Mujer fue agredida por su pareja hace una semana y en las URI aún no atienden su denuncia

Una bogotana de 33 años fue golpeada por su pareja el día de las velitas. Asegura que la han interrogado y la han hecho trasladarse de un lado a otro, pero aún no han puesto cuidado a su denuncia.

Jenny Jiménez, de 33 años, es una bogotana que el pasado 7 de diciembre fue golpeada por su expareja. La mujer asegura que el agresor llegó ebrio y a altas horas de la madrugada a la casa en la que vivían en el barrio La Perseverancia, ubicado en el centro de Bogotá. Cuando Jenny le preguntó dónde estuvo, el hombre de inmediato la golpeó y le ocasionó heridas de consideración, especialmente en el rostro. Siguiendo al pie de la letra los pasos para este tipo de casos, la mujer de 33 años fue al día siguiente a poner la denuncia en una Unidad de Reacción Inmediata (URI).

Pero ese “Día de las velitas” fue solo el inicio del calvario que ha vivido Jenny desde esa fecha. Las heridas, que no pueden ser más evidentes, no han sido motivo suficiente para que los encargados de recibir las denuncias evalúen el caso. Le dicen que vuelva más tarde o que madrugue al otro día, e incluso la han puesto a darle explicaciones de lo que sucedió a personas que no le dan solución. De hecho, la mujer asegura que ha tenido que explicarle hasta a los hombres de seguridad de la URI cómo ocurrió la agresión. Y así va una semana.

Su travesía empezó en la URI de Puente Aranda, donde la mujer tuvo que relatar varias veces los hechos. Primero a los hombres de vigilancia, luego a funcionarios de la unidad que, luego de casi interrogarla, le dijeron que regresara al otro día temprano para iniciar el proceso. Pero al otro día le dijeron que debía ir hasta Tercer Milenio, donde tampoco la atendieron y la razón que le dieron fue que los funcionarios de Medicina Legal no trabajan a esa hora.

Y así pasó el viernes, el sábado y el domingo, y a Jenny no la atendían ni en un lado ni en otro, siempre poniéndole como pretexto los horarios de atención de Medicina Legal. Y este miércoles, ocho días después de la brutal agresión que le propinó su pareja, la mujer denuncia no solo el hecho sino la inoperancia de la justicia colombiana en estos casos.

La agresión a Jenny tiene varios agravantes. Primero, los hechos ocurrieron justo al frente de su hijo de 4 años, y al hombre no le importó que el pequeño estuviera presenciando la golpiza a su mamá. Segundo, el agresor encerró a la mujer cuando ella intentó escapar de la casa y así evitar más golpes.

En diálogo con Noticias caracol, Jenny manifestó su indignación no solo por haber sido víctima de violencia intrafamiliar sino porque, a este paso, quedará como un número más de esa penosa lista de mujeres agredidas por sus parejas. “Hago un llamado para que nos pongan más cuidado a las mujeres. Si no, la verdad, nos tocará a nosotras tomarnos la justicia por nuestras manos”, concluyó la mujer.