Pese a la pandemia, la venta de vivienda en Bogotá supera las proyecciones

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Según el gerente de Camacol Bogotá Cundinamarca, Alejandro Callejas, la ciudad continúa en una senda de recuperación y está alcanzando niveles de venta similares a los de antes de la pandemia ¿por qué este apetito inmobiliario?

La economía ha sido uno de los rubros más afectados por cuenta del COVID-19. Sectores como la hotelería, el turismo y los grandes eventos han sido de los más impactados por el coletazo de la epidemia. Solo en Bogotá, indicadores como la tasa de desempleo (la cual en agosto fue de 20,5 %, que se traduce en 1 ’052.000 desocupados) muestra la difícil situación financiera por la que atraviesan muchas familias.

Sorprendentemente, la venta de vivienda en la ciudad ha superado las proyecciones hechas a principio de año, cuando comenzó la cuarentena. De hecho, su senda de crecimiento es tal, que incluso se acerca al punto de igualar los indicadores registrados antes de la epidemia.

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En entrevista con El Espectador, el gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca, Alejandro Callejas, explicó que en agosto la ciudad alcanzó un acumulado en ventas de vivienda de 23.035, es decir, 3.402 más de lo que se había proyectado. Al analizar el comportamiento en esta materia, en lo corrido del año, se evidencia que la capital arrancó enero y febrero con ventas promedio mensual de 4.850 unidades, en marzo esta cifra cayó a 1.855 y, en julio, se registró un pico de recuperación de 3.584. En agosto el consolidado fue de 2.686.

Al comparar el comportamiento que ha tenido el país y Bogotá, en los principales indicadores de construcción, en lo corrido del año, se evidencia que Colombia solo ha mostrado variaciones positivas en oferta de viviendas (con un crecimiento del 4,1 % con respecto a 2019), mientras que la capital lo ha hecho en oferta (15,9 % y ventas 3,2 %).

En Cundinamarca, según lo expuesto por Callejas, las proyecciones en venta de vivienda fueron superadas solamente en agosto con 2.331 unidades, alrededor de 300 más de las esperadas. “Habíamos estado muy cercanos todo el tiempo a lo proyectado, nos faltaba el centavo para el peso, pero en agosto se superó la meta”, dijo. Si se mira el año corrido, el departamento ha superado en 1.380 las unidades proyectadas, esto al consolidar 15.962.

En iniciaciones de vivienda, la capital también muestra indicadores que superan lo proyectado; en agosto se alcanzaron las 14.991, 1.378 más de las esperadas. En Cundinamarca el panorama es similar; al último mes se registraron 15.547 unidades, es decir, 1.519 de las proyectadas. “Aquí es cuando empieza a sentirse un jalonamiento fuerte de la economía, porque cuando usted inicia empieza a hacer la demanda de los insumos”, menciona Callejas.

¿Por qué este apetito inmobiliario?

Según el gerente de Camacol Bogotá - Cundinamarca, existen al menos dos elementos que podrían explicar esta rápida recuperación del sector de la construcción. El primero es lo que denomina como los “objetivos”, que son las tasas de interés bajas para compra de vivienda, los subsidios de ha brindado el Gobierno Nacional (tanto para vivienda VIS - que en Bogotá es la que no supera el tope de los 150 salarios mínimos - como No VIS - más de 150 salarios mínimos-) y una tasa favorable para personas en el exterior que quieren hacer un ahorro en el país.

En el segundo grupo se encuentran los “subjetivos” y esto estarían influidos por la cuarentena. “Después de permanecer aislados durante seis meses, donde la casa se ha convertido no solo en un espacio de vivienda, sino de trabajo y de compartir con la familia, esto puede hacer que la gente tome varias decisiones. La primera, es que si usted no tiene casa, pues que quiera tener una; y si tenía casa, pues mirar si puede encontrar una nueva para trabajar, o tener un espacio donde su familia pueda estar más tranquila”, comenta.

A esto también podría sumarse la variada oferta que en los últimos años ha venido consolidando la ciudad, ya que las viviendas VIS han pasado de ofrecerse solo en las periferias o municipios vecinos de la ciudad, a tener presencia casi que en todas las localidades de la ciudad, principalmente en Fontibón, Kennedy y Bosa.

El incentivo de 100.000 subsidios para vivienda no VIS, también es un indicador que le permite a Camacol vaticinar una creciente tendencia a la oferta y venta de vivienda, ya que estas ayudas se pueden aplicar en localidades como Santa Fe, Teusaquillo y Usaquén, entre otras.

Aún con todo y esto, Callejas cree que la ciudad podría tener un impacto mayor en materia de vivienda, y es que si se aprobaran todas esos planes parciales que están en vilo en el Distrito, no solo se podría continuar con la diversificación en la oferta de vivienda sino que podrían generarse unos 250.000 empleos directos, sin contar aquellos que hacen parte de la cadena de suministros para esta actividad.

Es por lo anterior que la construcción se ha pensado como uno de los pilares más importantes para la reactivación económica de la ciudad, ya que desde el Distrito también se ha propuesto la generación de 500.000 empleos a partir de la priorización de obras públicas.

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