altura de la calle 45. La troncal de la Séptima se construiría entre calles 32 y 200. / IDU

La idea de construir una troncal de Transmilenio (TM) por la carrera Séptima se ha convertido en todo un desafío para el Distrito y motivo de una compleja controversia. La fuerte oposición ciudadana, los retrasos en los estudios y las dudas sobre la viabilidad del trazado han sido algunos de los obstáculos que ha enfrentado. Y justo cuando algunos hacen propuestas para mantener a flote la iniciativa, los detractores anuncian recursos legales para tratar de sepultar el proyecto. Por eso, si bien la Alcaldía insiste en que la troncal será una realidad, aún tiene líos para demostrar que todo marcha sobre ruedas. (LEA: Transmilenio por la Séptima: avanzará, pese a dudas en diseños)

Para tratar de acabar la polarización alrededor del proyecto, hace dos años nació la alianza “Construyendo Nuestra Séptima”, integrada por la Cámara de Comercio, Bogotá Cómo Vamos, Corposéptima, la Veeduría y las universidades Javeriana y El Bosque. Las instituciones, más allá de querer incidir en cuestiones técnicas, pretende generar una articulación entre Distrito y la ciudadanía.

Como parte de su trabajo y luego de varios encuentros con empresarios, académicos, comerciantes y residentes, analizó las principales inconformidades y elaboró un documento con recomendaciones sobre cuatro ejes específicos, como ambiente, movilidad, urbanismo y espacio público que, a su criterio, minimizarían la resistencia al proyecto. Incluso, creen que estas sugerencias podrían aplicarse en la construcción de otras troncales como la Av. 68, Av. Boyacá y Av. Ciudad de Cali.

(Lea también: La intervención del Parque Nacional va más allá del Transmilenio por la Séptima)

La propuesta

Uno de los aspectos más relevantes fue el tema ambiental, que en el informe se divide en tres recomendaciones: que la troncal se articule con la estructura ecológica principal de la ciudad, que el proyecto contribuya al desarrollo sostenible, y que la obra tenga una estrategia de paisajismo. En otras palabras, la coalición sugiere que la troncal garantice la conectividad ecológica de los cerros y la estructura ecológica principal del borde oriental. Además, que los buses usen energías limpias, que las estaciones tengan un diseño amigable con el ambiente y que exista suficiente pedagogía sobre la tala, reubicación y reforestación de la vegetación del corredor.

En cuanto a movilidad, la alianza sugiere una adecuada planeación al momento de las obras y de la puesta en marcha de los primeros articulados. Al respecto, pidieron al Distrito socializar cómo será la articulación de la troncal con el metro y el SITP; considerar previamente cómo se darán los cambios en el tráfico particular, como giros, cruces peatonales y vehiculares, y cómo será el manejo del tráfico que innegablemente se desplazará hacia la avenida Caracas y las carreras 9, 11 y 15. Finalmente, recomiendan replantear la ciclorruta que habrá entre calles 100 y 200, para que no quede junto al andén. Todo esto, para no disminuir las condiciones de movilidad tanto en el corredor vial como en su área de influencia.

(Lea también: Transmilenio por la séptima: ¿qué pasa con los estudios?)

En el documento también mencionan que, por el momento, el proyecto no contempla un desarrollo urbano integral, sino que cada entidad implicada en la obra ha hecho propuestas desde su competencia. Por eso, piden que exista una articulación interinstitucional más fuerte. Por eso proponen que se conforme un comité distrital que coordine los distintos temas más allá del transporte y evaluar la posibilidad de crear una gerencia para el proyecto.

Finalmente, dedican un capítulo al espacio público, en el que piden tener en cuenta el valor histórico y cultural de la vía. En este sentido, solicitan que no solo se mejoren los andenes y se instale mobiliario urbano, sino que se renueve y articule todo el sistema de espacio público con el de la ciudad. Además, teniendo en cuenta que las taquillas de las estaciones estarán en los andenes, piden que se evalúe este tema para evitar congestiones y amortiguar los impactos, debido a la alta afluencia peatonal en este corredor.

“Todo esto fue producto de un ejercicio proactivo en torno a la iniciativa. La troncal es una oportunidad para incorporar propuestas, para que sea un proyecto urbano integral. Una obra no se puede frenar sencillamente porque a los ciudadanos no les gusta. Por eso, nuestra idea fue abrir la puerta para escuchar propuestas”, explicó Mauricio Rico, director de Corposéptima.

(Lea también: Transmilenio por la Séptima: choque al rojo vivo)

Lista la acción popular

Mientras esta alianza pretende hacer más seductora la propuesta de troncal ante la ciudadanía, aún hay ciudadanos que la rechazan por completo, como el comité “Defendamos la Séptima”. Para hacerlo, inicialmente presentó un recurso legal que busca evitar la intervención a la alameda y andén del Parque Nacional. Hoy, en la Plaza de Bolívar, dará un nuevo paso con la presentación de una acción popular, con la que pretende frenar del todo la construcción. Se trata de un documento, según Edmundo López, vocero del comité, “en el que evidenciamos todas las irregularidades que ha tenido esta obra, que ya tiene un cupo de endeudamiento asegurado sin siquiera tener los estudios para dimensionar el impacto y su costo real”. (Lea también: ¿Consulta popular para frenar el Transmilenio por la Séptima?)

El documento será entregado a la Alcaldía, al Concejo y a los organismos de control, y tras 15 días hábiles de observaciones, el comité estará habilitado para presentar la acción popular en cabeza de Jorge Iván Palacio y María Victoria Calle, expresidentes de la Corte Constitucional, y Gustavo Gómez Aranguren, expresidente del Consejo de Estado. La acción, explican sus promotores, “es en defensa de los derechos colectivos de los bogotanos, que se van a ver vulnerados por este capricho de la Alcaldía”.

Este mes será decisivo para la troncal. Antes de la próxima semana se tendrá que conocer si finalmente es posible abrir o no la licitación, como lo lleva anunciado el IDU este año. Para que eso pase, se tienen que subsanar las dudas planteadas por el propio Distrito sobre los diseños. No obstante, para el IDU no sería un fracaso tener que aplazar de nuevo el cronograma, pues la directriz es no abrir la licitación hasta que todos los estudios queden revisados y aprobados por los equipos de la entidad. Entre tanto, el debate por la viabilidad o no del proyecto continuará en los estrados judiciales.

 

últimas noticias

Belén, un espacio para el skateboard en Bogotá

La champeta que se instaló en Bogotá