¿Otra promesa incumplida?

La administración Petro se comprometió a entregar un centro de salud moderno en la localidad de Rafael Uribe Uribe y no lo ha hecho. Inversión alcanza los $14 mil millones.

El Centro de Atención Médica Inmediata (CAMI) de Diana Turbay beneficia a más de 60 mil personas de la localidad de Rafael Uribe Uribe. / Cortesía

El Centro de Atención Médica Inmediata (CAMI) de Diana Turbay está en cuidados intensivos. Hace 15 días se quedó sin agua, pocos días después, sin gas. Tuvo que ser trasladado a una carpa provisional: “Pusieron unas ambulancias para llevar a los heridos del barrio al CAMI Chircales, donde los médicos no dan abasto”, cuenta Rigoberto Esquivel, líder de la zona. Su molestia es compartida por los representantes de 26 barrios de estrato uno y dos que conforman la UPZ Diana Turbay. Esta zona, de la localidad de Rafael Uribe Uribe, ha sido catalogada por el mismo Distrito como un área “con graves problemas de calidad de vida, a causa de los niveles de pobreza y de localización”.

Alrededor de 60 mil habitantes de la localidad acuden al CAMI de Diana Turbay. Heridos, mujeres embarazadas, enfermos, personas sin vacunar; todos llegan allí. Sin embargo, es un CAMI que el Distrito no ha terminado de construir. Desde 2012, cuando la Secretaría de Salud firmó un convenio interadministrativo con el Hospital Rafael Uribe Uribe, comenzó a divulgarse el plan de renovación del centro médico. La demanda de pacientes obligó a la administración Petro a buscar la ampliación del centro médico. En septiembre de 2013, el entonces secretario de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, llegó con un cheque gigante prometiendo una inversión de $10.314 millones para la ampliación del CAMI.

Al lugar asistió Nydia Quintero, primera dama en la era del ex presidente Julio César Turbay y madre de Diana Turbay. Con Jaramillo firmaron el cheque simbólico. El 30 de diciembre de ese mismo año, Aldo Cadena, quien remplazó a Jaramillo en la cartera de salud y hoy es director del IDRD (Instituto Distrital de Recreación y Deporte), visitó la zona y prometió que el CAMI Diana Turbay empezaría a construirse en junio de 2014. Además, dijo que la inversión del CAMI había aumentado en $3.350 millones; que serían destinados para la compra de equipamientos. Supuestamente, dijo Cadena, en mayo estaría lista la licitación para adjudicar la construcción. En los planos aparece un edificio de tres pisos construido en un lote de 1.570 metros cuadrados. Habría urgencias, 17 consultorios, farmacia, 10 habitaciones, laboratorio, cocina, lavandería y oficinas administrativas.

Esta propuesta, sin embargo, continúa en el papel. Desde junio de 2012 el Distrito cuenta con la licencia de construcción para ampliar el centro médico. En julio de este año tuvo que renovarla por dos años más. Lo más preocupante, según el edil Christian González, es que “la Secretaría no ejecute esos recursos y termine trasladándoselos a otros proyectos como el San Juan de Dios. El Hospital le ha dado largas a la construcción. Primero por la licencia, luego por un concepto del Ministerio de Salud, y lo cierto es que el CAMI cada vez está más debilitado y podría terminar en cierre”. Fuentes del Hospital le dijeron a este diario que, en efecto, el CAMI Diana Turbay tiene problemas de tubería y en algunas ocasiones se ha inundado.

La Asociación de Juntas de Acción Comunal de la localidad radicó una petición ante el Ministerio de Hacienda: “En la localidad sólo contamos con tres CAMI de nivel 1, para atender a 700.000 habitantes divididos en 5 UPZ. La prestación de servicios es demasiado reducida y los fines de semana se incrementa la demanda de personas heridas. Solicitamos que se abra un proceso de investigación”. El Hospital Rafael Uribe Uribe no ha realizado grandes intervenciones en el CAMI actual, pues confía en que pueda demolerlo cuanto antes.

En agosto de este año, el Hospital Rafael Uribe Uribe respondió un derecho de petición señalando que “se estima que a finales del segundo semestre de 2014 se inicie la obra de construcción del CAMI”. En 2013, dice el documento, hubo dificultades porque el Ministerio de Salud no aprobó el Plan Bienal para sacar adelante la obra. En enero de este año, la Secretaria de Salud le giró al hospital $7.220 millones. En marzo, el Hospital obtuvo el concepto de viabilidad de la obra por parte de la Secretaría de Salud.

Concluye el documento, firmado por el gerente del Hospital, Héctor Javier Quiñones, que en julio fueron entregados los términos de obra e interventoría ante la Secretaría de Salud. Después de ser aprobados, “se podrá iniciar el proceso de invitación pública”. Vale la pena recordar que desde el año pasado el Distrito dispone $750 mil millones que estaban guardados en las cuentas maestras para superar la crisis de infraestructura en los hospitales públicos. Aún no se conoce la primera obra terminada.

 

 

 

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