“No ordené firmar un otrosí”: Gustavo Petro sobre caso línea 123

Pese a las documentadas denuncias de El Espectador, en rueda de prensa dio su versión y defendió la legalidad del convenio con la ETB. Dijo no estar de acuerdo con los otrosí y que son los funcionarios del Fondo de Vigilancia los que mienten.

 El alcalde Gustavo Petro salió a responder las denuncias hechas por El Espectador, alrededor de las posibles irregularidades detrás del convenio que se firmó el año pasado entre el Fondo de Vigilancia y la ETB para la modernización de la línea 123, así como al despido del gerente del Fondo de Vigilancia, Fernando Arbeláez, por haberse negado a firmar a toda costa un otrosí a dicho convenio, a pesar de las advertencias de posibles irregularidades. Durante su exposición, negó haber ordenado la firma de dicho otrosí, que todo se ha hecho con apego a la ley y que los funcionarios mienten en sus denuncias.

En rueda de prensa, que se llevó a cabo en la Sala de Crisis de la Alcaldía, se presentó con decenas de carpetas y asistió con algunos de sus funcionarios, entre ellos, la secretaria general Martha Lucía Zamora y Hernán Silva, por el Fondo de Vigilancia, quienes respaldaron las afirmaciones del mandatario.

Tras una larga introducción, en la que señaló la importancia de la modernización tecnológica de la línea de emergencia (algo que no se ha cuestionado en los artículos de este diario) y el importante papel de la ETB, señaló: “No ordené ningún otrosí. Lo que di fue la orden de dar el salto tecnológico para la línea a finales del año 2012. Y tienen toda la legitimidad de preguntar por qué no se ha cumplido. Pero esto no es un capricho mío de hace dos meses”. Más adelante, agregó que nunca ha estado de acuerdo con los otrosí a los contratos”.

“Dicen que al alcalde se le acabó de ocurrir el iniciar un proceso con un oculto interés y que está despidiendo a todo el que se opone. Pero en esto llevamos tres años y en este tiempo hemos tenido avances como, por ejemplo, que ya tenemos el edificio de emergencias adaptado. Estamos pendiente de recibir la mejor plataforma de américa”.

“En las acusaciones y cartas que se han hecho públicas, dicen que yo estoy presionando un otrosí al convenio que es del año pasado. Y aunque un otrosí no es un delito en ninguna parte del mundo, debo aclarar que el alcalde no está de acuerdo con esa figura. Es una opinión personal, porque el convenio como está, funciona. El otrosí lo propuso el fondo de vigilancia”.

Durante la rueda de prensa dio su versión frente a cada uno de los puntos de la denuncias hechas por El Espectador.

Irregularidades insubsanables

Sobre a la afirmación de que el actual convenio tenía irregularidades insubsanables, como en muchas oportunidades cuando han surgido cuestionamientos a su gestión, sugirió que todo se trataba de una animadversión en su contra, al indicar que se pretende criminalizar el convenio que se firmó con la ETB el año pasado, por el simple hecho de haberse hecho en su administración.

“Este convenio, que se firmó el año pasado no es diferente al que se firmó en 2007. O sea, por firmarse en la administración Petro es ilegal, pero el viejo sí es válido. ¿Por qué razón el convenio con la ETB ahora no es conveniente, pero sí duramos 7 años con otro que no se cuestionó?. O es porque el alcalde se llama Petro”, indicó.

Falta de anexos

Ante los detalles que menciono Sergio Romero, exjefe de planeación del Fondo de Vigilancia, en la denuncia penal como que se había firmado el convenio sin anexos técnicos y financieros, entre otros, Petro dijo tajantemente que era una mentira. Para ratificar la afirmación del mandatario, Hernán Silva, quien participó en la rueda de prensa en representación del Fondo de Vigilancia, manifestó que el denunciante debió documentarse bien ante de la denuncia. “Se entregaron todos los anexos construidos por las agencias del despacho. Tengo los oficios, con trazabilidad y todo está bajo cadena de custodia”.

Costos inflados

Frente a posibles costos inflados en el proyecto de modernización, al conocerse que la propuesta de la ETB ronda los $300.000 millones frente a cotizaciones hechas por el Fondo que señalan que ese proceso no cuesta más de $100.000 millones, la explicación fue que no se tuvieron en cuenta que en ese valor sólo se incluyó la instalación de la plataforma y los primeros años de operación, sin llegar a los cinco años que se tienen proyectados más todos los accesorios que necesita el 123, sin dar mayores detalles.

Petro, a su turno explicó, que si la actual tecnología obsoleta tiene un costo de $1.800 millones mensuales y que en siete años se han pagado alrededor de $142.000 millones, el exfuncionario Romero estaba se está confundiendo al hacer los cálculos al no tener en cuenta los elementos el edificio, la infraestructura, la conectividad de todo el sistema de la plataforma que se pretende instalar.

Siguen las dudas

A pesar de las explicaciones del alcalde Gustavo Petro, todas parecen ratificar las denuncias conocidas por este diario, que señalan que durante este año se ha dedicado a desconocer la serie de informes de interventoría, las advertencias de la Contraloría y un extenso informe que elaboró por el propio equipo asesor de la secretaria general Martha Lucía Zamora, en los que se detallan cada una de las posibles irregularidades alrededor del convenio y, por el contrario, insiste en que el negocio con la ETB es una buena opción.

El caso ya está ante los organismos de control y solo resta que todas las explicaciones que dio en rueda de prensa las sustente en las investigaciones que se puedan derivar por este nuevo escándalo que golpea su administración a pocos meses de terminar su mandato.

 

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