Transmilenio asegura que no habrá masacre laboral en licitación de nueva flota

Según indicó María Consuelo Araújo, gerente del sistema, los nuevos oferentes que renovarán la flota deberán valorar y evaluar la experiencia de los actuales conductores de la fase I y II, para evitar una masacre laboral.

Óscar Pérez- El Espectador

A la expectativa por la llegada de 1.400 buses nuevos a la flota de Transmilenio, se suma la preocupación por parte de los conductores de las fases I y II, quienes temen que, con la llegada de nuevos concesionarios, se pueda ver afectada su situación laboral. Algunos empleados han llegado a afirmar que serían despedidos 4.200 conductores

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En respuesta, María Consuelo Araújo, gerente de Transmilenio, indicó en RCN Radio: “Es importante que los concesionarios valoren, a la hora de ofertar este nuevo servicio de operación, la experiencia y capacitación de los conductores del sistema”.

Y agregó que los nuevos oferentes deberán tener en cuenta la experiencia de los conductores de las fases I y II, y de esta manera “garantizar la competencia en igualdad de condiciones, para que se asigne el contrato a la mejor oferta”, puntualizó Araújo.

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Actualmente, el 53 % de la flota tiene más de 10 años y ha recorrido más de un millón de kilómetros. La renovación de los buses de las fases I y II, que se debió hacer en 2013, es una deuda pendiente que apenas se empezará a saldar a finales de este año, cuando empiecen a llegar los primeros buses nuevos.

La nueva licitación, diseñada por TM y la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN), contempla una inversión de $1,6 billones para la compra de buses y $5,5 billones en las tareas de operación. La expectativa del sistema es que, al dividir los procesos, se minimicen los riesgos operativos.

La renovación de los buses de las fases I y II, que se debió hacer en 2013, es una deuda pendiente que apenas se empezará a saldar a finales de este año, cuando empiecen a llegar los primeros buses nuevos. (LEA: Buses viejos de Transmilenio, una de las causas de la accidentalidad)

No obstante, la esperada licitación de entrada representa un cambio frente a la forma como se adjudicaron los primeros contratos de Transmilenio, hace 18 años. Ya no será un solo contratista el encargado de comprar y operar los buses sino que, según los prepliegos de la licitación que se publicaron esta semana, se buscará, por un lado, un proveedor de la nueva flota y, por el otro, operadores que prestarán el servicio durante 12 años.

La nueva licitación, diseñada por TM y la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN), contempla una inversión de $1,6 billones para la compra de buses y $5,5 billones en las tareas de operación. La expectativa del sistema es que, al dividir los procesos, se minimicen los riesgos operativos.

La idea es sacar de circulación 1.162 buses de los 2.005 que componen la flota del sistema, y reemplazarlos con 1.400 nuevos vehículos con una mayor capacidad de pasajeros, ya que de los nuevos automotores el 67 % serán biarticulados y el 33 % restante serán articulados tradicionales.

 

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