Lupa del Concejo al nuevo esquema de aseo de Bogotá: un negocio de $8 billones

El Cabildo Distrital convoca a un foro este miércoles para conocer de primera mano cómo será el proceso para manejar los residuos sólidos de la ciudad en los próximos 12 años.

El nuevo modelo exige a los operadores que garanticen a los recicladores de oficio el acceso cierto y seguro del material aprovechable. /Archivo

Se tiene previsto que en mayo próximo la Administración Distrital abra una millonaria licitación por casi $8 billones para elegir a las empresas que se encargarán de recoger la basura en cinco áreas de Bogotá. Lo anterior, significará el fin del modelo de recolección tal y como lo concibió el exalcalde Gustavo Petro desde diciembre de 2012. (Lea: Bogotá y su nuevo plan de basuras para 12 años)

Es un asunto que no es de poca monta, no solo por los millonarios recursos que hay en medio, sino porque también se definirán los cambios para el manejo a largo plazo del aseo en Bogotá. Por ello, la lupa está puesta en el proceso, de cara a evitar cualquier irregularidad y lograr la mejor prestación del servicio. (También le puede interesar: Los asesores del negocio de las basuras)

El Concejo es uno de los actores más interesados en el proceso, por lo que este miércoles desde las 9:00 de la mañana en las instalaciones de la Biblioteca Pública Virgilio Barco Vargas adelantará un foro para conocer de primera mano todo lo relacionado con el nuevo esquema de aseo: desde los programas para el corte de césped hasta ciertas condiciones de los recicladores, pasando por los planes para el relleno Doña Juana.

Según explicó el promotor del encuentro, el concejal Yefer Vega (Cambio Radical), se pretenden despejar las dudas que han surgido alrededor del proceso y hacer pedagogía para explicarle a la ciudad lo que está en juego. Sin embargo, advierte, también se hace necesario cerrarles las puertas a la corrupción y a los intereses de algunos sectores tanto privados como políticos que quieren hacerse a licitación.

“Lo que buscamos con este foro es poner a la luz pública las posibles inconsistencias que se han señalado. Nos inquieta mucho saber cuáles son las acciones afirmativas que estarán contenidas en los prepliegos y pliegos de la licitación. Hay que quitarles el ropaje a esas acciones que está generando el Distrito y establecer los criterios que demanda la Corte Constitucional y lo que está reglamentado en la materia”, aseguró el cabildante en diálogo con El Espectador.

Entre otras, Vega pretende que la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), responda por el estado de la licitación, los criterios para la determinación de las Áreas de Servicio Exclusivo y la forma como garantizará la inclusión de la población recicladora al proceso, como lo han exigido sentencias y autos de la Corte Constitucional.

“Estas preguntas, que se realizaron en el trascurso del año pasado, han sido contestadas de forma muy gaseosa, lo que deja un manto de duda. Precisamente, estos son los interrogantes que pretendemos resolver con el foro de hoy”, agregó el concejal, quien dijo que el reto de la Administración es incluir a 21.069 recicladores de oficio a este nuevo esquema de aseo, así mismo 91 organizaciones identificadas dedicadas a esta labor.

Los asesores del negocio de las basuras

Tal como lo advirtió El Espectador en noviembre pasado, en el marco de ese proceso han surgido cuestionamientos, pues la directora de la UAESP, Beatriz Elena Cárdenas, encargada de sacar adelante este proyecto, ha sido señalada de entregar millonarios contratos de asesorías a personas con quienes trabajó e incluso podría aplicar un modelo que rechazaron en Cartagena. La funcionaria defiende sus decisiones.

Cárdenas suscribió dos contratos que suman $1.008 millones con la firma consultora Econ “para brindar asesoría en planeación sectorial, regulación técnica, económica y financiera”; es decir, para diseñar el nuevo esquema de recolección de basuras. A simple vista, un contrato necesario, pero con un particularidad: el representante legal de la sociedad, Julio César del Valle, es viejo conocido de la directora de la Uaesp, ya que fue su jefe en la Comisión Reguladora de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA).

Ante la pregunta de si Del Valle estaría inhabilitado por haber trabajado con ella, en entrevista con El Espectador, Beatriz Elena Cárdenas explicó que, según el Estatuto Anticorrupción, la inhabilidad de su amigo y asesor en estos momentos habría terminado en 2013, dos años después de que dejó de ser uno de los cuatro comisionados expertos de la CRA.

Pero en este círculo de relaciones y contratos para definir en Bogotá el futuro del complejo tema de recolección de basuras, aparece otra firma: Coral Delgado & Asociados, cuyo representante legal es Alfredo Coral Triviño, quien también trabajó de la mano de Yanlicer Pérez y de Julio César del Valle, en el proceso en Cartagena.

Pero su cercanía con Del Valle y la actual directora de la Uaesp es de vieja data. También trabajó con ellos en la CRA y en el Ministerio de Telecomunicaciones (Mintic). Hoy Coral, por intermedio de su empresa, tiene contratos de asesorías con la Uaesp por $360 millones.

En medio de esto surgen varias preguntas frente a la licitación 01 de 2016: ¿Por qué la Uaesp no empleó su planta de personas para diseñar el modelo de basuras? ¿La contratación de sus amigos como asesores no sería una contratación paralela? La explicación de estas asesorías la da la directora Cárdenas, quien manifiesta que se trata de un tema trascendental para la ciudad y el personal que está contratado en la Uaesp no tiene la experticia necesaria; incluso plantea que los requisitos de contratación de la entidad son muy simples y no tiene un equipo con altos grados de preparación.

El contrato de Doña Juana

Contratar personas de su círculo cercano no es el único proceso en el que hay preguntas. A estos se suman dos contratos, por $359 millones, con la empresa Hidrosuelos, para analizar la operación del relleno Doña Juana y plantear alternativas de mejora.

Esta empresa ha adelantado varios proyectos con Interaseo y Atesa, ambas pertenecientes al empresario William Vélez, uno de los grandes prestadores del servicio de recolección de basuras en Colombia. Vale recordar que, en 2012, este empresario perdió su participación en el negocio de las basuras en Bogotá, cuando el exalcalde Petro cambió el esquema de recolección de desechos.