Más 'peros' a venta del San Juan de Dios

Señala que falta recuperar bienes vendidos por la anterior liquidadora. Actual liquidador dice que todo está en regla para vender.

El hospital está cerrado desde 2001. El dinero de la venta sería para terminar de pagar las acreencias laborales. / Archivo

Cuando todo parecía listo para iniciar la venta de los inmuebles de la Fundación San Juan de Dios en Liquidación, una vez más surgen ‘peros’ que podrían generar un nuevo aplazamiento, como ocurrió en octubre del año pasado. A pesar de que el actual liquidador dice que ha cumplido las exigencias de los organismos de control para adelantar el proceso, para la Contraloría aún falta recuperar algunos bienes e incluirlos en el inventario, para evitar que la negociación afecte el proceso de liquidación y el erario.

La venta ya se había aplazado por primera vez en octubre del año pasado, cuando la misma Contraloría advirtió que la entonces liquidadora, Anna Karenina Gauna, había abierto el proceso sin tener un avalúo de los inmuebles y sin la autorización del Ministerio de Cultura, ya que los edificios en venta son de interés cultural.
La liquidadora fue suspendida del cargo y asumió Pablo Enrique Leal Ruiz, quien en la tarde del pasado jueves dio a conocer un nuevo intento por vender los inmuebles de la Fundación (hospital San Juan de Dios y el Instituto Materno Infantil). Casi de inmediato la contralora general, Sandra Morelli, cuestionó la decisión del gerente liquidador, al considerar que inició el trámite sin tener en cuenta una advertencia que previamente le había hecho el ente de control.

Dicha alerta, de la que también supo el gobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz, le recuerda al liquidador los riesgos que implicaría la venta antes recuperar otros inmuebles (como el instituto cancerológico y el parqueadero del San Juan de Dios) que vendió la anterior liquidadora del hospital, que debían hacer parte de todo el inventario de la liquidación. De igual forma, cuestiona que a la fecha no hay “acciones judiciales o administrativas para recuperarlos”.

La mayor sorpresa, según la contralora, radicó en que Leal Ruiz le había dicho que no iba a vender los inmuebles de la Fundación. Sin embargo, en la tarde del jueves publicó la invitación en la que los ofreció por $150.000 millones. “Sería un riesgo disponer de más bienes sin conformar por completo el inventario y sin recuperar los vendidos por la anterior liquidadora, sobre quien cursa un proceso de responsabilidad fiscal (...) Ahora, no se explica por qué tan sorpresivamente se va a vender el hospital”, dijo la contralora.

Ante el pronunciamiento, el liquidador de la Fundación San Juan de Dios se mostró extrañado pues, según él, su despacho ha cumplido todo lo que le han exigido. “Frente a la recuperación de los bienes ya iniciamos gestiones. La norma me da tiempo para presentar las demandas civiles. Además, el comité de activos también hace lo pertinente para recuperarlos. El resto de observaciones se han cumplido. Sin embargo, tenemos que revisar las razones de la contralora para cuestionar la venta. Si hay nuevos argumentos, no nos quedaría más que aplazar el proceso”, dijo el liquidador, quien agregó que le preocupa no poder enajenar los bienes para pagarles a los trabajadores que no han podido recibir sus acreencias laborales.

Vale aclarar que la administración puede o no acatar las observaciones de la Contraloría. Sin embargo, esto no los exime del control fiscal posterior que realizará la entidad. Por lo pronto, el proceso de venta sigue en suspenso. Sin embargo, quien desee comprar los inmuebles, debe tener en cuenta que “existe un proceso legal por la ocupación de algunos ciudadanos, que viven en las instalaciones desde antes de que se iniciara el proceso de liquidación. De igual forma, hay unos edificios parcialmente arrendados desde 2006 y el contrato se encuentra vigente”.

Por a hora, el Distrito sigue siendo el primer interesado en adquirir los predios del San Juan de Dios, por los cuales ya habían ofrecido $140.000 millones. De lograrlo, el plan es recuperar el complejo médico para habilitar un hospital universitario de cuarto nivel, que costaría alrededor de $400.000 millones, en recuperación de las estructuras y el equipo médico.

El dinero de la venta se debe usar en el pago de la indemnización de casi 3.600 trabajadores, entre los que hay algunos que reclaman salarios desde los años 80. Ellos son los más interesados en que se destrabe la venta, ya que serían los principales beneficiados.

 

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