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hace 13 horas

Personería denunció grave situación en Hospital de Engativá

Según el ente de control, el centro médico presta servicios de salud estratificando al usuario.

Una veeduría de la Personería de Bogotá revela, entre otras irregularidades, que entre 2010 y 2011, el Hospital de Engativá, ESE de II nivel, canceló por el mecanismo jurídico de transacción, obligaciones y actividades una suma aproximada a los $13.000 millones sin los requisitos de disponibilidad ni de registro presupuestal incurriendo en “hechos cumplidos”; también, que 99% de los contratos de prestación de servicios, revisados por la Personería distrital, es celebrado en forma continua y sucesiva con el mismo objeto y soportado con la misma solicitud de justificación.

Encontró, además, que los medicamentos vencidos, el hacinamiento en urgencias, el descuido en mantenimiento de la planta física y equipos, la desidia en el archivo, una nómina paralela y el nulo control interno de gestión efectuado a través de la Oficina de Gestión Pública de Autocontrol, son la constante en el funcionamiento de un hospital con apenas 10 años de actividades.

Contratación

El 99% de los contratos de prestación de servicios revisados por la Personería es celebrado en forma continua y sucesiva con el mismo objeto, soportados en la misma solicitud de justificación, lo que va en contravía de la Sentencia C-614 de 2001, que prohíbe la celebración de contratos de prestación de servicios para ejercicio de funciones de carácter permanente. Además se realizan contratos de prestación de servicios continuos con un único requerimiento o justificación, es decir, no se actualiza para posteriores contratos con la misma persona.

Estos contratos con cumplimiento de plazo de ejecución no se encuentran liquidados y en las carpetas revisadas no se observó documento que dé cuenta del informe mensual sobre su ejecución, y en la mayoría de los contratos el plazo de ejecución estipulado y el valor mensual difiere ostensiblemente del señalado en la necesidad sin que se halle explicación alguna del cambio”, dice el informe del ente de control.

“Teniendo en cuenta el número de personal contratado bajo la modalidad de prestación de servicios (826), frente al número de funcionarios de planta (439), se infiere la existencia de una planta paralela al doblar el personal contratado mediante Prestación de Servicios a las personas de planta”, agrega la Personería.

Otra situación que se presenta es el de la Tercerización ya que el Hospital ha entregado para el uso y explotación de terceros la infraestructura, muebles, elementos y equipos técnico-científicos bajo la figura de contratos de prestación de servicios, en algunos de ellos, sin cobro de arrendamiento, con el argumento de ser un servicio público, al cual le debe dar continuidad.

“También se observa que los contratos de suministro y prestación de servicios son realizados, por lo general, con los mismos proveedores, lo que va en contravía del Manual de contratación de la ESE, en lo relacionado con las cuantías y requisitos establecidos para la celebración de contratos. Dada la cuantía de todos los compromisos cancelados, se colige que el mecanismo de la transacción es de normal uso por el Hospital de Engativá II Nivel ESE, como medio de contratación”.

Llaman la atención dos casos específicos, un contrato con la “Cooperativa médica de Trabajo Asociado Girardot” donde se observó que mediante Contrato de Transacción No. 3026-10 del mes de septiembre ya se había cancelado parte de las obligaciones a través del Contrato de Transacción No. 3061-10, lo que evidencia pagos repetidos del mes de septiembre por un valor $90 millones; mientras que en la ficha de conciliación con la firma “Cardioglobal Ltda.” (con sede en Soacha, Cundinamarca), se especifica que la deuda es de $469.428.964.00, y el Contrato de Transacción No. 3063 de marzo 3 de 2011, se hizo por un valor de $204.428.964.00., sin que aparezca documento alguno que justifique la diferencia entre lo adeudado y lo pagado.

Medicamentos

El estudio hecho por el ente de control muestra que el Hospital de Engativá, a través de la figura de Contrato de Suministro, entregó a “Pharma Express S.A”, las farmacias ambulatorias para dispensar medicamentos, situación que es aprovechada por éste para distribuir medicamentos cercanos a la fecha de vencimiento sin objeción alguna por parte del Hospital.

