Pasaje Rivas: 120 años de arraigo popular

Este martes la localidad de La Candelaria celebró el cumpleaños del lugar, uno de los más tradicionales para compras artesanales en la carrera 10 con calle 10.

Arturo Zuluaga. /Óscar Pérez
Arturo Zuluaga. /Óscar Pérez

Cuando el Pasaje Rivas nació en la capital hace 120 años, su creador, Luis G Rivas, tuvo el ánimo de darle a la capital un pasaje al mejor estilo parisino. Pero frente al lugar había una gran plaza de mercado y quienes llegaron al novedoso callejón fueron los campesinos y los olores de frutas y verduras, y no el selecto público que él esperaba.

En esta primera etapa el pasaje se convirtió en una calle de bodegas abandonadas, pues “los propietarios de los almacenes prestantes le sacaron el cuerpo y se fueron”, cuenta Juan Carlos Mahecha, uno de los actuales comerciantes del Pasaje Rivas, a propósito del cumpleaños número 120 del lugar.

Después del Bogotazo en 1948 y luego de la ampliación de la carrera 10, el Pasaje volvió a tomar fuerza. Las artesanías y materiales como el fique, la cabuya, los costales eran los productos que los ciudadanos más buscaban en el callejón. Hasta que en 1960 volvió a tomar fuerza como pasaje comercial, cuando lo compraron del señor Arturo Zuluaga y sus hermanos.

Precisamente el señor Zuluaga, también estuvo este martes en la celebración que organizaron los comerciantes en el Pasaje, ubicado en la carrera 10 con calle 10. Asegura que se ha mantenido por ser un lugar en el que se han mantenido las familias que fundaron los puestos hace 120 años. Recuerda también, que en los últimos años la época más dura que vivió fue el inicio de la construcción de la troncal de Transmilenio en la carrera 10. Las ventas se cayeron y la gente se alejó.

“Pero los precios bajos y la buena atención hicieron que se mantuviera”, dice Audelino Gutiérrez, quien lleva 60 años en el Pasaje. “Somos parte de la historia de Bogotá y su comercio, con nosotros nacieron los pasajes comerciales, hoy centros comerciales. Aún quedan algunas huellas del mercado popular de principios del siglo XIX, de los mercados indígenas y de los productos que nos llegan desde las regiones más apartadas del país”, anota Fernando Gutiérrez.

El Pasaje Rivas, lo integran además el Pasaje Colonial (Carrera 10 No. 10 – 72) y el Pasaje Paúl (Calle 10 No. 10 - 40). Hoy los arrendatarios esperan que éste inmueble de conservación arquitectónica sea reconocido como patrimonio cultural de la ciudad.