Personería hizo advertencias al Distrito

Más reparos a la licitación de aseo

Critica que no prime lo técnico, las condiciones que afectan a los recicladores y que la Uaesp califique mejor al que le “done” más recursos.

Aunque la licitación de aseo establece siete actividades para el operador, el Distrito sólo exige experiencia en dos. / El Espectador

A la acción popular que busca tumbar la licitación de aseo que adelanta la Uaesp, por considerarla innecesaria y riesgosa para las finanzas de la Empresa de Acueducto, ahora se suman las advertencias de la Personería. El ente de control le puso la lupa al proceso y encontró particularidades que podrían poner en riesgo la calidad del servicio en la ciudad. El proceso en curso busca adjudicar cinco zonas de servicio exclusivo para la recolección de basuras. Según cálculos del propio proceso, serán contratos a ocho años, que sumarán $5 billones. (LEA: Licitación de aseo: ¿proceso innecesario?)

Según la personera, Carmen Teresa Castañeda, al revisar los pliegos del proceso se concentraron en tres aspectos: la falta de exigencias técnicas a los interesados, una serie de privilegios para los operadores, en detrimento de los recicladores, y que se le da una alta calificación al proponente que le ofrezca más aportes voluntarios a la Uaesp, sin tener claridad sobre su destinación.  (LEA: Esquema de aseo, con nuevas condiciones)

“Hicimos serias advertencias. Por ejemplo, nos llama la atención que, a pesar de que hay siete obligaciones, como barrido, limpieza, lavado de áreas públicas, corte de césped, poda de árboles, recolección de basuras y disposición, sólo se pide experiencia en las últimas dos actividades. ¿Qué va a pasar con los otros componentes? La no exigencia de propuesta técnica a los interesados impide conocer cómo prestará el servicio, lo que permite inferir que los pliegos de condiciones no son adecuados ni ajustados a la naturaleza del contrato”, señala la personera.  (LEA: Nuevo esquema de aseo de Bogotá será adjudicado en diciembre)

Pero tal vez la mayor duda del ente de control gira en torno al precio y no a lo técnico. La personera explica que, a la hora de calificar las propuestas (de 1 a 100), el principal componente es el costo de la tarifa, con 45 puntos, seguido de un componente sobre el que hay poca claridad. Se trata de 30 puntos a quien ofrezca más aportes voluntarios a la Uaesp.  (LEA: Tribunal anula la facultad del Acueducto de Bogotá para prestar el servicio de aseo)

“Se van a realizar a través de una figura denominada ‘obligaciones de hacer’, que no están muy definidas. Es decir, mientras el proponente ofrezca más recursos a la Uaesp para financiar actividades que están relacionadas con la prestación del servicio, pero que no son esenciales, tendrá mayor puntaje, premiando los recursos recibidos para actividades accesorias y que, incluso, no se encuentran en el marco de sus responsabilidades. Nos preocupa que estas actividades no están definidas y no sabemos qué es lo que se va a hacer con este dinero, cómo se van a desarrollar las actividades y con qué recursos se van a destinar esos aportes. Es una extraña figura que no garantiza mejorar la calidad del servicio”, señala Castañeda.

Este último punto es una de las críticas que hace Ricardo Felipe Herrera Carrillo, exasesor del alcalde Enrique Peñalosa y quien busca tumbar el proceso a través de una acción popular. Según el experto en aseo, esa es una obligación cuyo único objeto que se le transfiera a la Uaesp parte de la tarifa de aseo, algo que es ilegal, ya que los recursos de la tarifa se deben invertir en el servicio o se les deben devolver a los usuarios.

Entre las observaciones adicionales, el ente de control señala que la Uaesp fijó unos criterios para la adquisición de nuevos vehículos de recolección que servirían para que el operador del relleno Doña Juana eventualmente pueda incumplir la obligación de mantener las vías del sitio de disposición en buenas condiciones. En cuanto a los recicladores, advierte la Personería que, al elegir al operador de una zona exclusiva, establece que ningún otro operador de aseo pueda incursionar en su sector, sin hacer la salvedad con los recicladores.

Aunque, según la personera, hace poco el Distrito expidió una adenda en la que corrigió aspectos controversiales de la licitación, el documento es objeto de revisión para establecer si se ajusta a las necesidades del proceso.