“Al hacer un sondeo entre dos contratos de medicamentos 1948 de 2011 celebrado con “Rafael Salamanca –Depósitos de Drogas Boyacá” y el 2845 de 2011 con “Pharma Express S.A”, se observa una notoria diferencia de precios para medicamentos iguales. Por ejemplo, el Acetaminofén de 150 mg. Jarabe por 60ml tiene un costo de $575 en un contrato y $1.193 en el otro”.

En los procesos que se revisaron por parte de la Personería se observó que la Subgerente Administrativa y Financiera suspendió términos procesales por motivos netamente personales sin que sean causales que estén contempladas en la ley para ello. Igualmente, no se evidenció que la Oficina de Gestión Pública y Autocontrol evalúe de manera integral la eficiencia, eficacia y efectividad de la gestión a cargo de cada una de las áreas o dependencias del Hospital como lo estipula la Ley 87 de 1993. No se toman medidas respecto al incumplimiento de los términos dados para la presentación de planes de mejoramiento frente a los hallazgos evidenciados en las auditorías realizadas.

Otro de los hallazgos que encontró la Personería Distrital fue un Tomógrafo de 64 cortes que con sólo tres años de uso ya está dañado. Lo curioso es que el daño ocurrió durante 2010, año en que IDIME (a través de la figura de prestación del servicio de apoyo diagnóstico en el área de radiología, tercerización) lo operó al 100%, a pesar de las advertencias de la entidad hospitalaria. “Sorprende la omisión por parte del Hospital, al tener pleno conocimiento de las malas condiciones de temperatura en que venía siendo trabajado el equipo y también que IDIME, firma experta en el tema, haya manejado este aparato del Hospital olvidando las condiciones ambientales especiales para el manejo de los mismos”.

La situación que se presenta ahora es que el Hospital de Engativá debe asumir el costo de la reparación del Tomógrafo con el argumento de ser un daño causado por deterioro o cumplimiento de la vida útil del equipo, que fue dado al servicio en julio de 2008, por un valor de $1.568 millones de pesos.

También preocupa a la Personería de Bogotá que, cuatro años después de haber sido adquirido un Mamógrafo, junto al equipo Digitalizador, por una suma superior a los 587 millones de pesos, el equipo no esté al servicio de los usuarios y muchas de sus partes estén disgregadas en varias secciones del área de radiología. “Esta circunstancia puede representar un posible detrimento patrimonial, pues se recalca la destinación de unos recursos para un determinado fin sin que efectivamente éste se haya cumplido”.

Para completar el panorama, durante 2010 y lo transcurrido de 2011, el Hospital de Engativá II nivel ESE, ha pagado más de $395 millones por concepto de condenas administrativas impuestas por la Secretaría de Salud. De estas sanciones 85% corresponde a fallas en la prestación del servicio de salud.

Estratificación

En desarrollo de la Veeduría se evidenció que el Hospital de Engativá presta servicios de salud estratificando al usuario, pues mientras los que acuden a los servicios que genera consulta externa y urgencias, bajo la modalidad de las EPS-S, contratos Fondo Financiero Distrital, con los cuales se cubre la población vulnerable de Bogotá, son atendidos en unas instalaciones carentes de aseo, camillas deterioradas, largas filas, demora en la atención, maltrato por parte de facturadores, servicio de baño limitado y carente de total presentación para su uso, en contraste con el cuarto piso adecuado y acondicionado para la prestación del servicio de salud para los afiliados contributivos de la NUEVA EPS, en la que el aseo es impecable, mantenimiento excelente en las estructuras, ropa limpia y con existencia para el cambio necesario, habitaciones con televisor, etcétera, denotan la clara y significativa discriminación de los usuarios por razones de la “estratificación” que les ha endilgado el Hospital por ser POS-S.