'No permitiré que la Presidencia se convierta en un comité de aplausos y reelección'

Nelly Patricia Mosquera, la nueva presidenta del Concejo de Bogotá, y su difícil reto de subir la imagen de este recinto político.

Nelly Patricia Mosquera, nueva presidenta de la mesa directiva del Concejo de Bogotá, está sentada en su escritorio, firma memorandos, analiza la agenda, habla con sus padrinos políticos. Una semana después de su elección, todavía con el empalme del cargo en las espaldas, Mosquera, del Partido de la U, habló con El Espectador. Dejó entrever su perfil conservador y su cercanía con el expresidente Álvaro Uribe, al tiempo que mostró un tono un poco más conciliador con la administración del alcalde Gustavo Petro. También se refirió al escándalo de la contratación en el que ha sido mencionada y parece seguir siendo el sino del Concejo de Bogotá.

¿Cuál es el mayor reto que tiene como presidenta del Concejo?

Este cargo es un gran honor porque yo fui funcionaria del Concejo de Bogotá, pero es una gran responsabilidad. Todos hablaron muy bonito pero me pidieron muchas cosas: dar garantías, hacer efectivos los derechos, hacer debates de control político.

¿A qué se refiere con dar garantías?

Aquí hay una coalición que sostiene el Concejo y hay unas bancadas fuera de ellos, la idea es que todos participen, incluyendo a la administración, que también ha pedido garantías de exposición.

¿Cuál es su posición frente a las iniciativas que se quedaron en el tintero el año pasado en medio de ese pulso político entre la bancada mayoritaria del Concejo y la Alcaldía de Gustavo Petro?

Esas iniciativas tienen las puertas abiertas. El Concejo tiene las puertas abiertas a esta administración. Pero eso no garantiza que vayan a pasar. Hay que dar la discusión.

Más allá de su nuevo cargo, ¿cuál es su postura con respecto a la Alcaldía de Petro?

Yo he coincidido con él en algunas iniciativas, como la del cupo de endeudamiento, los presupuestos, la valorización y el Plan de Desarrollo. Pero hay otras cosas con las que no puedo.

¿Por ejemplo?

No siento que los CAMAD sea la solución al problema de la drogadicción en la capital. Creo que es un tema que está proliferando el consumo. Hoy ya no tienen el mismo impulso con el que empezaron. Hemos intentado hacer control político pero no ha sido posible. Los funcionarios no les permiten ir a visitar el CAMAD, por eso es muy difícil que uno crea que está bien el programa y es cuando se recurre a los mecanismos de control.

¿Cuál cree que es la actitud de la Alcaldía con el Concejo?

A veces aquí se hacen debates y denuncias muy graves y sentimos que no hay respuesta de los funcionarios. Suelen estar siempre con el retrovisor puesto: “es que eso lo hizo la administración pasada, es que es el cartel, etc”.

¿Pero no tiene ningún tema insalvable con el gobierno Petro?

No, yo no tengo ningún tema insalvable. Lo único es el tema del respeto. Le he solicitado respeto sobre el Concejo. Ni él se pasa con el Concejo ni nosotros con el Alcalde.

¿Tiene ese llamado alguna relación con los comentarios de Holman Morris alrededor del Concejo de Bogotá?

No, Holman Morris está un poco acelerado por su campaña al Concejo, de hecho sentimos que no va a ser a la Alcaldía sino al Concejo. Muchos candidatos en Bogotá han utilizado siempre el Concejo como un trampolín político y el objetivo número uno es utilizar el desprestigio que lamentablemente tiene el Concejo. Hablar mal, decir que no se hace o no se trabaja, se usa para decir “yo soy el salvador y quiero estar allá”. Por eso he invitado a Morris a la ciudad para que no sigamos dividiendo y abriendo esa brecha que hay entre la Alcaldía de Petro y el Concejo.
Hablando de trampolines políticos, hay quienes sostienen que ser elegido como presidente del Concejo de Bogotá en el último año es el perfecto trampolín para la reelección de un candidato.

¿Qué opina?

