"Es momento para renovar la política"

Es miércoles en la tarde. Los afiches de campaña política en las ventanas del segundo piso de un edificio en el norte de Bogotá, en la localidad de Chapinero, advierten que este es el hogar de Juan Pablo Camacho, que a sus 19 años es el candidato a edil más joven de Bogotá.

Hace doce años, cuando Juan Pablo Camacho era niño, no era usual que escuchara a su padre, el fallecido representante a la Cámara Roberto Camacho Weverberg, hablando de los engorrosos temas políticos en su casa. En cambio, tiene fijos en su memoria, como si fueran fotografías, los recuerdos de su papá escuchando vallenatos y leyéndole La Odisea. Juan Pablo sólo conoció el trabajo de su papá en temas como el estatuto antiterrorista y la ley de extradición, tiempo después de su muerte.

En su apartamento, recuerda que la decisión de empezar su camino en la política como candidato a edil por la localidad de Chapinero la tomó el 19 de noviembre de 2010, día en que se conmemoraron los cinco años de que el helicóptero en el que viajaba su padre, durante una correría política, se estrellara fatalmente. Ese día, Juan Pablo leyó un discurso de homenaje a su padre en la sede del Partido Conservador. Al salir de allí, la emoción por evocar y conservar el legado político de su padre se unió con la rabia que sintió minutos después cuando, una vez más en Chapinero, lo robaron. Así se convenció de meterse en un terreno que, según él, necesita la renovación de los jóvenes en partidos tradicionales como el Conservador, del cual ha hecho parte su familia desde la época de su abuelo, el fallecido general Alberto Camacho Leyva.

Cursa tercer semestre de Administración de Empresas. Su tiempo lo distribuye entre las clases, el desarrollo de su campaña y su familia y amigos. Además de la movilidad y la corrupción, lo que más le preocupa es la inseguridad, el desaseo y los problemas de convivencia.