Más de la mitad del suelo de la Sabana de Bogotá se perdió por 'mal' uso

Un estudio de la Universidad de La Sabana reflejó el efecto negativo del mal uso del suelo, destacando al desplazamiento campesino a Bogotá, debido a que prefieren vender sus tierras para procesos de urbanización.

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Según un estudio hecho por la Universidad de La Sabana y revelado este miércoles, más del 60% del suelo en la Sabana de Bogotá está clasificado como 'suburbano', motivo por el que se construyen conjuntos residenciales de estrato seis y se realice la instalación de industrias de renombre en municipios como Chía, Sopó, Tocancipá y Tenjo, como los más afectados.

Según el estudio Sabana Centro Sostenible, estas construcciones se hacen ‘‘de manera desordenada e ilegal’’, conclusión a la que llegaron luego de analizar más de 130 indicadores municipales y 20 de provincia enfocados en ambiente, economía, desarrollo social, gestión fiscal y gobernanza.

Dicho informe manifiesta que la región tiene que apostarle a movilidad, planeación y agua, como los tres temas claves para aumentar significativamente la competitividad. Asimismo, afirma que se tiene como reto la ampliación y adecuación de ciclorutas, debido a que el 34% de los habitantes de Cundinamarca se movilizan a pie y el 12% en bicicleta. Finalmente, indica que es una oportunidad la construcción de un acueducto regional que le permita a los municipios vecinos de Bogotá dejar de depender de la venta de agua en bloque de la capital del país.

Otra de las conclusiones a las que se llegó en el estudio, fue que el principal problema de la región es que hay una ‘‘pésima distribución y utilización de los suelos’’, a pesar de que Cajicá, Chía, Cogua, Cota, Gachancipá, Nemocón, Sopó, Tabio, Tenjo, Tocancipá y Zipaquirá son los municipios más ricos de Cundinamarca, al generar el 28% de todo el Producto Interno Bruto del departamento.

De esas tierras que tradicionalmente son ricas para la agricultura ya queda poco, como asegura el informe. Los suelos de estos terrenos se han ido perdiendo en las últimas décadas bajo el cemento de la urbanización, la ganadería y los malos usos como la deforestación. En cifras, del total de las 99.553 hectáreas que cubren los 11 municipios de la Sabana, un 63% –63.171 hectáreas– están construidas o subutilizadas.

“Los suelos más productivos del país para la agricultura se están desaprovechando, por causas como la conurbación que viene presentándose con Bogotá. Prácticamente el interior de Colombia se está quedando sin tierra para cultivar”, manifestó Juana Leal, una de las investigadoras de la Universidad de La Sabana.

Funza se encuentra en el primer lugar del escalafón de los cinco municipios vecinos a Bogotá que tienen el uso más inadecuado del suelo. Allí, un 88% de las hectáreas están subutilizadas o con lotes ‘abandonados’, donde ni se cultiva ni pasta ganado.

El segundo lugar lo ocupa Tenjo, con el 80% del total de las hectáreas subutilizadas. En el tercer puesto está Madrid, con 75% de áreas subutilizadas. En el cuarto, Cajicá, con el 69%; y en el quinto, Cota, con el 63%.

‘‘Las consecuencias de esta pérdida de tierras se evidencia en que ya ni la sabana ni Bogotá producen lo que consumen. No solo han tenido que empezar a conseguir productos (como la cebolla, por ejemplo) de otros departamentos, sino que la construcción, pavimentación o ‘endurecimiento del suelo’ han llevado a que las inundaciones sean más frecuentes”, puntualizó Leal.