Menos humo en el SITP

Distrito ordena a los operadores que el 10% de la flota de buses tenga tecnologías verdes.

Buses padrones saldrán del 20 de Julio, recorrerán la carrera 10ª hasta la estación Museo Nacional (foro) y luego irán por la 7ª hasta la 72. / David Campuzano

Luego de 18 meses de trabajo, la administración distrital está lista para poner en marcha uno de sus proyectos más ambiciosos dentro del plan de desarrollo: comenzar paulatinamente a renovar tecnológicamente la flota de buses de Bogotá y cambiarla por tecnología híbrida o eléctrica, para reducir el CO2, que es emitido a la atmósfera.

El anuncio fue hecho ayer por el alcalde Gustavo Petro durante la inauguración de las estaciones de Transmilenio en el Museo Nacional (carrera 7ª entre calles 28 y 32) y Bicentenario (carrera 10ª entre calles 3 y 6).

De hecho, el Plan de Ascenso Tecnológico decretado ayer por el alcalde tiene como su primer componente la inclusión de 200 buses con tecnología híbrida (arrancan con diésel, pero marchan con baterías eléctricas). Los buses fueron adquiridos por los operadores privados Express del Futuro y Gmóvil, encargados de operar las rutas del Sistema Integrado de Transporte que corren a lo largo de la carrera 7ª.

El decreto, sin embargo, no se queda allí. Además de establecer incentivos para que Bogotá sea un “laboratorio de pruebas para tecnologías limpias”, la norma obligará a que el 10% de la flota del SITP opere con este tipo de tecnologías. Es decir, durante los próximos meses deberían entrar a la ciudad 790 buses híbridos, en 25 rutas pioneras, seleccionadas por ser aquellas más aptas para el recorrido de este tipo de buses (en terreno montañoso, por ejemplo, los híbridos pierden fuerza).

También ayer el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que junto con la Fundación Clinton ha acompañado el proceso desde la administración anterior, anunció una línea de crédito de US$80 millones. La idea, explicó Luis Alberto Moreno, presidente del BID, es que los operadores privados hagan uso de este crédito para acceder a estos buses que, por lo general, son más costosos que aquellos que funcionan con diésel.

En Bogotá, según la Secretaría de Ambiente, el transporte público, pese a ser sólo el 1,5% de los vehículos que tiene Bogotá, genera el 40% de las emisiones de material particulado de los automotores en la ciudad.

Adicionalmente, el decreto sienta las bases para renovar las troncales de las Fases I y II de Transmilenio, cuyos contratos comenzarán a vencerse en 2014. De acuerdo con la gerencia de Transmilenio, ya un grupo de operadores presentaron una propuesta de Alianza Público-Privada que electrificaría las troncales. De lograrse, los buses y biarticulados eléctricos o híbridos corriendo por Bogotá en 2016 podrían ascender a 2.200.