Peñalosa designa a Mauricio Uribe en la dirección del Instituto de Patrimonio Cultural

El alcalde de Bogotá y Uribe harán una identificación de lo que es realmente patrimonio de Bogotá.

Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte.

El patrimonio de Bogotá es de los más ricos de todo el país. Sin embargo, el cuidado que le dan los habitantes a los símbolos de la capital del país no es suficiente, tal vez por la poca conciencia que existe en torno a la preservación de las propiedades que acoge la ciudad. Ese será el principal reto de Mauricio Uribe, el nuevo director Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC), designado este miércoles por el alcalde Mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa.

Según indicó la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, el nuevo director del IDPC, arquitecto de la Universidad de los Andes, es experto conservación y protección del patrimonio. Uribe, especialista en restauración de monumentos de la Universidad la Sapienza de Roma, también se desempeñaba en el Ministerio de Cultura antes de su nombramiento.

En la primera intervención en su cargo, Uribe aseguró que el patrimonio es una oportunidad para el desarrollo de Bogotá. Por este motivo, el nuevo integrante del gabinete distrital, indicó que su apuesta principal será la de crear y fortalecer la conciencia de los bogotanos sobre el cuidado de patrimonio como los cerros orientales de la ciudad y el río Bogotá, símbolos naturales de la ciudad.

El alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, manifestó a su turno que junto a Uribe harán una identificación de lo que es realmente patrimonio de Bogotá, con el fin de que a dichos elementos y prácticas se les garantice su conservación, y de esta forma evitar el deterioro de tantos espacios.

Debemos darle margen a la creatividad para que se hagan cosas distintas y conservar lo que sí es patrimonio para cuidarlo de verdad y evitar su deterioro”, aseguró el mandatario distrital, quien indicó durante la posesión de Mauricio Uribe, que con la identificación que realicen, lograrán que los recursos sean destinados realmente a los que se debe conservar.