Minería arrasa arte rupestre

La explotación en la vereda Sucre está a punto de hacer desaparecer 20 piedras sagradas de la comunidad muisca.

Una de las 20 piedras con arte rupestre al borde de la cantera de Invercot Ltda. / El Espectador
Una de las 20 piedras con arte rupestre al borde de la cantera de Invercot Ltda. / El Espectador

Hubo un tiempo en que la comunidad muisca de Soacha hacía rituales en el bosque de San Mateo, en la vereda de Ciudadela Sucre. La tradición de esta población ha estado ligada a 20 piedras con imágenes propias de su cultura que están cerca de la desaparición. En marzo de este año, El Espectador explicó que la presencia de una cantera de arena estaba acabando con el monte de San Mateo. Tanto la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) como el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh) advirtieron que el lugar corría un grave riesgo patrimonial y ambiental.

Antes de cerrar la cantera, el alcalde de Soacha, Juan Carlos Nemocón, dijo que era necesario contar con el concepto del Icanh y de la CAR. El 6 de mayo, el subdirector técnico del Icanh, Ernesto Montenegro, visitó la zona en compañía de la Policía y de la Alcaldía Municipal: “En el bosque de San Mateo se constató una afectación patrimonial por parte de la explotación minera en la cantera Invercot Ltda. Hay un conjunto de irregularidades en estos trabajos de explotación minera: está la ausencia de planes de arqueología preventiva y se deben tomar medidas en relación al uso de suelos”, concluyó Montenegro luego de la visita.

Dos días más tarde, la Alcaldía Municipal se reunió con la CAR y el Icanh para definir un cierre parcial de la cantera. Delegados de la Corporación Autónoma Regional explicaron que en la resolución 0549 de 2009 la entidad interpuso una medida preventiva de suspensión minera para Invercot Ltda., y que la cantera no ha efectuado desde entonces la actualización de los planes de manejo ambiental. En la resolución queda establecido que la explotación minera que adelanta Invercot Ltda. no cuenta con “las normas técnicas que permitan evitar la degradación del suelo”. La explotación, concluye la CAR, generó “un proceso de erosión de surcos y cárcavas que presentan un paisaje degradado”.

El panorama adquirió un matiz más oscuro cuando Montenegro entregó el diagnóstico arqueológico: “Hay un conjunto de evidencias arqueológicas asociadas a la cultura muisca y a sus antecesores; las poblaciones del altiplano cundiboyacense. Estas piedras de San Mateo hacen parte de un contexto sociocultural amplio; hay evidencias de ocupaciones desde hace 11.000 años. Las piedras hacen parte de una narración completa que se ha inscrito en este territorio. No sólo se está perdiendo la materialidad, sino la historia”.

Esta información fue suficiente para que el alcalde Nemocón anunciara sanciones para la cantera: “La próxima semana empezamos a hacer los procesos policivos. La infracción continúa y la cantera sigue explotando. Están evadiendo a la justicia y la ley. Le solicitaré al CTI que nos apoye con un operativo, porque ya se han hecho varias intervenciones y ellos siguen explotando. La CAR nos dijo que ellos ya fueron sancionados y definitivamente no pueden seguir operando”. El Espectador se comunicó con Invercot Ltda. pero no recibió respuesta.

El problema de San Mateo se extiende a diferentes zonas del municipio. De acuerdo con un informe elaborado por la Contraloría Municipal sobre el estado de los recursos naturales de Soacha, existen 106 expedientes mineros, de los cuales 52 cuentan con carácter sancionatorio. En el informe queda establecido que 47 explotaciones tienen título minero, 21 con aprobación ambiental y 8 con Plan de Manejo Ambiental.

Según cifras de la Alcaldía Municipal, el 97% de las explotaciones mineras está relacionado con la extracción de materiales de construcción (como la arena) y el 2,9% restante corresponde a tres minas de carbón. El 75% de las primeras corresponde a “empresas unipersonales o personas naturales”.

Dicen que en una de las piedras del bosque de San Mateo se pueden ver las manos de Bochica. Los indígenas ya no la visitan. La muerte de José Luis Roa, un líder comunal crítico de la actividad minera en la vereda de Ciudadela Sucre, ocurrida en diciembre del año pasado, los alejó por completo.

svalenzuela @elespectador.com

@santiagov72

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