Nuevos POT para Chía y Soacha

En una mesa de trabajo con la Secretaría de Planeación se discuten los planes de ordenamiento
territorial de los municipios aledaños a Bogotá. El objetivo: preservar la estructura ambiental e invertir en vías.

 Plaza central de Chía. En el nuevo POT, el municipio le apuesta a un Acueducto Regional. / Archivo
Plaza central de Chía. En el nuevo POT, el municipio le apuesta a un Acueducto Regional. / Archivo

Chía busca integración regional

En 2012 se realizaron 60 cabildos para discutir el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) en Chía. La apuesta de este municipio consiste en modificar la estructura ecológica, ampliar los servicios públicos, estructurar un plan vial regional y un acueducto regional y renovar equipamientos como hospitales e instituciones educativas.

En cuanto a la estructura ambiental, con el POT de Chía se articularían las zonas protegidas con las resoluciones 511 y 755 de 2012, expedidas por el Ministerio de Ambiente. En la actualidad, el municipio estudia la definición geográfica de la cota 2650, que delimita el suelo de protección, como la cuenca alta del río Bogotá y la Reserva Forestal Protectora Productora. Para proteger las áreas ambientales, Chía ha propuesto la implementación de “franjas Van der Hammen”, una red de vallados protegidos con bosques de galería que se combinan con sistemas de ciclorrutas, senderos y escenarios deportivos.

La movilidad del municipio dependerá en gran medida de la estructuración del plan vial regional, que contempla mejorar las condiciones de la troncal de Cataluña, troncal del Cerro, troncal del Río, troncal del Peaje y troncal Caldaica. Además, en el POT se establece la ampliación de la vía Hato Grande y de la vía que comunica a Zipaquirá con el sector de Briceño.

En la construcción de equipamientos habrá un cambio radical. Según un informe del municipio, “se ha identificado que los equipamientos se han adquirido de una manera dispersa, lo que está generando altos costos de mantenimiento y seguridad”. La solución que plantea la administración de Guillermo Varela consiste en implementar manzanas institucionales, lo que implica adquirir predios para ampliar infraestructura educativa, deportiva y cultural.

Un punto trascendental para la movilidad entre Bogotá y Chía es la prevención de inundaciones. En el nuevo POT el municipio propone el retroceso de los jarillones del río Bogotá a 150 metros y de 75 metros para los jarillones del río Frío. Para que no se desborde el río Bogotá, Chía ha propuesto la construcción de unas “terrazas” que permitan garantizar la capacidad hidráulica del cuerpo de agua. En la actualidad, el municipio cuenta con un alcantarillado de aguas lluvias con una longitud de 21.985 kilómetros; lo proyectado en el nuevo POT son 113.385 kilómetros para cubrir el alcantarillado de Chía. De acuerdo con el informe del municipio, “el sistema de alcantarillado de manejo pluvial se encuentra deficiente, se han construido tramos con la pavimentación o adoquinamiento de las vías, sin tenerse una continuidad y salida final a los cuerpos de agua”.

Soacha, en mora de un nuevo POT

Uno de los municipios que necesitan integrar el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) a sus normativas ambientales y urbanísticas es Soacha. Desde el año 2000 no se han cambiado los lineamientos generales de este plan y pese a que en 2007 y 2010 el municipio sugirió nuevas revisiones, aún no se han concretado los cambios. En 2011, la Alcaldía Municipal radicó los ajustes del POT ante la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca y está a la espera de la respuesta de la entidad.

En la mesa de trabajo con la Secretaría de Planeación de Bogotá, el municipio entregó las propuestas parciales. En su nuevo POT Soacha busca generar empleo a través de la inclusión de 2.000 hectáreas para el área industrial, que estarían ubicadas en el corredor de la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO), en el corredor de Mondoñedo y en San Miguel. El perímetro urbano se ampliaría en 472 hectáreas y allí se llevarían a cabo los proyectos de vivienda de interés social. En 10 años, si se aprueban las modificaciones del POT, se construirían 160.000 viviendas de interés social. Sin embargo, estas construcciones no se harán hasta que el municipio revise los usos industriales y mineros.

Dentro del POT también están contemplados proyectos de movilidad claves, como la integración de Transmilenio municipal con el de la capital y el metrocable Soacha-Bogotá. Asimismo, se tiene prevista la conexión entre la terminal de transporte de pasajeros y de carga con la Avenida Ciudad de Cali y la Avenida Longitudinal de Occidente. 

Según Orlando Ramírez, secretario de Planeación del municipio, el POT contempla nuevas medidas ambientales para proteger las fuentes hídricas de Soacha: “Hemos propuesto la protección de los humedales Tierra Blanca y Neuta y la conservación del río Soacha. El humedal Tibanica, que lo compartimos con Bogotá, también entra en el plan de manejo ambiental. Es necesario articular en el POT nuevos cuerpos de agua que hemos encontrado, como los humedales El Cajón y La Muralla”.

En relación a los proyectos mineros (de los cuales existen 106 expedientes, y de éstos 52 cuentan con carácter sancionatorio), Ramírez explica que el POT contempla la construcción de un distrito minero para Soacha: “Con los títulos legalizados podemos articularlos en una sola zona y potenciar la construcción. Para las volquetas se tiene pensada una vía circunvalar que se integre con la vía a Usme. Así se descongestiona la Autopista sur”.