Menos plata para las localidades

Ediles critican que el Distrito recortó el presupuesto y que ya definió cómo se debe invertir. Hacienda explica que la administración es la que define los recursos para las alcaldías locales.

Una de las directrices para el presupuesto de las localidades en 2015 es que se invierta el 40% en arreglo de vías locales y espacio público. / Archivo

Hace unas semanas, la administración de Gustavo Petro les anunció a los alcaldes locales que habría ajustes en el presupuesto que recibirán en 2015 y que en la mayoría de los casos serían recortes. Además, les dio instrucciones precisas de cómo ejecutar los dineros, priorizando tres proyectos y otras 10 líneas generales de inversión. El anuncio causó malestar entre varios ediles que, incluso, ponen en duda la legalidad de la medida.

La decisión de ajustar las transferencias la tomó el 2 de diciembre el Consejo Distrital de Política Económica y Fiscal (Confis), organismo que dirige la política fiscal de la ciudad. Ese día se les notificó a los mandatarios que ya no recibirían $700 mil millones para sus proyectos, sino que de estos recursos, $100 mil serán para proyectos priorizados como la Ciudadela Humanidad (en la localidad de Los Mártires, en el Bronx) y tres sedes universitarias, en Ciudad Bolívar, Kennedy y Suba.

Es decir, las localidades tendrán $600 mil millones, claro está, para cumplir las líneas de prioridad señaladas por el Confis, como destinar el 40% para el arreglo de vías locales y el espacio público. El presupuesto de 2015 será casi el mismo que recibieron este año ($590 mil millones).

En cuanto a las modificaciones a los presupuestos locales, hubo ajustes del 2% al 15%. En el caso de la localidad de Usaquén, a la alcaldesa le redujeron sus recursos en 3,48%. La molestia de varios ediles, como Ana María García (Usaquén) y Martha Triana (Teusaquillo), se debe a que con la orden del Confis prácticamente el plan de inversiones de 2015 lo definió la Alcaldía Mayor, como quedó aprobado el pasado 15 de diciembre, cuando se venció el plazo para hacerle modificaciones.

El secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla, explica que la norma dice que el 10% de los ingresos corrientes (recaudo de impuestos) deben asignarse a las localidades. Pero que es potestad de la administración señalar cuánto le llega a cada localidad. “Eso fue lo que se firmó en el Confis. Para 2015 se examinó que en unas localidades es necesario hacer inversión en infraestructura educativa y hacer un programa básico de seguridad como el de la Ciudadela Humanidad del Bronx. Entonces dejamos recursos apartados para esos programas y el resto se redistribuyeron de acuerdo con el índice de pobreza y la población de cada localidad”, indicó el secretario de Hacienda.

Sin embargo, la edil Triana, quien además hace parte del Consejo Territorial de Planeación Distrital, le envió una comunicación al alcalde Petro expresándole el disgusto por la falta de debate a los cambios que se hicieron a los recursos de 2015. “Nadie se opone a las sedes de las universidades en Kennedy ni Rafael Uribe, mucho menos a la ciudadela en el Bronx. No obstante, creemos que la dictadura fiscal, venga de donde venga, fractura la construcción de ciudad”, afirma Triana, quien agrega que la disminución de recursos a las localidades, sin discusión con la comunidad y las JAL, afecta el 10% que reciben las localidades.

La edil García también critica que se hubieran hecho Encuentros Ciudadanos, supuestamente para que la comunidad ayudara a definir qué temas priorizar el próximo año, y que no se hubieran tenido en cuenta esas opiniones en la circular del Confis. Por eso, para muchos, otro punto cuestionable es si esta distribución del presupuesto es el resultado de un verdadero ejercicio de descentralización. La pregunta surge porque consideran un contrasentido que se distribuyan los recursos sin tener en cuenta la opinión de la comunidad, justo cuando Petro busca un consenso alrededor de su propuesta de la “Estatuyente por Bogotá”, la cual sugiere más autonomía en administración y ejecución de recursos para las localidades.

A pesar de las críticas, Bonilla justificó la decisión de priorizar recursos para las sedes universitarias en que van a estar ubicadas donde existe la mayor falencia de educación superior. Además, anotó que el problema para la mayoría de jóvenes de Bogotá que salen del colegio es cómo acceder a la educación superior. En todo caso, dice Bonilla, en febrero se revisarán los saldos que no ejecutaron las localidades este año (que son bastante altos) y se volverán a redistribuir para que las localidades tengan más recursos el próximo año.