'No expropiarán el San Juan de Dios'

Recuperar la infraestructura podría costar $200.000 millones.

María Eugenia Martínez, directora del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural. / Andrés Torres
María Eugenia Martínez, directora del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural. / Andrés Torres

El tema del patrimonio arquitectónico ha tomado relevancia en las negociaciones entre la Nación, el Distrito y la Gobernación de Cundinamarca para abrir el Hospital San Juan de Dios. Un punto en el que están de acuerdo las tres partes es en la necesidad de conservar la edificación para cumplir con la Ley 735 de 2002, que lo declara monumento nacional.

Más allá de los desacuerdos por la propiedad de los predios, o el valor de la liquidación de los antiguos trabajadores, el patrimonio arquitectónico ha generado la preocupación de varios sectores por el deterioro que presentan algunos edificios. Tanto el Ministerio de Cultura, la liquidadora del Hospital San Juan de Dios y el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) han puesto en el centro de la mesa las acciones que se deben tomar para no perder estos edificios.

Actualmente el San Juan de Dios cuenta con una primera fase del Plan Especial de Manejo y Protección adelantado por la Universidad Nacional. La elaboración de la segunda fase de este proyecto es uno de los retos del IDPC. Maria Eugenia Martínez, directora de la entidad, explica los alcances de las leyes de patrimonio sobre el San Juan de Dios y su estado actual.

El lunes se percibió cierto malestar en el Distrito cuando usted anunció que tenían lista la expropiación del San Juan de Dios...

No dije eso en la prensa. Nosotros estamos sentados en unas mesas de negociación y no está planteada una expropiación ahora. El tema de la expropiación es solo una alternativa más entre las muchas que tienen los mandatarios locales para la defensa del patrimonio cultural. La expropiación constituye un escenario extremo y es una facultad exclusiva del alcalde.

¿Por qué es patrimonio el San Juan de Dios?

Estamos hablando de un conjunto de 24 edificaciones en su gran mayoría con conservación monumental y arquitectónica. Es un hospital que tiene 400 años de historia y su última construcción retoma el modelo europeo de hospitales de pabellones o policlínico. El desarrollo de las áreas libres a través de jardines y barreras de árboles, que relacionan los edificios y marcan sectores, le otorgan una imagen particular y claramente identificable en el sector urbano como en el que se asienta. La arquitectura misma tiene una buena factura. El San Juan fue un laboratorio de políticas públicas en los temas de salud, educación y desarrollo científico para todo el país. Su trascendencia va más allá de sus propios muros: hay todo un modelo de salud en juego. El desarrollo de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia está estrechamente ligado a esta institución hospitalaria.

¿Todos los edificios gozan de la misma protección?

Solamente hay dos edificaciones por liberar. El resto cuenta con protección integral que corresponde a edificaciones con valores excepcionales. Ésta solo se aplica a inmuebles que no pueden ser reemplazados y deben ser conservados en su integridad. El San Juan de Dios para el Instituto de Patrimonio es un elemento relacionado con el Plan de revitalización del centro tradicional.

¿En qué sentido tiene que ver con la revitalización?

En el centro de la ciudad se generó a comienzos del siglo XX una corona de equipamientos muy importantes. Está el Parque de la Independencia o Parque Centenario, el Cementerio Central, el Hospital San Juan de Dios y el Hospital San José. Esta corona después quedó deteriorada porque pasó a una franja que se vuelve periférica dentro del centro. Lo que se quiere hacer con el patrimonio, que tiene un valor supremo desde la constitución y la ley, es convertirlo en el eje que articule las acciones de revitalización.

¿Si han cumplido con las leyes de patrimonio en el San Juan de Dios?

En una década son pocas las acciones. En el gobierno de Álvaro Uribe, el Ministerio de Cultura trasladó $700 millones al IDPC, con lo cual se realizó la primera fase del Plan especial de manejo y protección. Se adelantó la restauración del Materno Infantil y se puso una sobrecubierta en una de las edificaciones que estaba afectada.

