Claudia López entrega balance sobre el aislamiento en Bogotá

hace 39 mins
Dice Carolina Urrutia
contenido-exclusivo

“Necesitamos un sistema de alertas tempranas mucho más sofisticado”: secretaria de Ambiente

Una de las prioridades para esta administración es la formulación del plan decenal de ambiente y el Plan de Desarrollo, en el que se incluirá un programa de abastecimiento con la región y recursos para que tenga mayor peso la “ciencia ciudadana”. Los humedales tendrán un papel protagónico.

Carolina Urrutia estudió ciencias políticas y administración pública en México y una maestría en políticas públicas, en Harvard Kennedy School. / Gustavo Torrijos

Carolina Urrutia llegó a la Secretaría de Ambiente a enfrentar varios problemas inmediatos. Además de la alerta naranja, por la contaminación del aire, tiene en sus manos el futuro de humedales no declarados como El Burrito, el plan de manejo de la reserva Van der Hammen y la protección de los Cerros orientales. Por ahora, se concentra en el Plan de Desarrollo, en el que asegura se incluirán medidas de prevención para evitar que se vuelvan a presentar alertas por contaminación del aire en la ciudad, así como recursos para la “ciencia ciudadana” y un capítulo especial para el plan de abastecimiento de la ciudad, con el que busca integrar a la región.

¿Qué hacer con los problemas de contaminación del aire, que ocurren todos los años por esta época?

En febrero siempre vamos a tener mala calidad del aire y ese es uno de los temas que incluimos en el Plan de Desarrollo, porque necesitamos un sistema de alertas tempranas más sofisticado. Deberíamos tomar medidas preventivas desde noviembre y diciembre, que le hablen a la gente de qué transporte usar, e imponer restricciones preventivas acordes para no llegar a alertas amarillas. Las vamos a trabajar en el plan decenal de contaminación con unos protocolos claros, para que los ciudadanos sepan qué pueden hacer.

¿Qué van a incluir en ese plan?

Recibimos un inventario de emisiones que estamos revisando y haciendo los análisis costo-beneficio, que es lo que nos falta. Tenemos la caja de herramientas y hay que ver que nos da mayor beneficio al menor costo; esa es la evaluación que hace el plan decenal de descontaminación. Creo que nos tomaremos casi un año en recoger todo lo que hay, porque además hay que actualizar información. Vamos a construir 125 km de ciclorrutas, con lo que seguro aumentarán los viajes, si tenemos mejor calidad del aire. Además, esperamos que, en cuatro años, el sistema de transporte masivo de la ciudad pase de generar el 20 % al 5 % de la contaminación.

¿Se va a cambiar el modelo de medición del aire?

Lo que nos preocupa es que la gente sienta desconfianza en la forma como publicamos la data, independientemente de si a los expertos les parece que nuestro índice es perfecto o imperfecto. Hemos tenido reuniones con la mesa ciudadana de la calidad del aire, precisamente con ese fin. Incluimos en el Plan de Desarrollo recursos para incorporar la ciencia ciudadana, para tener medidores de bajo costo para monitorear la calidad del aire constantemente. Todo esto implica construirlo de la mano con la sociedad civil, no me puedo encerrar en mi oficina con los expertos en material particulado y producir una cosa que nadie entienda. Lo que tenemos no es malo. Queremos asegurarnos de que la forma en que lo presentamos le da toda la credibilidad a la ciudadanía. El Iboca mide el promedio del día y el de la última hora. Compararlo con el AQI (Air Quality Index) es como pesarse con distintas pesas. No es que una de las dos esté mal, porque ambas cumplen los OMS, lo que pasa es que son distintas formas de presentar la información.

¿Qué harán en el punto más contaminado: Carvajal-La Sevillana?

Esa zona tiene una confluencia de malas condiciones ambientales en general. Estamos tratando de ponerle una mirada sostenible al POT y ver qué medidas nos pueden ayudar a reorganizar esa parte de la ciudad. Nadie se quiere ir, ni relocalizar, pero puede haber incentivos, de la mano de la región y la RAPE, que pueden hacer más efectivas las formas en que usamos ese territorio.

