La pelea en el Centro Democrático es ahora por plata

La pugna para definir la lista oficial al Concejo de Bogotá ha desatado una lucha interna en la que hay acusaciones por mala destinación de fondos.

 De cara a las elecciones regionales, en lo único que están de acuerdo los miembros del Directorio de Bogotá del Centro Democrático es en que el expresidente Álvaro Uribe es quien tiene la última palabra. De resto, lo que se vive es una lucha por el poder con intrigas y denuncias donde hay dos elementos de fondo: los cupos en la lista cerrada que presentarán para el Concejo de Bogotá y el dinero de la reposición de votos de las pasadas elecciones a la Cámara.

El pleito por las curules es bien conocido. Están claros los bandos: Miguel Uribe y Maria Fernanda Cabal. Ambos buscan incidir en la definición de la cabeza de lista e incluir sus fichas en la lista cerrada de aspirantes que presentarán al Concejo de Bogotá. Los nombres van y vienen. Sin embargo, saben que los candidatos definitivos se conocerán el 24 de mayo en la convención del movimiento.

Como hechos recientes, se tiene la renuncia de Miguel Uribe Londoño, a la Presidencia del directorio Distrital (que no ha sido aceptada) y una carta que circula entre algunos miembros del partido en la que un grupo, que se autodenomina militantes preocupados, hace una serie de señalamientos por el manejo del dinero de la reposición de votos de las pasadas elecciones al Congreso. La lista de candidatos del Centro Democrático a la Cámara de Representantes por Bogotá obtuvo 317.898 votos. Por la tarifa por reposición de voto que fijó el Consejo Nacional electoral ($4.726 por voto), el Directorio Distrital recibió casi $1.500 millones. Según las denuncias, no se respetaron los acuerdos sobre la distribución de los recursos.

La denuncia tiene fecha del 28 de abril y está dirigida a Zaida Barrero, veedora Distrital del Centro Democrático. “Informo la grave situación que se está suscitando en el Centro Democrático en Bogotá, por motivos individualistas y la falta de moralidad y principios de algunos de los miembros del Directorio Distrital, lo que está acabando con la fe de los militantes que confiaron su voto el año anterior para las elecciones de Congreso y que ahora están dudosos en apoyar las listas locales y de Alcaldía en el año 2015”, empieza el documento.

La queja apunta a Miguel Uribe Londoño y a Juan Gabriel Castaño, quienes manejaban la cuenta desde donde se movió el dinero de la campaña a la Cámara. Señalan que, pasando supuestamente por encima de los acuerdos, asumieron la distribución de los recursos de la reposición de votos. Además, que hicieron pagos a personas que no estaban autorizadas y gastos en asuntos poco fructíferos para la campaña. “Confiaron en él (Castaño) la distribución legal y justa de acuerdo con los aportes que realizaron los renglones 1, 4, 5, 6 y 7 de la lista. El séptimo manejó los recursos individualmente y la tercera no aportó ni plata ni trabajo”, dice la carta.

Relatan que a pesar de acuerdos como que se debía repartir el dinero entre los que aportaron a la campaña en especie, dinero y trabajo político; que se le iba a pagar a los que trabajaron gratis durante un año y cubrir las facturas (que debían ser aprobadas por todos los aportantes), y se debía dejar una reserva para financiar la campaña local de este año, “al recibir los recursos no quisieron (ni Uribe, ni Castaño) reunirse con los candidatos y de manera abrupta decidieron cómo distribuir los recursos”.

Según el documento, que aclara que son cifras aproximadas, entre 13 personas se distribuyeron casi $1.050 millones, encabezando María Fernanda Cabal (1 de la lista a la Cámara) quien recibió $240 millones; Esperanza Maria Pinzón de Jiménez (2 en la lista), con $200 millones, y Javier Santiesteban (7 en la lista) y su asistente Juan Carlos Montaña, que entre ambos recibieron $150 millones. Seguidos a estos estarían Miguel Uribe y Juan Gabriel Castaño, con $100 millones cada uno.

Entre estos cinco, según el documento, se quedaron con la mitad de la reposición de votos. Cuestionan el supuesto pago a Uribe y a Castaño, ya que “ninguno aportó, que ninguno fue candidato y que los dos recibieron pagos durante la campaña para ellos y sus amigos cercanos. Ahora están manejando el directorio distrital y la campaña de la Alcaldía a su antojo”.

La carta concluye: “Con mucho aprecio y preocupación, unos militantes del Centro Democrático en Bogotá, que buscan que la verdad y la justicia salgan a la luz. Que por el bien de la ciudad y del partido de la mano firme y el corazón grande alejen a estos dos personajes que le han hecho daño a la credibilidad de las personas humiles y siempre creyentes del uribismo que quieren trabajar por un cambio”.

Todo está en orden

 

El Espectador consultó a Zaida Barrero, veedora distrital del Centro Democrático, quien indicó que había escuchado del documento, pero que no lo conoce a fondo. Sin embargo, aclaró que “en el partido hay inconformidades como las que existen en todos los partidos y entre los que hacen política, pero es algo que se puede solucionar. Voy a leer la queja para saber bien en qué consiste. En lo posible, buscaremos solucionar cualquier problema de la mejor manera, porque estamos en un proyecto mucho más grande que requiere el esfuerzo de todos y es llevar a Francisco Santos a la Alcaldía”.

Frente a las inconformidades por la forma como se distribuyeron los dineros de la reposición de votos, señaló la veedora del partido que hubo rendición de cuentas y todo salió bien. “Fue una rendición maravillosa. Tuvimos una reunión importante y luego de examinar las cuentas, las cuales están a disposición de todos los interesados, no hubo sombra de duda. De eso puede dar cuentas el director del partido, que estuvo con nosotros y vio que todo estuvo dentro de la mayor claridad”.

Finalmente, ante la renuncia del presidente del directorio distrital la semana pasada, expresó que es una decisión que tomarán las directivas. “Soy apenas una veedora y creo que ellos, en su leal saber y entender, tomarán las decisiones que consideren importantes”. Este diario intentó comunicarse con Miguel Uribe y algunos de los representantes a la Cámara del Partido, pero no se pudo establecer comunicación.

Distribución de los recursos

Esta fue la supuesta distribución de los recursos de la reposición de votos, según la denuncia que quedó en manos de la veedora del Centro Democrático.
- Maria Fernanda Cabal (número 1 en la lista) ->$240 millones
- Esperanza de Jiménez (número 2) -> $200 millones
- Miguel Uribe -> $100 millones
- Juan Gabriel Castaño -> $100 millones
- Javier Santiesteban (número 7) -> $100 millones
- Liliana Alfonso (número 6) -> $70 millones
- Juan Carlos Montaña, asistente de Santiesteban -> $50 millones
- Tatiana Cabello (número 3) (no hizo aportes) -> $50 millones
- Samuel Hoyos (número 5) -> $50 millones
- Edward Rodríguez (número 4) ->  $30 millones
- Osvaldo Parada (candidato al Senado) -> $25 millones
- Miguel Fierro (número 17) -> $20 millones
- Carolina Villegas (candidata al Senado) -> $10 millones

* Y otras cuentas y facturas de deudas que no están muy claras, dice la denuncia.