Manifestaciones en la Santamaría se permitirán, pero a una “distancia prudente”

El alcalde Enrique Peñalosa precisó su decisión de restringir las movilizaciones de antitaurinos, pues prohibirlas del todo hubiera significado quebrantar un derecho constitucional.

Cristian Garavito - El Espectador.

El regreso de las corridas de toros a Bogotá quedó en un segundo plano luego de las fuertes protestas en inmediaciones de la Plaza la Santamaría, que tras insultos, botellazos, golpes y gases lacrimógenos dejó un saldo de cinco capturados, once heridos y siete conducidos a la UPJ. La violencia que se presentó en el sector de San Diego, en el centro de Bogotá, obligó al alcalde Enrique Peñalosa a tomar medidas para evitar que el próximo domingo, día de la segunda corrida de la temporada, se presentaran excesos similares, o aún peores, en los alrededores del escenario. Fue así que, tras informar que aumentaría la presencia policial en el lugar, Peñalosa terminó el lunes anunciando que no permitiría las manifestaciones antitaurinas para evitar actos violentos en las calles aledañas a la Plaza de Toros. (Lea: Distrito prohíbe manifestaciones antitaurinas para evitar violencia el próximo domingo)

Pero, tras el anuncio, al burgomaestre le llovieron cientos de mensajes, unos a favor y otros en contra, como cada vez que trina algo desde su cuenta personal de Twitter. Las respuestas eran principalmente de opositores a la fiesta brava, pero también de varios de sus seguidores, que en concreto le reprocharon a Peñalosa el haber omitido una concesión constitucional, y le hicieron caer en cuenta que la movilización es un derecho fundamental, por lo que censurarlas parcialmente estaría atentando contra ese derecho.

Y para concluir la discusión con un acto salomónico, la decisión del Distrito fue permitir las movilizaciones antitaurinas, pero a una distancia prudente de la Plaza de Toros, pues sin duda esto podría terminar en choques como los que se presentaron el pasado domingo. “Para proteger integridad de todos los ciudadanos, solo permitiremos manifestaciones a una distancia prudente del acceso a Plaza Santamaría”, trinó Peñalosa desde su cuenta, recibiendo una vez más miles de mensajes de apoyo y rechazo por la determinación.

Aunque quizá no era lo que esperaban, la decisión de la Alcaldía da una esperanza a los grupos animalistas y antitaurinos que desde ya preparan la forma de movilizarse y manifestar su inconformismo con la práctica taurina. A su vez, es motivo de preocupación para los amantes de la lidia, que consideraron un acto de sensatez la restricción de las protestas en cercanías a la Plaza, debido a las múltiples amenazas contra su integridad.