Junto a la región también tienen previsto un plan de abastecimiento...

Bogotá tiene que actualizar en el POT su plan de abastecimiento. Es un vehículo que nos sirve para hacer logística y tomar decisiones de qué compramos, qué comemos y de dónde. Por ejemplo, el 30 % de los alimentos que entran no se consumen en Bogotá, mientras que el 50 % se van a los rellenos sanitarios, se desperdicia por completo. Eso nos permitirá reducir el ingreso de vehículos, pero tenemos que ver cómo lo hacemos, para no afectar el precio de los alimentos. Es también una apuesta región, que tenemos que diseñar de una manera muy inteligente y muy robusta técnicamente para que nos dure en los esquemas de ordenamiento.

¿Qué va a pasar con las industrias?

Las que no cumplen la norma las sellamos y les ponemos multas sí o sí. Tenemos una subdirección de ecourbanismo y desarrollo empresarial que ofrece incentivos para que ellas puedan avanzar en su transformación energética hacia la producción más limpia. En cuanto a las informales que no están reguladas, muchas de ellas curtiembres, hay una agenda complicada, ya que han tenido procesos de incuplimiento a acuerdos a los que se ha llegado con el Distrito y el Gobierno nacional. Cíclicamente nos piden apoyo para la construcción de una planta de tratamiento, pero por ahora no hemos tenido la primera mesa de este año para determinar el plan de acción, pero será como con el aire, no se puede vertir cromo al alcantarillado del Distrito. El Plan Nacional de Desarrollo nos quitó las funciones en vertimientos, entonces estamos viendo con cuáles herramientas contamos.

¿Y los mataderos?

Son un tema social y ambiental con unas aristas de orden público importantes. Vemos con mucha preocupación situaciones como la de Guadalupe. Desde el punto de vista de la autoridad ambiental y de desarrollo económico, quisiéramos formular unos planteamientos para intentar tener unos resultados en salubridad y hasta seguridad, pero requerimos de soluciones sofisticadas y a veces integrales. La lección aprendida es que faltan incentivos y queremos invertir en la gente que esté dispuesta a cumplir, si se empeñan en permanecer en la ilegalidad, les tiene que caer todo el peso de la ley.

¿Cómo avanza la medición del ruido?

Hay una red y unos sonómetros móviles que funcionan de forma similar a los de calidad del aire. Es una agenda importante, de hecho el 70 % de las riñas son por temas de ruido. La gente se agarra por la música del vecino, por lo que la puerta de entrada tiene que ser la cultura ciudadana. El ciudadano promedio no sabe que cuando tiene el reguetón prendido a las cuatro de la mañana no solamente está peleando con los vecino, sino posiblemente rompiendo los códigos de ley ambientales; entonces hay que educar a la gente. Ese ejercicio no se ha hecho, entonces hay dos entradas: el de cultura y, por supuesto, seguir fortaleciendo la capacidad técnica y la regulación.

¿Cuándo se conversaría con la CAR?

A fin de mes nos entregan las proyecciones poblacionales de la Sabana y es determinante para ver hacia dónde vamos a crecer. Tenemos una ventaja y es que doce municipios aledaños también tienen que actualizar el POT. Ya hablamos con la CAR y la magistrada Nelly Villamizar para pensar en un POT regional. Eso también nos ayuda a planear mejor las vías que se tienen que hacer.

¿Qué pasos siguen para proteger la reserva Van der Hammen?

Creemos que la ampliación de la séptima y la autopista no necesitan sustracción, por eso la estamos estudiando con mucho cuidado. Independientemente de eso, el compromiso es implementar el plan de manejo, que tiene un papel importante tanto para la CAR, para la compra de predios, como para nosotros. Estamos haciendo un plan mes a mes, con metas casi que diarias. El equipo lo va a liderar María Mercedes Maldonado, para tener muy claro cómo vamos a implementarlo.

