Mujer que agredió a un perro que murió en Colina Campestre se defiende

La señora explicó el incidente que se desató por un enfrentamiento entre su mascota y otro perro que estaba en el parque.

El pasado lunes en la noche un perro de raza Golden Retriever, llamado Bruno, murió luego de que una mujer le pegara una patada. Los hechos se presentaron porque las dos mascotas, una de ellas Beagle, se enfrentaron.

Yamile Martínez, dueña del perro muerto, denunció a Libia Mantilla, la señora que participó en el incidente y que le habría ocasionado la muerte a Bruno luego de la agresión.

Mantilla explicó el incidente y manifestó que está muy afectada por lo sucedido, pues según ella, nunca quiso hacerle daño al Golden, pero en vista de que su perro era más pequeño y éste lo estaba atacando de forma violenta se vio en la obligación de intervenir lanzando una patada para alejarlo de su mascota, la cual tenía varias heridas en su cuello.

“Jamás tuve la intención de hacer sufrir a una familia por el dolor de perder a su adorada mascota (…) el Golden se abalanzó hacia Poofy y como era más grande y fuerte lo volteó boca arriba y le mordía insistentemente el cuello y la cabeza. Corrí al frente de la familia propietaria del Golden, gritando totalmente espantada y les dije que por favor hicieran algo, que los separaran, que lo iba a matar, pues era mucho más grande y fuerte que mi perro. Fueron unos instantes aterradores. Nadie de esta familia hizo nada, ni un intento por controlar la situación o por lo menos mostrar un asomo o intención de colaborar con salvar a mi perro del ataque de su perro que era más dominante y contundente”, explicó Mantilla.

La señora Libia contó que lo único que se le ocurrió en ese momento fue lanzar una patada para que se quitara. “Debido a que el enfrentamiento continuó, reaccioné mandando otra patada y en esta oportunidad, como llevaba los tenis sueltos, el zapato voló lejos. Fue la única forma de lograr que mi perro, con dificultad, lograra salir de ahí”.

“Una niña de la familia del otro perro se acercó corriendo y me dijo: señora, devuélvase y responda por el perro. Yo le dije: Niña, mi perro está peor, no puede caminar, está totalmente maltratado y no se puede ni mover. Debo llevármelo. Seguí caminando, cuando tres señores del grupo del perro Golden vinieron corriendo como a perseguirme gritando que me devolviera a responder por el perro. Estaban muy agitados y amenazantes. Les respondí que primero que todo se controlaran y apaciguaran, que mi perro estaba peor que el otro perro y que yo no podía devolverme porque debía atenderlo, como se lo había dicho a la niña”.

Libia aseguró que se enteró de la muerte del Golden más tarde. “Lamentablemente todos pecamos por exceso de confianza. Sacar un perro grande, fuerte y dominante sin precauciones de seguridad, con la correa suelta, es peligroso, así uno considere que es tranquilo, noble y apacible. De igual manera, sacar un perro mediano y soltarle la correa también puede ser motivo de problemas. Estas cosas suceden y nos pueden suceder a todos”.

Mantilla agregó que minutos después llegaron unos policías a su residencia y que uno de los agentes le dijo que se encontraban en su casa porque ella había matado a un perro de 50 patadas y que había más de 50 personas que lo atestiguaban.

“Le dije: señor agente, yo estaba allá y no ajustábamos más de 15 personas en todo el parque, que todo transcurrió en menos de un minuto y yo no tendría fuerzas para dar 50 patadas, que quizás en medio de la atribulación le di dos patadas para separarlo de mi perro al que iba a matar”.

“Estoy dispuesta responder por lo ocurrido. De igual forma, si me citan de una manera formal y correcta acudiré a cualquier escenario que sea necesario”, concluyó.