Por supuesto que estoy de acuerdo con ellos. Si usted utiliza el cargo para ir a eventos, hacer eventos o hablar en nombre de por supuesto que puede ser un trampolín político. Si se separa esa actividad de ser concejal se puede evitar totalmente que exista ese mal uso de la Presidencia del Concejo. Un ejemplo clarísimo, el Concejo tiene muchas actividades públicas y la primera tarea que yo le he pedido a mis electores es que no existe la menor posibilidad de que ellos hagan parte de las decisiones de la mesa directiva. Con eso nunca vamos a encontrar que mi jefe de prensa es la jefe de prensa del Concejo.

Como sucedió con su antecesor Miguel Uribe…

Sí. El Concejo de Bogotá debe tener su jefe de prensa que les dé visibilidad a todos los candidatos y no solo uno. Tampoco podemos utilizar las salidas del Concejo para ser hinchas de la presidencia, ni hinchas de un concejal, ni de un partido. Sí vamos a salir a escuchar a los ciudadanos pero no podemos permitir que eso se convierta en el comité de aplausos y reelección.

Ser presidente del Concejo no solo tiene una gran visibilidad sino una influencia directa en temas de presupuesto, ¿no es así?

Gracias a Dios el Concejo de Bogotá no maneja el presupuesto, lo maneja la Secretaría de Hacienda a través del fondo cuenta. Yo llego a terminar lo que no se ha hecho en responsabilidad social, y el de salvaguardar los documentos de archivo del Concejo.

Pero ¿cuál es la influencia que tiene el Concejo en temas de contratación y decisión sobre la oficina de prensa y el programa de televisión del Concejo?

Toda. Podemos opinar qué hacemos. La tarea es visibilizar al Concejo y quiero acercarlo a los medios de comunicación.

Visibilizar la imagen de un Concejo aún debilitada por el escándalo de la contratación millonaria no es tarea fácil. A propósito del tema, ¿existen o no investigaciones o citaciones en su contra por las declaraciones que la mencionan en ese capítulo de la ciudad?

El tema del carrusel ha sido un tema muy duro para el Concejo, pero hay que mostrar también lo bueno, durante años solo se han dedicado a mostrar solamente esos episodios. No vamos a esconder lo malo pero queremos mostrar lo bueno. Y en el tema del carrusel lo único que yo tengo por decir es que yo respeto las decisiones de la Fiscalía y los jueces y en esto hemos visto mucho rumor. Pero nadie lo ha visto y está guardado sobre la investigación. Hoy no estoy segura si Héctor Zambrano dijo eso o no. Simplemente sé que no hay abierta ninguna investigación en mi contra, nunca me han llamado y si lo hacen estoy dispuesta a decir que no estoy involucrada en el tema. Hemos pedido que nos reciba la Fiscalía y nada y ya pasaron dos años y no ha pasado nada. En otras cosas, el tema de los hospitales, que dicen estoy involucrada, lo hacen por concurso de méritos las universidades públicas. Ahí se cae el tema: “usted influyó en esa contratación”.

Recientemente hubo una petición para darle continuidad a la política pública de mujeres, ¿apoya la iniciativa?

Sí y hemos presentado un proyecto de acuerdo para que sea realidad.

Hablando de todo un poco, ¿qué piensa sobre el debate de los toros en la capital?

El tema de los toros es delicado, pero creo que deberían respetar el maltrato animal. Es un temad e gustos, pero yo acompaño a los toros.

¿Está de acuerdo con el proceso de paz?

Estoy convencida, Colombia tiene el derecho de vivir en paz. Sé que vamos a tener que hacer muchos sacrificios, me he sentido engañada durante el proceso de paz muchas veces, creo que se han burlado del país, pero estoy segura que Santos va a conseguir la paz.

¿Qué piensa del expresidente Álvaro Uribe?

Un gran amigo, lo recuerdo porque a mí me sacaron del Concejo de Bogotá porque el Estatuto de la Ciudad prohibía que las personas de 23 años participaran. Uribe impulsó un acto legislativo para que eso cambiara. Por ese tema tiene mi admiración.