¿Cómo planean la compra de predios?

Los colegios y los clubes se pueden quedar dentro de la reserva, pero hay que hacer acuerdos de conservación. No vamos a salir a comprar todos los predios, porque tendríamos que gastar todo el erario. Las reservas forestales tienen condiciones en las cuales pueden convivir la vida y la conservación. En el momento en que hagamos una transformación podemos pensar en cambiar la categorización de la reserva para tener un nivel de protección superior. Por ahora tenemos que concertar con los floricultores y quienes tenían intenciones urbanísticas, para definir cuáles son los derechos de construcción que deben transferirse a otras zonas y cómo se va a negociar la compra de predios. Todo eso se hace con una estrategia de reserva bien pensada, no solo declarándola zona de interés público, para que también podamos ir restaurando lo que recuperamos, porque si no lo único que vamos a conseguir es que nos invadan, como nos pasa en otros ecosistemas.

¿Qué han planeado en Torca?

En Torca hay un pedacito al que se refieren coloquialmente como “El Tapón”, que está en el proyecto urbanístico. Hemos hablado con sus propietarios y es probable que logremos un canje. El fideicomiso y las constructoras tienen enorme disposición. Ese es un proyecto que nos demuestra que se puede hacer buen desarrollo y planeación, y nos da posibilidades de conservar la reserva.

¿Cómo va a ser la tala de árboles?

Como autoridad ambiental, recibimos son solicitudes y las evaluamos una a una. Se acabó la tala que la gente considera como indiscriminada porque, con excepción de las talas de emergencias, todos los procesos deben ser socializados con la comunidad. Hacer manejo del arbolado urbano es complejo, porque hay un proceso afectivo en el que la gente siente que los árboles le ayudan y dan calidad de vida. Es un proceso pedagógico difícil y por eso vamos a dar herramientas a la comunidad para que sepa por qué y cuándo se va a realizar y no que se despierte y esté talada toda su cuadra. También tienen que saber dónde se va a compensar y en la medida de lo posible, en los proyectos mas complejos, tengan voz. Tenemos la meta de comenzar a hablar de individuos vegetales, como jardines, matas, parches verdes o enredaderas, no todo tiene que ser un roble, sino que verdaderamente se sienta el verde en la ciudad.

¿Van a dar la pelea por formalizar los que no están dentro de la red?

Los humedales están en distintas etapas de conservación y debemos garantizar el cauce, a todos les debe llegar agua y no solo picha, y como en toda la estructura ecológica principal, una participación activa, incidente y reconocida de la comunidad. Los humedales no reconocidos tenemos que examinarlos con cuidado y evitar los errores del pasado; es decir, tener la base técnica, porque en esta ciudad hay poco suelo y siempre es objeto de disputa. El tema del Burrito es justamente uno en el que todos tuvieron la voluntad, pero la tarea quedó incompleta. Un humedal no se declara con un testigo ocular, se necesita batimetría y estudios de suelo para poder defenderlos, sobre todo si es propiedad privada.

¿Qué metas tiene estos cuatro años?

Quisiera que los bogotanos sepamos qué podemos hacer y qué no, en la estructura ecológica principal. En los Cerros no vamos a construir más, esa feria se acabó, y vamos a proteger Cerro Seco. No podemos volver a tener una pelea de qué es activo y pasivo en un humedal. Eso tuvo un costo en el tejido social, que se va a demorar en recuperarse, más de lo que se va a tardar la estructura ecológica, que no es para recreación. Los humedales tienen como función la regulación hídrica, se pueden visitar y para ello no se necesitan cuatro toneladas de concreto. Son reglas del juego que tenemos que acordar.

906113

2020-02-24T15:18:15-05:00

article

2020-02-24T15:19:04-05:00

[email protected]

none

Mónica Rivera / @Yomonriver ([email protected])

Bogotá

“Necesitamos un sistema de alertas tempranas mucho más sofisticado”: secretaria de Ambiente

96

11933

12029

1