Más de 11.000 llantas usadas fueron retiradas de calles y humedales de Bogotá

El Distrito calcula que de cada 10 neumáticos que se desechan, tres son arrojados al espacio público, mientras que otros son quemados a cielo abierto. Se endurecerán las sanciones.

Este es el panorama de algunas de las calles de la ciudad. / Pamela Aristizábal

Se estima que cada año se desechan en Bogotá alrededor de tres millones de llantas; sin embargo, muchas de estas no gozan de una disposición final decente. Según reveló este viernes la Administración Distrital, solo en 2016 fueron retirados de calles, canales de agua y hasta humedales 11.000 neumáticos usados.

Las localidades de donde más se retiraron llantas fueron Kennedy –donde se removieron del espacio público un total de 2.558 llantas usadas– Suba (1.530), Antonio Nariño (1.340) y Bosa (1.203). En estos sectores se identificaron malas prácticas ambientales relacionadas con neumáticos abandonados por ciudadanos, montallantas y servitecas.

Como las llantas no son residuos ordinarios, los operadores de aseo no las pueden recoger ni llevar a un relleno sanitario. Por ello, muchos prefieren, sino botarlas a las calles, acumularlas en bodegas, patios y veredas, convirtiéndose en casas de roedores e insectos y focos de contaminación.

Según la Secretaría Distrital de Gobierno, remover los neumáticos y darles un adecuado tratamiento hace parte de la recuperación del espacio público. Tras su recolección, estos son llevados a la Planta de Tratamiento de la Organización Posconsumo Sistema Verde para su aprovechamiento, donde son procesados para reutilizar su caucho, fibra y acero.

“Rueda Verde, un programa responsable en el cuidado del medio ambiente, establece canales con los consumidores para la devolución de llantas después de su uso, le colabora al Distrito en su tratamiento. Recibe llantas de automóviles, camionetas, buses, busetas, volquetas y tractomulas”, aseguró la Administración, que calcula que de cada 10 neumáticos que se desechan en Bogotá, tres son arrojados al espacio público, mientras que otros son quemados a cielo abierto para extraer su acero o aprovechar su energía y generar calor. 

Debido a las graves afectaciones que puede sufrir el ambiente ante el mal manejo de llantas usadas, el Distrito aseguró que a partir de 2017 se endurecerán las sanciones contra quienes incurran en malas prácticas relacionadas con neumáticos. Infractores se podrían enfrentar a multas superiores a los $735.000.