Peñalosa: seis meses de avances y pendientes

El alcalde de Bogotá ha tomado decisiones que, aunque impopulares, son acordes con su visión de ciudad. Sin embargo, falta mucho para convertirlas en éxitos.

Gustavo Torrijos
Gustavo TorrijosEl alcalde Enrique Peñalosa lleva medio año de su segunda Alcaldía.
Golpe en el Bronx
Avance: La intervención le puso fin a la concentración de narcotráfico, tráfico sexual, consumo de drogas, habitantes de calle y juego ilegal, que habían convertido al Bronx en la olla más grande de Bogotá. El pasado 28 de mayo fueron rescatados de allí, de acuerdo con la Alcaldía, 136 niños, niñas y adolescentes, y desde entonces el Distrito ha atendido a 1.900 habitantes de calle en hogares de paso y centros especializados. Posteriormente intervino, de forma similar, las ollas de Cinco Huecos y San Bernardo, cercanas al Bronx.
Pendiente: El golpe contra la inseguridad fue positivo, pero aún existen otras ollas en diferentes sectores de la ciudad. También quedó en evidencia la necesidad de una política integral para atender a los habitantes de calle, sobre todo porque quienes vivían en el Bronx se dispersaron. No es claro cuántos hay y eso dificulta la aplicación de cualquier política. El censo más reciente, de 2011, concluyó que en ese entonces había 9.614. Se planea uno nuevo para 2017.
 
Empresa Metro
Avance: El Concejo aprobó el proyecto para crear la empresa Metro, requisito del Banco Mundial para facilitar la gestión de esa megaobra. El alcalde anunció la licitación de la primera parte de la primera línea (suroccidente-centro) a comienzos de 2017. La operación comenzaría en 2020.
Pendiente: Debe cumplir este año con la terminación de diseños para el metro elevado (que modifican los ya existentes) para cumplir con la apertura de la licitación en 2017. Está por verse si le salen los planes de financiación. La razón es que cuando le pidió al Concejo que aprobase la empresa Metro, también solicitó que lo autorizaran a comprometer vigencias futuras por $4,1 billones para costear la obra. La Contraloría, en un concepto del 20 de mayo, recordó que, por ley, las vigencias futuras sólo pueden ser aprobadas para obras que cuenten con estudios de detalle, y en este caso sólo las tendría el metro subterráneo, no el elevado. El representante a la Cámara Germán Navas (Polo) interpuso una denuncia penal por eso.
 
Rutas del SITP
Avance: Según comunicado del Distrito, Peñalosa ya “salvó el SITP del colapso”, pues les declaró el incumplimiento del contrato a Coobús y Egobús, los operadores que tenían 30 % de rutas de buses azules (Suba Centro, Fontibón y Perdomo). Estas empresas, que asociaban pequeños propietarios, no tuvieron cómo cumplir con la cantidad de buses para cubrir las rutas. Ambas le generaban pérdidas al sistema por $2.000 millones diarios.
Pendiente: Está por verse si el SITP saldrá realmente de su crisis. El Distrito debe tomar una decisión para garantizar, en el largo plazo, la operación de buses en las zonas que les correspondían a Coobús y Egobús, y eso lo logrará mediante una licitación en la que se adjudiquen esos sectores a un nuevo operador. Por el momento siguen los buses viejos con el letrero de “SITP Provisional”, y Peñalosa debe decidir si mantiene ese esquema mientras adjudica la licitación, o distribuye estas zonas entre los operadores que siguen en el sistema.
 

Espacio público
Avance: A partir de acciones puntuales, el alcalde ha avanzado en su intención de volver a Bogotá una ciudad en la que los peatones caminen sin obstáculos y por espacios más limpios. Muestra de ello son las intervenciones en la calle 72 (300.000 caminantes diarios), la calle 19, la carrera 30 con calle 10 y los alrededores de la estación de Transmilenio Transversal 92 (Suba). A eso se suman la limpieza en sectores como el Eje Ambiental, la Séptima entre calles 10 y 26; la carrera 15 entre calles 72 y 100.
Pendiente: El alcalde, por medio del IPES, deberá garantizar que el futuro de los vendedores informales desalojados de esos sectores no quede a la deriva. La reacción de ellos contra las medidas del Distrito (marchas, acciones judiciales y alianzas con políticos opositores) fue la consecuencia más visible, y ahora se aprestan a recoger firmas para presionar un encuentro con el mandatario que les permita plantearle sus inquietudes y escuchar las propuestas que tiene la administración para ellos.

Vender la ETB
Avance: El Concejo aprobó la solicitud del alcalde para vender la participación que tiene el Distrito en la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB), que llega a 86,5 %. El argumento de Peñalosa es que la compañía está en un sector de grandes competidores en el que no ha logrado alcanzar una porción de mercado importante y, en esa medida, pone en riesgo el presupuesto público. También hará el negocio con el fin de conseguir recursos que le permitan invertir en obras de infraestructura.
Pendiente: Apenas comienza el proceso, que puede tardar más de un año. Los opositores, tanto de sectores partidistas como de trabajadores, organizan nuevas movilizaciones y acciones judiciales que prevén un panorama político tenso en el mediano plazo. Como el alcalde venderá, tiene el reto de hacerlo a un precio que no dé lugar a dudas

Reforma de salud
Avance
: El Concejo aprobó la reforma para cambiar la administración de los 22 hospitales públicos, que quedaron bajo el mando de cuatro gerentes. Los objetivos son ahorrar gastos y crear una empresa logística que se dedique, por ejemplo, a comprar medicinas, para separar de esas labores a los gerentes. El Distrito también finalizó un contrato mediante el cual vinculaba 80 ambulancias privadas a la red pública. La idea es que las urgencias domésticas las atiendan los vehículos de las EPS de los pacientes, y los oficiales se encarguen de lo que ocurra en el espacio público.
Pendiente: Las cuatro gerencias apenas comienzan a trabajar y aún hay que esperar la creación de la empresa logística. El coco sigue siendo la EPS Capital Salud, que en su mayoría es del Distrito y tiene un millón de afiliados, que sufren porque no les entregan medicamentos. El Distrito dice que se dará la pela por salvarla, pues tiene un déficit cercano a medio billón de pesos, pero eso no será en el corto plazo. Las críticas a la decisión sobre las ambulancias le apuntan a que está por verse si las EPS cumplen con la atención de urgencias.