'Pedro Gómez afectó el patrimonio'

Al proyecto Serranías de los Nogales, ubicado en el barrio Los Rosales, se le atravesó un obstáculo: la conservación del antiguo Gimnasio Femenino.

El proyecto Serranías de los Nogales fue suspendido en enero de este año por la Corte Constitucional. / David Campuzano

Los planes de Pedro Gómez no están saliendo bien: la aspiración de construir 60 apartamentos en tres torres de ocho pisos en el exclusivo sector de Los Rosales se retrasó más tiempo de lo previsto. Al fallo de la Corte Constitucional que suspendió el proyecto se suma un concepto del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) que concluye que las obras que adelantó la firma inmobiliaria en los últimos tres años afectan el patrimonio cultural. Este concepto técnico llega en momentos en que Gómez espera que la Sala Plena de la Corte se pronuncie a su favor o que el Consejo de Estado acepte el recurso de nulidad para continuar con la obra.

Serranías de los Nogales es un proyecto inmobiliario que inició en 2009 y fue financiado por la firma Pedro Gómez & Cía. y la caja de compensación Colsubsidio. Está ubicado en la calle 79B con carrera 4ª y tiene un costo cercano a los $145.000 millones (el costo de cada apartamento superaría los $2.500 millones). La obra de cimentación y estructura se encuentra construida en el 96%, sin embargo, Gómez no ha podido concluirla porque, según la Corte Constitucional , el terreno donde se adelanta la obra está destinado sólo para edificaciones educativas o culturales.

En el lote en donde se adelantaba el proyecto está el antiguo Gimnasio Femenino, también conocido como Instituto Colsubsidio de Educación Femenina, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1997. La edificación, que fue construida en 1944, debe conservar o recuperar su estructura original y no puede ser demolida. Cuando Pedro Gómez & Cía. empezó a construir las torres de apartamentos se comprometió a preservarla.

Sin embargo, el concepto presentado el 3 de abril por el IDPC señala que “se adelantaron demoliciones, excavaciones y desmontes de estructuras de cubierta sin tener en cuenta el sistema constructivo original de la edificación”. De acuerdo con la visita técnica que adelantó el instituto, “fueron demolidos entrepisos, muros y escaleras originales; se afectaron los cimientos, la cubierta original fue retirada casi en su totalidad y no se evidencian amarres entre los elementos portantes”.

Pese a que voceros oficiales de la firma Pedro Gómez & Cía. le dijeron a este diario que “la fachada del segundo y tercer piso se encuentra completamente suelta y la estabilidad del edificio se encuentra en riesgo por la suspensión de la obra”, el informe sostiene que el riesgo que corre el inmueble no está directamente relacionado con esa razón.

Durante la visita técnica, según el informe, “se observó que los trabajos adelantados sobre el bien cultural generaron un alto grado de vulnerabilidad. La intervención no estaba ajustada a la técnica y métodos de conservación de un BIC”. El concepto, que está firmado por la directora del IDPC, María Eugenia Martínez, agrega que “se comprobó que se adelantaron obras sin la correspondiente autorización del Instituto de Patrimonio. De hecho, fueron negadas mediante la resolución 866 de 2013”.

El concepto del Distrito cita el informe presentado por la empresa Ingeología Ltda., el cual señala que la “ejecución simultánea de diferentes frentes de obra ocasionó la vulnerabilidad de todo el sistema, situación agravada con la suspensión de obras”. Además, el IDPC sostiene que “los planos de la licencia de construcción del 9 de febrero de 2011 no contienen los sellos de aprobación del Instituto, lo que quiere decir que para la aprobación del proyecto en la curaduría se presentaron planos diferentes”.

Lo que podría ser más perjudicial para Pedro Gómez es que, además de perder la inversión en Serranías de los Nogales, tenga que pagar una sanción, como lo señala el concepto del IDPC: “El desmonte de los entrepisos y la cubierta se ha realizado sin los cuidados que debe tener un bien cultural. Los daños al patrimonio cultural, según las leyes 388 de 1997 y 11885 de 2008, son sancionables”.

En caso de que se demuestre que la firma inmobiliaria modificó la estructura del colegio sin la respectiva autorización, la multa podría variar entre 200 y 500 salarios mínimos legales vigentes. Por el momento, el IDPC trasladó el documento a la Alcaldía Local de Chapinero, “con el fin de que se proceda a aplicar las sanciones urbanísticas por el deterioro que presenta el inmueble”.

Pedro Gómez & Cía respondió que “todas las intervenciones en el bien de interés cultural se han realizado conforme las autorizaciones dadas por el Instituto de Patrimonio y la licencia de construcción. Se solicitó desde el inicio de las obras un acompañamiento del Instituto, sin que se haya accedido a nuestra solicitud. El riesgo de inestabilidad de la estructura surge de las decisiones judiciales, que de manera intempestiva ordenan la suspensión de una obra debidamente licenciada”.

Por otra parte, el Distrito autorizó obras de mitigación en la zona para evitar “riesgos de deslizamientos y garantizar estabilidad del espacio público”. Según un concepto del Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger), en el lugar se debe adelantar un plan de mitigación para garantizar la estabilidad y seguridad de las edificaciones al interior del predio y demás infraestructuras vecinas.

Sin embargo, para adelantar las obras, la firma debe contar con un plan de manejo de tráfico autorizado por la Secretaría de Movilidad, entidad que le respondió a este diario que “no ha recibido ninguna solicitud por parte de la compañía”. Mientras se resuelve el lío jurídico que tiene en vilo el proyecto Serranías de los Nogales, Pedro Gómez evalúa si construye un colegio o un centro cultural en la zona del antiguo Gimnasio Femenino.

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