Otro pulso por valorización

La administración intentará convencer a la corporación de derogar el acuerdo 180 y financiar con cupo de endeudamiento algunas de las obras incluidas en el actual cobro.

Líderes de las localidades pidieron derogar el cobro de valorización en el Concejo el pasado 11 de marzo.  /Óscar Pérez
Líderes de las localidades pidieron derogar el cobro de valorización en el Concejo el pasado 11 de marzo. /Óscar Pérez

El debate para reformar el cobro de valorización, que en principio prometía ser la solución a las quejas de los ciudadanos por irregularidades en el recaudo, se convirtió en una larga batalla política entre el Distrito y el Concejo en torno a los planes de infraestructura y su financiación. En un nuevo pulso, la administración tratará de conseguir que la corporación derogue el acuerdo 180 de 2005 y le permita endeudarse para financiar algunas de las obras contempladas en la Fase II.

Luego de casi un mes desde que el Concejo aprobó en primer debate un proyecto de reforma a la valorización y el llamado a discusión en plenaria quedó en manos del alcalde Gustavo Petro, el mandatario confirmó ayer su idea de pedir la derogatoria del cobro y citar a sesiones extraordinarias a la corporación. Según el secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla, mañana comenzaría este período en el Cabildo.

La pregunta ahora es si el proyecto del alcalde tendrá eco entre los concejales. Se sabe que el nuevo cambio de planes propuesto no suena muy bien para algunos de los opositores de Petro, que desde el comienzo de la discusión plantearon que era inviable la derogatoria.

Antonio Sanguino, miembro de la Comisión de Hacienda, asegura que es innecesario endeudar a la ciudad para financiar obras que pueden costearse con valorización. Según el proyecto que al cierre de esta edición el Distrito planeaba radicar en el Concejo, se rescatarían 18 obras de la Fase II para hacerlas con recursos de endeudamiento. Además, Sanguino asegura que sería equivocado renunciar a la valorización como instrumento para financiar las obras públicas que incrementan el costo de los predios beneficiados por ellas.

Del lado de los concejales que ven una posibilidad en la propuesta del alcalde está Jairo Cardozo, quien asegura que es una salida válida y “lo importante es que la administración explique claramente cómo invertiría los recursos del cupo, que lo ha hecho naufragar en otras ocasiones por falta de detalles como la prefactibilidad de las obras”.

Pero de no aprobarse el proyecto de la administración para derogar el acuerdo 180 y el de solicitud del cupo de endeudamiento (con el que también se financiarían la construcción de los cables de Ciudad Bolívar, San Cristóbal y Usme y la troncal Transmilenio de la Avenida Boyacá), el Concejo discutiría en plenaria el proyecto aprobado el 11 de marzo, por la Comisión de Hacienda. En éste se excluyeron las obras de los 11 parques incluidos en la Fase II y se ordenó suspender por un año la ejecución de las obras de las fases III y IV y las del Plan de Ordenamiento Zonal del Norte.

La administración insistirá en la necesidad de financiar por cupo algunas de las obras de valorización, ya que son muy costosas para la ciudadanía. Será una tarea difícil si se tiene en cuenta que a la oposición, que ha estado representada por las bancadas de La U, Cambio Radical y el Partido Conservador, no le agrada la idea de que el Distrito intente amarrar el cupo de esta manera. Lo cierto es que el futuro del cobro sigue en veremos en un debate que promete extenderse por lo menos un mes más.