En el primer trimestre del año se registró un caso

Paseos millonarios, con tendencia a la baja

Las condenas –que superan los 40 años de prisión– en contra de los responsables y las medidas preventivas son las principales razones de la reducción. Sin embargo, persiste el hurto contra pasajeros de taxi.

El 21 de junio de 2013, cuando se conoció el crimen contra el agente de la DEA James Terry Watson, víctima de un paseo millonario, se puso en evidencia un fenómeno delincuencial que aún genera miedo entre los ciudadanos. Su caso es el reflejo de lo que les ha sucedido, de manera anónima, a centenares de víctimas en el país. Esa noche, el agente salió de un restaurante en el Parque de la 93, en el norte de Bogotá, donde estuvo viendo la final de la NBA. En la calle tomó el primer taxi que encontró, un Hyundai Accent de placas VEN 144. (LEA: Caso del agente de la DEA asesinado en Bogotá inspira película)

Una vez emprendió la marcha, otro vehículo de servicio público empezó a seguirlo. De repente, el conductor se detuvo y encendió las luces estacionarias. Del otro taxi se bajaron dos personas, que ingresaron al carro en el que viajaba Watson. El agente intentó huir y se presentó un forcejeo. Los delincuentes, sin ningún remordimiento, le propinaron tres puñaladas, que finalmente segaron su vida.

Al conocer el crimen, las autoridades adelantaron una minuciosa investigación que no sólo culminó con la captura de los responsables. Como la víctima había sido un ciudadano norteamericano, la justicia colombiana los extraditó a Estados Unidos, en donde los condenaron a penas entre los 20 y los 36 años de prisión.

Ese caso marcó un punto de inflexión en las investigaciones para combatir este delito. En efecto, las cifras muestran que los paseos millonarios (tipificados en el Código Penal como secuestros extorsivos) muestran una tendencia a la baja en la ciudad. Mientras en el primer trimestre de 2016 se registraron tres casos, en el mismo período de 2017 solo reposa una denuncia, en la que la víctima fue una mujer de 34 años, a la que asaltaron el 20 de enero en el barrio Cedritos.

Las autoridades aseguran que realizan un trabajo en doble vía. Por un lado, campañas de prevención en las zonas de rumba, en las que les piden a los ciudadanos que tomen vehículos autorizados. Por el otro, trabajos de inteligencia para desarticular las bandas delincuenciales dedicadas a este delito.

Según el coronel Luis Enrique Sánchez Guerrero, comandante del Gaula de la Policía de Bogotá, la última gran redada se produjo en diciembre de 2016, cuando lograron capturar en flagrancia, en la localidad de Teusaquillo una banda dedicada a realizar paseos millonarios y que registraba entre sus víctimas (especialmente mujeres) a una fiscal y a una sicóloga. “Fueron capturados cuando le hacían el paseo millonario a una jueza”, dice el oficial.

De acuerdo con John Marulanda, experto en seguridad y defensa, estas operaciones y las duras penas que se han impuesto en contra de los individuos que cometieron de manera sistemática este tipo de prácticas criminales han incidido en las estadísticas. Un caso representativo fue la investigación en contra de la banda Los Canarios, que en 2014 terminó en la captura de 10 de sus integrantes, quienes purgan penas que alcanzan los 44 años de prisión.

“Las condenas envían un mensaje disuasivo a quienes cometen estas prácticas delictivas. Además, hay que reconocer la actividad de la Policía, que ha desplegado una excelente red de inteligencia para desmantelar este tipo de bandas. La percepción de inseguridad, sin embargo, persiste por el raponazo al celular, el cosquilleo y los delitos cibernéticos”. Agrega que el uso de aplicaciones tecnológicas y el servicio de otros medios de transporte han contribuido a la reducción de estos delitos.

La otra cara

No obstante, las cifras de la Policía Nacional evidencian que el hurto a manos de supuestos taxistas sigue siendo un dolor de cabeza para los bogotanos. Entre enero y marzo de este año se registraron 64 robos y 38 de ellos fueron cometidos contra los pasajeros (11 con el uso escopolamina; 10 con objetos conduntendes; ocho con arma de fuego; ocho con arma blanca; y 27, sin  armas).

A pesar de esto, Francisco Javier Camargo, líder de los taxistas, destaca la reducción en los delitos y asegura que el gremio está trabajando para reforzar las medidas de seguridad, tanto para los conductores como para los pasajeros. “Además, estamos comprometidos con la red de apoyo a la Policía para denunciar todos esos crímenes que se producen no solo de manera interna, con los delincuentes que utilizan los taxis para hacer sus fechorías, sino frente a otros delitos como el hurto a personas, a residencias y a entidades bancarias”.

Sin embargo, las autoridades destacan que el denominado paseo millonario no solo es cometido por personas que se hacen pasar por taxistas. El último caso es el de la banda de los Class Micos, capturada por la Sijín en marzo. De acuerdo con la investigación, los presuntos delincuentes se movilizaban en vehículos particulares, marcaban a sus víctimas, que se movilizaban en autos lujosos, y las cerraban en callejones oscuros para intimidarlas con armas de fuego y robarlas. (LEA: Los Class Micos: después de robar a sus víctimas les daban para el taxi)

Las autoridades les recomendaron a los ciudadanos que viajan en taxi tomar medidas como hacer fotografías de las placas y de las fichas del conductor, y solo abordar vehículos pedidos a través de las líneas autorizadas y plataformas tecnológicas. Y en los otros casos, la clave para atacar este tipo de delitos, dice la Policía, debe tener dos componentes: prevención y denuncia por parte de la ciudadanía.

 

 

 

 

*El próximo 11 de mayo se estrenará la película “El caso Watson”, basada en la investigación en contra de la banda que le quitó la vida al agente de la DEA James Terry Watson en medio de un paseo millonario, en hechos ocurridos el 21 de junio de 2013. 

 

 

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