Menos borrachos al volante y más controles policiales en Bogotá

Según una investigación de Johns Hopkins University, entre marzo y mayo de 2017, el 0,4% de los conductores bogotanos tuvieron niveles de alcoholemia por encima del límite permitido. En 2015 la cifra era 0,9%.

De acuerdo la Secretaría de Movilidad, entre enero y abril de este año murieron cinco personas.Archivo

Bogotá muestra una tendencia a la baja en el porcentaje de personas que conducen en estado de embriaguez. Esa fue la conclusión de una investigación realizada por el Instituto Internacional de Investigación en Lesiones de Johns Hopkins University, que trabaja en colaboración con la Universidad de los Andes, en la iniciativa Bloomberg para la Seguridad Vial Global. (Lea: Fabio Andrés Salamanca, ad portas de la libertad)

Según el reporte, en noviembre de 2015 el 0,9% de los conductores bogotanos tuvieron niveles de alcoholemia por encima del límite permitido. La cifra bajó a 0,7% en abril de 2016; descendió a 0,5% en octubre-noviembre de 2016, y llegó a 0,4% entre marzo y mayo de 2017.

“Por ahora estos resultados muestran una tendencia a la baja y demuestran que Bogotá ha hecho un buen trabajo. No hay aún una diferencia significativa entre períodos, pero los datos muestran una clara tendencia a la baja”, explica Andrés Vecino, Investigador Asociado de Johns Hopkins University.

En relación con los controles de embriaguez, el estudio reveló que hubo mejoras. En los primeros cuatro meses del año se implementaron 275 puestos de control: 49 en enero, 64 en febrero, 85 en marzo y 77 en abril.

Durante el cuatrimestre se controlaron 7.159 conductores de los cuales 52 se negaron a presentar la prueba de embriaguez, lo que dio lugar a la imposición inmediata de comparendo.

En total, en el período comprendido entre enero y abril de este año, se han impuesto 696 comparendos por conducir en estado de embriaguez.

Los elementos para el control fueron donados por Bloomberg Philanthropies, que además realizó un entrenamiento con policías de tránsito para profundizar los conocimientos en el control de embriaguez, la selección de puntos de control, días, horas, entre otras, para ampliar la capacidad de control operativo de la Policía de Tránsito.

También estuvo al aire la campaña masiva Nunca tomes cuando manejes, realizada junto a Vital Strategies. El análisis de la campaña señala que el 44% de los encuestados recordaron la campaña, lo que significa que potencialmente alcanzó a 2.6 millones de personas por los canales de televisión y radio.

¿Por qué conducen ebrios?

En el estudio también se indagó en las razones de los conductores que manejan e estado de embriaguez. Entre las justificaciones que mencionan las personas están: cercanía a casa (32%), no había quién más manejara (21%) y sentirse seguro y confiado de manejar tomado (16%). Lo paradójico es que todos coinciden en que tomar y manejar es una conducta riesgosa.

Asimismo, los conductores capitalinos aseguraron que no percibieron suficiente control y vigilancia, pero después de la campaña más de la mitad (52%) reportó que había visto policías de tránsito haciendo controles y casi todos ellos (48%) sintieron que es posible que la Policía los detenga por tomar y manejar.

Reducción de muertos y lesionados

De acuerdo con la Secretaría de Movilidad, entre enero y abril de 2017 murieron cinco personas, lo que corresponde a una disminución del 17 % comparado con el acumulado del mismo período del año anterior.

En cuanto a personas lesionadas en siniestros viales causados por conductores en presunto estado de embriaguez, hubo 87 en 2016 y 85 en 2017, lo que significa una reducción de 2 %.