¿Qué se va a hacer para preservarlos?

La idea es que se destraben los puntos de propiedad y tenencia del inmueble para continuar con el Plan especial de manejo. Simultáneamente se puede actualizar el proyecto de restauración integral del Materno Infantil. En todo momento hacemos un acompañamiento, desde el patrimonio cultural, a las decisiones de la Secretaría de Salud, líder del proyecto.

Han denunciado que los edificios no están en el mejor estado.

No hay un buen mantenimiento. En el Plan especial de manejo la idea es valorar el deterioro existente para actualizar los estudios de 2007. Tenemos que analizar el deterioro de los inmuebles y a partir de esto podemos hablar de la recuperación. El Instituto de Patrimonio tiene una cifra aproximada para de $200 mil millones. Es evidente que un proyecto de esta envergadura hay que asumirlo por etapas.

¿Dentro de ese valor están contempladas las normas de sismoresistencia?

Por supuesto, la propuesta se debe someter a las normas de 2010, que son las más recientes. Hay un mito que se debe matizar y es que muchos dicen que aplicar las normas de sismoresistencia tendría un valor muy alto. Esto lo conoceremos cuando hagamos la revisión.

¿En los edificios del San Juan de Dios se puede instalar tecnología de punta en salud?

El San Juan es muy parecido al San Vicente de Paúl en Medellín, que es un hospital
universitario que hace investigación científica y utiliza tecnología de punta. Estas son edificaciones espaciosas en donde se pueden administrar equipos muy complejos.

¿Esta intervención se hará con independencia de la liquidadora?

Primero tenemos que saber cómo avanzan las negociaciones. La Secretaría de Salud tiene el liderazgo y la vocería, y a partir de su gestión sabremos cuál puede ser la alternativa para resolver este problema.

¿Las leyes internacionales dicen algo sobre el patrimonio que tiene el San Juan de Dios?

La UNESCO tiene un listado de patrimonio en riesgo y el caso del San Juan podría encajar allí, pues son 22 edificaciones con categorías de conservación.

¿Qué han acordado en la Procuraduría?

Seguir con el Plan de manejo y protección. Esto quiere decir, definir las condiciones para la articulación de los bienes con su contexto físico, arquitectónico, urbano y su plan de gestión y sostenibilidad en el tiempo. También se tienen que precisar las acciones de carácter preventivo, establecer las condiciones físicas y actualizar el diagnóstico y deterioro del inmueble.

¿Esto en un trabajo conjunto con el Ministerio de Cultura?

Sí. Tiene que pasar por la aprobación del Ministerio, porque es un bien de interés cultural de ámbito nacional. La preocupación que tenemos es que se ha hecho poco, pues la ley 735 de 2002 definió que fuera el Estado central quien lo restaurara: Ministerio de Cultura, Ministerio de Salud y el Departamento Nacional de Planeación. Los costos son muy altos y seguramente esta es la razón que dificulta el cumplimiento de la ley misma, pero la idea es que comencemos a actuar prontamente.

¿La conservación del patrimonio en el San Juan de Dios está dependiendo de las mesas de negociación?

Sí. La Procuraduría adelanta las reuniones para poner a todos los actores de acuerdo. A veces adelantamos un paso y retrocedemos tres.

Se acerca la tercera fase para la renovación del Teatro Colón ¿Cómo ven esta ampliación?

No conocemos a cabalidad el planteamiento. En el momento que se efectúe el concurso público nos pronunciaremos. Hasta ahora sabemos que no se van a demoler los bienes de conservación patrimonial y eso es un alivio para el IDPC.

¿Qué esperan de la ampliación del Teatro Colón?

Que no afecte la morfología y la escala del centro histórico. Que se estudie la capacidad de carga de esta área patrimonio y que se estudie hasta donde puede crecer un bien cultural como el Teatro Colón sin que éste se desfigure. Es un tema de respeto por la morfología del centro histórico y por el mismo bien cultural que se pretende crecer.