Maltratar animales para robar veterinarias, nueva modalidad de hurto en Bogotá

La Policía capturó a cuatro sujetos señalados de infligir graves lesiones a una mascota para robar en una veterinaria en el norte de la ciudad.

Referencia. /Tomada de Pixabay

Todo el tiempo la delincuencia en Bogotá está ideando nuevas formas de intimidar y atemorizar a las personas para cometer toda clase de delitos; sin embargo, en la madrugada de este lunes se puso al descubierto una nueva modalidad de hurto que ya comienza a preocupar a las autoridades: haciéndose pasar por clientes que urgen atención para su mascota gravemente herida, una banda pretendía perpetrar un millonario asalto en una veterinaria del norte de la ciudad.

El hecho se registró un local ubicado en la calle 108 con Autopista Norte, en la localidad de Usaquén, hasta donde llegaron cuatro personas fuertemente armadas, quienes acudieron hasta el centro de atención animal aduciendo que su gato –al que previamente le propinaron una fuerte golpiza– requería atención prioritaria. Así, accedieron a las instalaciones sin llamar la atención de los vecinos y una vez dentro del establecimiento, intimidaron a dos empleadas, a quienes amordazaron mientras hurtaban dinero, maquinaria especializada y hasta animales.

“Estos delincuentes se valen de golpear animales para que sean recibidos como clientes en horas nocturnas y así poder ser atendidos sin llamar la atención”, detalló el coronel Óscar Velasco, comandante de la estación de Policía de Usaquén en declaraciones que recoge Noticias Caracol.

Gracias a un vecino del sector que se percató de los movimientos extraños en la veterinaria, el caso fue reportado ante las autoridades y la Policía acudió al establecimiento. Allí, encontraron a los cuatro delincuentes con toda clase de implementos y animales listos a emprender la huida.

“El ‘modus operandi’ de ellos era sencillo y efectivo: traen al animalito herido de forma intencional –en algunos casos incluso, los envenenan– y hacen parecer el caso como una urgencia. Ante ello, los veterinarios lógicamente lo atienden y ahí entran en acción”, detalló por su parte César Díaz, propietario de la veterinaria.

Según el comandante de la estación de Usaquén, la banda contaba con conocimientos de trabajo veterinario, por lo que sabían del valor de los implementos y de la forma de trabajo en jornada noctura: “Parece que sí tienen conocimientos de estar trabajando en lugares veterinarios y esto da a entender que conocen el modo de trabajo de cada uno de estos lugares”.

Los detenidos quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación y eventualmente, tendrían que responder no solo por el delito de hurto, sino por maltrato animal. Entretanto el gato que agredieron para cometer el robo tuvo que ser atendido en una veterinaria cercana.  

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