Petro no podría declarar otro Día sin Carro

Abogada pidió la nulidad del decreto que declara el 22 de abril como nuevo Día sin Carro. Fenalco presentó tutela.

Mañana sería la segunda jornada del Día sin Carro de 2015 en Bogotá. /Archivo
A menos de 24 horas para el segundo Día sin Carro del año en Bogotá, ciudadanos y comerciantes acuden a las vías judiciales para frenar la iniciativa. Una demanda de nulidad, promovida por una abogada, y una tutela, por Fenalco, son los recursos con los que buscan suspender la medida. Ambos recursos tienen un punto común: el alcalde Gustavo Petro no tendría competencia para restringir de nuevo la circulación. El primero en oponerse fue Fenalco, que radicó una tutela ante un juzgado civil, al considerar que con la medida se estarían violando derechos fundamentales. Entre sus argumentos, uno reiterado: la jornada afecta la productividad de la ciudad, como quedó demostrado en la pasada jornada de febrero, cuando las pérdidas fueron de casi el 50%.
 
Juan Esteban Orrego, presidente de Fenalco Bogotá, recordó que la medida, de febrero, fue producto de una consulta popular, en la que se dejó claro que sería un día al año para carros particulares, excepto motos, y en un horario de 6:00 a.m. a 7:00 p.m. A pesar de esto, “ahora quieren repetir la medida, en horarios distintos e incluyendo vehículos que no estaban en lo acordado”, señaló.
 
A la tutela se suma la acción de la abogada Ximena Osorio Torres, profesora investigadora del Departamento de Derecho Público de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Javeriana, quien radicó ante la justicia administrativa una demanda para que anulen el decreto. Según dijo la demandante a Blu Radio, lo hizo en defensa del interés general, ya que considera que el alcalde Petro se está extralimitando en sus funciones. Según el documento, el decreto restringe un derecho fundamental como la libertad de circulación consagrado en la Constitución y esto sólo lo podría hacer el Congreso a través de una ley. La demanda es sólo contra la nueva jornada, ya que el Día sin Carro que se institucionalizó en febrero de cada año es producto de una consulta popular y, como lo determina la ley, es de obligatorio cumplimiento.
 
Adicional a esto, para la abogada, el decreto se expidió con falsa motivación, ya que el Distrito lo sustentó en la necesidad de mejorar el medio ambiente y, por un lado, la restricción de movilidad sólo se debe realizar para garantizar la seguridad y salubridad públicas, y por el otro, hay estudios que demuestran que el Día sin Carro en Bogotá no supone una significativa baja en contaminantes, como lo señala el estudio del profesor del Departamento de Ingeniería Química y Ambiental Luis Carlos Belalcázar, en el que explicó que las dos principales fuentes contaminantes del aire en Bogotá son el material particulado (producido por los buses y vehículos movidos por diésel) y el llamado ‘ozono malo’, que es una reacción química que se produce por la combustión de los vehículos de gasolina. 
 
“Se argumenta que el alcalde tiene la competencia derivada del Código de Tránsito. Sin embargo, el Código supone que se deben adoptar medidas para contar con una movilidad segura y la mayoría de accidentes son causados por vehículos de servicio público. Si lo que se quiere es reducir la contaminación, debe, dentro de sus competencias, tomar decisiones como renovar el parque automotor de los buses y el retiro de los que sobrepasaron su vida útil, la construcción de más ciclorrutas y brindar a la comunidad que transita por ellas la seguridad adecuada”. 
 
La demanda quedó en manos del Juzgado Primero Administrativo, que tendría que decidir hoy sobre la solicitud de medidas cautelares, en las que la abogada pide suspender el decreto del segundo Día sin Carro, “para proteger el derecho a la libertad de circulación, dado que la limitación sólo se puede hacer por ley y, por lo tanto, el alcalde es incompetente para hacerlo por decreto”, concluye. 
 
La Secretaría de Movilidad dijo que hablaría del tema hasta que sea notificado.