"Peros" a realización de Alimentarte en El Virrey

Aunque el festival gastronómico Alimentarte celebra su edición número 12, las quejas de los vecinos por el deterioro del Parque El Virrey por este evento, no paran.

Parque El Virrey. Archivo

Alimentarte se convirtió en uno de los eventos más queridos por los capitalinos. No solo porque con él se recaudan fondos para la Fundación Corazón Verde, que apoya la educación de hijos de policías fallecidos, sino porque también es el festival gastronómico más importante de la ciudad.

Sin embargo, no todos están de acuerdo con su realización en el Parque El Virrey. Los vecinos del sector aseguran que cada vez que se hace, el gran perjudicado es el corredor ecológico.

Para la Asociación de Residente del Chicó (ARCHI), la cantidad de visitantes del festival acaba con la grama del parque, cuya recuperación puede durar entre 40 y 60 días. Incluso, según ellos, a veces se remueven árboles para ubicar las carpas. Además, los olores a aceite, basuras y comida son insoportables. También, les preocupa la manera cómo se organiza este evento, pues este fin de semana hubo un incidente con una carpa que se quemó.

“Esta asociación no quiere acabar el festival, sino que se haga en otro espacio que no afecte al medio ambiente. Hay otros lugares, como la Plaza de los Artesanos o Corferias, donde también se puede hacer”, agrega Beatriz Arango, presidenta de ARCHI.

Son varias las herramientas jurídicas que los vecinos han utilizado para que no se hagan más eventos en el Parque El Virrey. La lucha jurídica comenzó en 2006, cuando el Consejo de Estado, a través de una acción de cumplimiento pidió al Instituto de la Recreación y el Deporte (IDRD) abstenerse de prestar el corredor ecológico para actividades que no sean para la recreación pasiva o para eventos diferentes a los educativos de sensibilización y participación ambiental.

Sin embargo, han pasado nueve años en los que se realizan todo tipo de eventos, no solo Alimentarte. Por esto, hace un año, los vecinos del sector interpusieron una acción popular para detener este tipo de evento, pues según ellos el festival gastronómico Alimentarte afecta el corredor ecológico de la ronda, que de acuerdo con la reglamentación, es el área de 15 metros, aproximadamente, a los dos lados del canal. Pero hasta ahora, de acuerdo con la versión de los vecinos, no hay ningún resultado.

Lo curioso para esta asociación es que la Secretaría de Ambiente o el IDRD no hayan tomado cartas sobre el asunto, cuando el año pasado el Distrito publicó el decreto 599 de 2013, en el que prohíbe la realización de aglomeraciones en las zonas que hacen parte de la Estructura Ecológica Principal (EEP), a la cual pertenece el Parque El Virrey. El año pasado el festival recibió a 4.000 personas y el lugar no dio abasto. ARCHI afirma que los visitantes se sentaron alrededor del canal, en donde realizaron picnics improvisados.

“En las estructuras ecológicas que cumplen una finalidad ambiental pasiva y paisajística o que sirven como corredores verdes urbanos, como las rondas de ríos y canales, y las reservas forestales no se podrá autorizar la realización de aglomeraciones sin importar su complejidad”, dice el decreto.

Los vecinos aseguraron que mientras esté en sus manos ayudarán a proteger esta zona verde. “ARCHI seguirá trabajando en la protección del Corredor Ecológico de Ronda Parque El Virrey que hace parte de la Estructura Ecológica Principal (EEP) de la ciudad para que continúe prestando sus servicios ambientales, especialmente en esta época que tenemos conciencia de los efectos del cambio climático”, emitieron en un comunicado.

Para Cristina Botero, Directora de la Fundación Corazón Verde, aunque el parque tiene un sector de protección donde se encuentra la ronda hidráulica y una zona de manejo y preservación ambiental, hay otra parte en la que sí se pueden realizar este tipo de actividades. “El Consejo de Estado aseguró que no se puede utilizar las zonas inundables, que debía establecer el Acueducto de Bogotá. Ya se anunciaron cuáles eran y Alimentarte no se realiza en esas zonas. Las personas que se hacen alrededor del canal solo se sientan a comer, lo que se considera como una actividad pasiva, es decir permitida”, agrega Botero.

Así mismo, aseveró que la fundación cumple con entregar el parque en buen estado y que en los 12 años que lleva el festival, el Distrito jamás ha cobrado una póliza por incumplimiento. “Si nosotros lo entregáramos en mal estado, las autoridades jamás nos volverían a prestar el sitio. Para nosotros el parque es un activo fundamental para la ciudad y no lo pondríamos en riesgo. Cada vez nos ajustamos más a las reglas, que son muy estrictas”, afirma la directora.

Por último, Cristina Botero asegura que han intentado reunirse con los vecinos del sector, a través de las reuniones del IDRD, pero no han asistido. Hoy invita a las organizaciones que están en contra de que la locación del festival, a cooperar con esta causa.

Ante la inconformidad de los vecinos, la Secretaría de Ambiente se comprometió a “realizar diversas actividades pedagógicas para que los asistentes aprendan a cuidar el medio ambiente capitalino”. La entidad fue enfática en que la Fundación Corazón Verde debe entregar el parque como lo encontró. De hecho, dijo que “vigilará bajo lupa” el desarrollo del evento.

De acuerdo con la Secretaría, la Fundación “está obligada a demarcar la ronda hidráulica y la zona de manejo y preservación ambiental, con el fin de hacer uso adecuado del área. Deberá instalar dos puentes peatonales provisionales para garantizar las medidas de protección”. De lo contrario, la organización estaría incumpliendo con la orden judicial emitida por el Juzgado 15 Administrativo de Descongestión del Circuito de Bogotá el 22 de agosto de 2013.

El tribunal estableció que se deberán adoptar de manera inmediata “tendientes a preservar la diversidad e integridad del ambiente, el manejo y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales distritales y la conservación del sistema de áreas protegidas, de manera especial del corredor ecológico Parque El Virrey”.

Como medidas complementarias, la Secretaría de Ambiente enviará funcionarios para que revisen las actividades e implementará “una estrategia pedagógica para valorar el patrimonio natural y cultural del parque ecológico”.

 

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