"Nos han tratado como delincuentes": vendedor informal desalojado en Bogotá

Afectados por un operativo de recuperación del espacio público en cercanías a Gran Estación, vendedores aseguran que más de 10 familias se quedaron sin sustento.

Los vendedores reclamaron por las irregularidades y acciones desmedidas que, aseguran, protagonizaron la Policía y funcionarios de la Alcaldía de Teusaquillo durante el operativo.

Sorprendidos, desconcertados y maltratados. Así se declararon comerciantes informales que laboraban en el occidente de Bogotá –en inmediaciones al centro comercial Gran Estación– luego de que en la madrugada de este miércoles fueron desalojados del espacio público por funcionarios de la Administración Distrital.

Según el relato de los vendedores, por cuenta del operativo de recuperación, más de 10 familias se quedaron sin sustento, pese a que algunas de ellas sumaban hasta 20 años trabajando en el sector, ubicado en la calle 26 con carrera 64.

“El alcalde mayor dice que se debe recuperar el espacio público. Estamos de acuerdo, pero no de esta manera, nos han tratado como delincuentes, se ha incautado la totalidad de la mercancía como si este fuera un proyecto ilegal, realmente el proyecto lleva 44 meses avalado por la propia Alcaldía”, narró a Noticias Caracol Rafael Hernández, uno de los comerciantes afectados.

Los vendedores reclamaron por las irregularidades y acciones desmedidas que, aseguran, protagonizaron la Policía y funcionarios de la Alcaldía de Teusaquillo durante el operativo. Entre otras, los comerciantes advierten que fueron desplazados de la zona sin previo aviso.

“Nos llaman a las 12 de la noche los compañeros a decirnos que viniéramos, que nos estaban desalojando sin previo aviso (…) Vamos a ver qué nos dice (el alcalde Enrique) Peñalosa, si él nos va a dar mercado, pañales, leche o por lo menos que nos dé un trabajo digno”, sostuvo Diana García, una de las comerciantes afectadas.

Por su parte, las autoridades locales declararon que a los comerciantes informales no solo les ofrecieron oportunidades de trabajo en otras partes de la ciudad, sino que además les avisaron con antelación que tenían que desocupar el paso peatonal.

“Es difícil que el vendedor informal que se encuentra en el espacio público en muchas oportunidades acepte las ofertas que le está dando la Administración Distrital”, argumentó María Gladys Valero, directora del Instituto para la Economía Social (IPES).

En febrero pasado fueron igualmente controversiales los operativos de desalojo de la Administración contra vendedores informales que laboraban en el sector de la Calle 72. En su momento, los comerciantes se declararon perseguidos por el alcalde Enrique Peñalosa, advirtiendo decomisos y detenciones arbitrarias de vendedores.